
Aurora – El Senador de los EE.UU. Wayne Allard, pidió a los funcionarios locales para fuertes cantidades de dólares gastados sobre los inmigrantes ilegales en una audiencia el miércoles, mientras que los abogados de los inmigrantes protestaron afuera, y denominaron a dicha reunión “de postura política” y “carente de equilibrio”.
“Este sistema es una tragedia, y la gente está sufriendo,” dijo Lisa Duran, directora ejecutiva de los Derechos Para Todo El Pueblo (Rights for All People). “La gente que está poniendo estas demostraciones políticas, al estilo perro y el potro muestran que no están tratando de solucionar el problema”.
Más de 300 personas se juntaron para la audiencia del Comité Presupuestario del Senado, una de las varias audiencias del Congreso sobre inmigración que tomó lugar en toda la nación este verano.
Allard dijo que él buscaba obtener la etiqueta de precio por la inmigración ilegal.
“Aunque la reforma de inmigración sería costosa, el no hacer nada para contener la marea actual de inmigración ilegal es un gasto real”, dijo el senador republicano.
Un número de testigos locales y estatales del gobierno fueron llamados para testificar ante Allard el costo de la inmigración, incluyendo al gobernador Bill Owens y el alcalde de la ciudad de Aurora, Ed Tauer.
Defensores de los inmigrantes protestaron afuera de dicha reunión, diciendo que sus peticiones para hablar fueron negadas.
Ambos lados del debate se gritaron el uno al otro fuera del pasillo del ayuntamiento de la ciudad.
“Ellos están abrumando nuestro país, nuestras cárceles y nuestras escuelas”, gritó Frosty Wooldridge, un activista del movimiento contra-el-inmigrante-ilegal de Louisville.
Sus opiniones fueron contestadas con cantos de los activistas inmigrantes.
Owens preguntó a Allard durante su testimonio, que se fije en los requerimientos federales para identificación, los cuales incluyen partidas de nacimiento y pasaportes que, según él, dice que pueden ser falsificados fácilmente.
“Yo creo que el gobierno federal debe apretar sus propias reglas para ayudarnos a nivel estatal a aplicar nuestros propias leyes”, Owens dijo. Él dijo que los funcionarios estatales quisieran limitar la identificación a documentos difíciles de falsificar pero no puede debido a las regulaciones federales.
Robert Rector, La Fundación Heritage, un grupo de peritos que buscan soluciones, dijo a Allard que la cuenta del Senado, el cual provee una vía a la ciudadanía para los inmigrantes ilegales que ya se encuentran en los EE.UU., costaría al gobierno federal alrededor de $16 billones en beneficios adicionales, una vez que de 9 a 10 millones de inmigrantes ilegales lleguen a ser ciudadanos. Bajo la ley, aquellos que calificarían para tener sus estatus legal, podrían hacerse ciudadanos en 11 años.
Él dijo que el costo total en 35 años podría alcanzar los $50 billones. Él atribuyó esos costos a servicios adicionales de gobierno y a más gente que inmigraría para unirse con sus familias en los EE.UU.
Paul Cullinan de la Oficina Presupuestaría del Congreso pronosticó un aumento de $48 billones en gastos federales para los programas obligatorios y un aumento de $44 billones en ingresos en la próxima década.
Un incremento en la inmigración, dijo él, podría tener un efecto positivo en las finanzas de la Administración de Seguro Social, dijo.
Helen Krieble de la Fundación Vernon K. Krieble, una organización conservadora de política pública, hizo flotar su idea de dejar a agencies de empleo del sector privado emitir visas para trabajadores para entrar en los EE.UU. sin un camino a la ciudadanía.
Los protestantes llevaron a cabo una audiencia a la sombra sobre la inmigración en la tarde del martes para despreciar la audiencia de Allard. Se ofreció testimonio de trabajadores, de ciudadanos y de líderes espirituales de fe.
Más de 10 organizaciones, incluyendo Derechos para todo el Pueblo, el Comite de Servicio Amigos Americanos (American Friends Service Committee) y Confianza, pidieron hablar en la audiencia de Allard y dijeron que sus peticiones fueron negadas.
“No podemos arreglar los problemas si nadie está dispuesto a mirar los hechos”, dijo Duran. “Deseamos proporcionar un punto de vista más equilibrado, pero se ve que el senador no estaba tan interesado en ello.”
Ryan Smith, que trabaja para Allard, dijo que él no recibió ninguna petición de los grupos.
Se puede comunicar con la escritora Elizabeth Aguilera al número 303-954-1372 o al eaguilera@denverpost.com.



