Grandes bolas de gas -llamados “Júpiter calientes”- atravesándose por los sistemas planetarios en lo profundo del espacio podrían crear planetas capaces de sostener la vida, dice un nuevo estudio.
Cerca de un tercio de los 160 sistemas planetarios descubiertos en lo profundo del espacio podrían tener planetas al estilo de la Tierra, dijo Sean Raymond, un investigador de la Universidad de Colorado y co-autor del estudio en la revista Science, lanzada hoy.
El estudio de Raymond -en colaboración con los investigadores en la Universidad de Pennsylvania -es parte de un creciente cuerpo de investigaciones sobre la cuestión de vida en el espacio.
“La ciencia que vemos hoy fue visto como marginal hace 20 o 30 años atrás”, dijo Bruce Jakosky, director para el Centro de Astrobiología del CU, el cual se dedica a estudiar la vida en el universo.
Los próximos proyectos de la Administración Nacional de Aeronáuticas y Espacio, como la Misión Kepler y el Localizador de Planetas Terrestres, están diseñados para buscar la vida en otras planetas, dijo Jakosky.
Entre otras ideas de investigación se encuentra una propuesta por el astrofísico del CU, Webster Cash, para construir una adarga de estrella que volaría adelantado de los telescopios espaciales que bloquean la luz y permite que los astrónomos examinen planetas distantes para señas de vida.
“Es como el coleccionar estampillas”, dijo Cash. “Si podemos encontrar y ver suficiente planetas acuarios, podremos clasificarlos y determinar cuales tienen vida”.
La investigación de Raymond -basado en simulaciones computerizadas de 200 millones de años en la evolución de planetas- podría guiar a los caza-planetas en la búsqueda para mundos habitables.
Mientras que un “Júpiter caliente” se mueve hacia la estrella padre de su sistema, interrumpe el ambiente espacial y podría crear, como consecuencia, planetas al estilo de la Tierra con océanos.
“Estos gigantes de gas causan todo un jaleo”, dijo Raymond. “Ahora creemos que hay una nueva clase de planetas cubiertos de océanos y posiblemente habitables en los sistemas solares distintos a de lo nuestro”.
Cualquier vida también seria a diferente de la Tierra, dijo Raymond.
“Hay muchos pasos evolucionarios entre la formación de tales planetas en otros sistemas y la presencia de formas de vidas mirándonos”, él dijo.
La adarga de estrella de Cash ha recibido de la NASA una beca de diseño de $475.000.
El equipo de diseño, incluyendo al Aeroespacio y Tecnologías Ball Corp, está en busca de otros $400 millones de la NASA para lanzar una sombra de estrella para que vuele enfrente del Telescopio Espacial James Webb, programado para lanzarse en el 2013.
El disco oscuro de plástico y en forma de una margarita, que mide 50 yardas de ancho, volaría 15.000 millas enfrente del telescopio espacial, permitiendo que los investigadores vean océanos, continentes, capas polares y terraplenes de nubes -hasta el oxigeno y agua- en planetas que miden como la luna de la Tierra.
“La aviación de formación de las dos aeronaves bailando conjuntamente en el espacio es un concepto tipo Buck Rogers”, dijo Cash. “Pero está dentro de nuestro libro de estrategias”.
Se puede comunicar con el escritor Dave Curtin al número 303-954-1276 ó al dcurtin@denverpost.com.



