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Kevin Simpson of The Denver Post
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El día lunes, el caso de asesinato en contra de John Mark Karr se derrumbó en un montón de correspondencias electrónicas extrañas, dando otro golpe a la búsqueda, a lo largo de una década, para el asesino de JonBenét Ramsey.

Los resultados del ADN comprobaron el punto de inflexión en eliminar a Karr como sospechoso, pese a sus declaraciones publicas que había estado presente durante su muerte, de lo cual llamó un “accidente”.

En las pruebas hechas por las autoridades locales, la muestra de Karr no era igual al perfil de ADN tomado de las manchas de sangre de la ropa interior de JonBenét. Esos resultados, junto con una falta de evidencia que esperaba colocar a Karr en Boulder durante el asesinato del 26 de diciembre del 1996, hizo que la abogada fiscal de Boulder, Mary Lacy, retirara todos los cargos.

“Nuestro papel en la investigación del asesinato de JonBenét Ramsey ha sido para hacer un seguimiento de todas las pistas legitimas que hemos recibido de las autoridades y ciudadanos preocupados”, dijo Lacy en una declaración preparada. “Este caso aun no se ha cerrado, y continuaremos investigando pistas y buscar justicia”.

Pero el caso, lo cual ha soportado, desde el principio, una letanía de sugerencias malas, podría poseer un reto aun más difícil para los acusadores – incluso si surgiese otro sospechoso.

La aventura de Karr añadió otro obstáculo legal, dijo Bob Grant, el ex-abogado fiscal del condado de Adams, quien ahora sirve como un consejero para el antecesor de Lacy, Alex Hunter.

“Supongamos que el asesino era un intruso, siempre tienes que refutar que fue un trabajo interno”, dijo Grant. “Pero ahora tendrías que refutar la teoría de John Karr – la defensa diría, hasta el mero acusador pensaba que John Karr lo hizo’. Eso se vuelve problemático, aunque no de manera abrumadora”.

“No cuestionaré lo que ella (Lacy) hizo. Pero si creyó otro problema para el caso. Dios mío, ¿cuántos problemas tenemos ya en este caso?”

El abogado de defensa de Karr, Seth Temin, arremetió en contra de las autoridades por actuar con poca evidencia.

“Estamos angustiados profundamente por el hecho de que tomaron a este hombre y lo arrastraron aquí desde Bangkok, Tailandia, sin evidencia forense que confirma las alegaciones en su contra y sin factores independientes que les lleva a una presunción de que hizo algo mal”, dijo Temin a la Prensa Asociada (Associated Press).

El gobernador Bill Owens, se aprovechó de esta novedad para criticar los “ataques de nervios” circundantes a Karr y un gasto de dinero contribuida para traerlo a Colorado con tan poca evidencia.

“A Mary Lacy se le debe responsabilizar por la prueba de ADN más extravagante y cara en la historia de Colorado”, él dijo en una declaración preparada.

Lacy se negó hacer comentarios el lunes. Pero en los documentos de la corte, ella había mostrado su fundamento para rastrear Karr a Bangkok, llevarlo en custodia y trasladarlo hasta Colorado antes de llevar acabo los exámenes críticos de ADN que podría lograr o morir el caso en contra de Karr.

Karr apareció en el radar de las autoridades como el resultado de correspondencias electrónicas anónimas a lo largo de cuatro años, eventualmente firmadas con el apodo “Daxis”, que había enviado a Michael Tracey, un profesor de periodismo de la Universidad de Colorado.

En abril, sus correspondencias comenzaron a reclamar tanto un conocimiento intimo con la muerte de JonBenét, de 6 años y un gran interés en Patsy Ramsey, la madre de la niña.

Entre mas y más descripciones detalladas del crimen, él tomó la responsabilidad pero también tomó esfuerzos para cubrir su identidad y localización. Eventualmente, las escrituras de Karr y conversaciones telefónicas con Tracey – junto con su expresado interés en las niñas jóvenes que enseñaría – hizo que Lacy buscara un arresto.

Pero, ¿por qué no usaron las autoridades una muestra clandestinamente obtenida para investigar un vinculo al ADN de la escena de asesinato antes de encender una publicidad mundial?

Según los documentos de la corte, el experto de ADN quien haría los examines dijo que una muestra no-contaminada de Karr sería necesaria para compararla con la muestra de la ropa interior.

Las autoridades luego arrestaron a Karr, quien rehusó a someterse a un examen dos veces. Luego, cuando consintió inesperadamente, los investigadores “no tenían disponible el equipo necesario”.

Pero un experto de ADN dijo que una muestra obtenida clandestinamente hubiera sido suficiente – y tales muestras han sido usadas menudamente para ganar los casos.

“Eso no fue el problema”, dijo Lawrence Kobilinsky, un profesor de ciencias forenses en el Instituto John Jay de Justicia Criminal (John Jay College of Criminal Justice) en Nueva York. “El problema fue el obtener una muestra de Karr para su comparación y conclusión. Estoy seguro de que si no encajasen las muestras clandestinas, ellos no hubiesen avanzado. Por no hace eso, puso en movimiento todo lo que hemos visto”.

Aunque ha pasado los problemas legales de Karr en Boulder, las autoridades de California se intervinieron la tarde de lunes para perseguir los cinco cargos pendientes de pornografía infantil de delito menor.

Stephan Passalacqua, el abogado fiscal del condado de Sonoma, pedirá a Boulder que extradite a Karr, quien enfrenta una audiencia sobre esa petición hoy en Boulder.

Entre una secuencia de comunicación fallada, Karr casi se fue de todo el escándalo.

La Oficina de Sheriff del Condado de Boulder ya había llevado a Karr a la corte para su audiencia de consideración cuando los asistentes de sheriff supieron que no se sometería ningún cargo local.

Los oficiales liberaron a Karr a las 2:55 p.m. tras revisar una base de datos nacional en la computadora a las 2:15 p.m., sin encontrar ninguna petición para su arresto, de acuerdo con la línea de tiempo del sheriff.

Mientras tanto, las autoridades del condado de Sonoma entraron al sistema de la base de datos nacional a las 2:41 p.m., pidiendo que lo detengan hasta que reciba la extradición.

Afortunadamente, Karr aun estaba con los investigadores de la oficina del abogado fiscal cuando las autoridades de Boulder supieron de la petición del condado de Sonoma. Los asistentes al sheriff llevaron de nuevo a Karr antes de las 4 p.m.

Gary Harris, un abogado de Georgia representando el hermano de Karr, Michael Karr, dijo no haber hablado la noche del lunes con la familia desde que fue retirado el caso – pero que no se sorprendió acerca del resultado y pensó que la familia de Karr no se hubiera sorprendido tampoco.

“Sabíamos que iba salir de esta manera”, dijo Harris. “Sabíamos que no estaba allí. Tenemos pruebas”.

La primera vez que Karr entró a Colorado fue el 7 de agosto del 2000 – casi cuatro años después que JonBenét fue asesinada, dijo Harris. La familia de Karr cree que él se paró brevemente en Boulder durante un viaje a California.

“Creo que se desvió para pasar por la casa de JonBenét Ramsey”, dijo Harris. “Estaba obsesionado con el caso”.

Ahora, la familia espera que Karr reciba tratamiento para sus problemas aparentemente emocionales. El hombre agitado y demacrado quien se había presentado en la tele durante los últimos días no es el mismo John Mark Karr que recuerda su familia, dijo Harris.

“El necesita ayuda, no nuestra condena”, dijo Harris. “No soy un psiquiatría, pero solo a verlo en la tele, se puede ver que está perturbado”.

El affidávit de arresto antes sellado subrayó esa observación con paginas-tras-paginas de relatos escalofriantes de Karr en sus correspondencias electrónicas con Tracey.

En un paso, creando su argumento para contactar a los padres de JonBenét, él había buscado para facilitar sus mentes antes que muriera Patsy Ramsey de cáncer.

“Necesitan saber que tenia un amante llamado DAXIS”, había escrito, “que un príncipe gallardo estaba con ella cuando murió; que no fue asesinada con crueldad, que la había cuidado y que intenté resucitarla cuando pensé que estaba muerta”.

Citando el interés publico intenso en la búsqueda de Karr, Lacy había hecho publico una serie completa de correspondencias electrónicas, copias de conversaciones telefónicas grabadas entres ambos y el affidávit de arresto de 93 paginas.

El defensor publico estatal, David Kaplan expresó sus preocupaciones de que el DA de Boulder publicarían tantas documentos a la luz del resultado. “Para un hombre que no-tenia suficiente evidencia en su contra, dejen que sigue con su vida”, dijo Kaplan.

Los escritores Karen Augé, Kieran Nicholson y Howard Pankratz contribuyeron a este reportaje.


Lo mas destacado de la moción para anular el orden de arresto de John Mark Karr.

A partir de abril del 2006, el autor de correspondencias electrónicas anónimas al profesor de la Universidad de Colorado, Michael Tracey, había comenzado a reclamar mas conocimiento personal sobre la muerte de JonBenét Ramsey.

El autor expresó una preocupación para la salud deteriorada de Patsy Ramsey y les escribió un mensaje como un esfuerzo para contactarse con los Ramsey, así para que pueda explicar su relación con JonBenét y su muerte.

Tracey convenció al autor que llamara a los Ramsey. Un esfuerzo para rastrear la llamada no tuvo éxito.

El autor, quien se apodó como “Daxis”, continuó a llamar y enviar correspondencias electrónicas a Tracey. El había reclamado que había estado involucrado románticamente y sexualmente con un numero de niñas y que prefería a las niñas de 6 años.

Daxis comenzó a proveer una narrativa, de la cual dijo que quería que Tracey incluyera en un próximo libro. Esa incluyó una descripción de actividades sexuales que involucró el asfixiar temporalmente a JonBenét. El había reclamado que perdió la vista del tiempo, la hirió seriamente y que la pegó en la cabeza.

Después de la muerte de Patsy Ramsey, Daxis comenzó a expresar un interés sexual hacia ciertas niñas en una escuela en donde iba comenzar a enseñar durante la mitad del agosto.

Los investigadores notificaron a las autoridades tailandeses y últimamente, los oficiales rastrearon las llamadas y localizaron a Daxis en Tailandia. Luego, identificaron que Daxis era Karr y supieron que se había involucrado personalmente con una de las niñas de quien había expresado un interés sexual.

Los investigadores tailandeses obtuvieron copos de los artículos que Karr había tocado en un esfuerzo para agarrar su ADN; sin embargo, no fueron adecuados para compararlo con el ADN descubierta en la ropa interior de JonBenét.

La única manera de agarrar un copo no-contaminado seria a través de notificar a Karr que estuviera bajo investigación, arriesgando que huyera.

Así que obtuvieron un orden de arresto después que las autoridades confirmaron que Karr estaba enseñando en la escuela.

En cuando arrestaron a Karr, los investigadores querían aprender mas de su pasado y si estaba en Boulder cuando JonBenét fue asesinada. Ninguna evidencia fue econtrada.

Además, ningún emparejamiento fue encontrado entre el ADN de Karr y la ropa interior de JonBenét.

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