
Hasta que una nueva ley estatal que pasó en el 2004, los sheriff de Colorado sólo podían cobrar cuatro monedas de 25 centavos para fichar a los detenidos, la misma cantidad que ellos cobraban cuando la pandilla perseguía a los chicos malos a caballo.
Desde entonces, los condados han empezado a sacar ventaja de esta ley, que les permite cobrar hasta $30 para fichar a los detenidos.
El Paso fue el primero en empezar a cobrar el máximo a los prisioneros, para ayudar a cubrir los costos de operación de la cárcel. Arapahoe, Denver, Douglas y Larimer ya se han acogido a la ley.
La semana pasada, los comisionados del condado de Jefferson dieron su bendición y los carceleros empezarán a cobrar las tarifas de fichaje entre mediados de octubre y el primero de noviembre.
El condado de Adams está también pensando en imponer la tarifa en enero.
Por ley el 20 por ciento de la tarifa recolectada debe ser utilizada para programas relacionados con la salud mental de los reclusos; el otro 20 por ciento para el entrenamiento de oficiales para intervenciones en tiempo de crisis y el 60 por ciento restante para costear los gastos del procesamiento carcelario.
Las tarifas “siguen la tendencia de tratar de alinear los costos con la causa,” dijo Don Christensen director ejecutivo de los Sheriffs de los Condados de Colorado.
Cerca del 15 al 20 por ciento de los prisioneros tienen algún tipo de enfermedad mental, lo cual según el Sheriff Grayson Robinson del condado de Arapahoe, agrega costos significativos a los costos de encarcelación.
El destinar tarifas para encarar mejor estos problemas, “tal vez permita disminuir la población carcelaria.”
El condado de El Paso, que ayudó a pasar esta ley, ha asignado los fondos de salud mental provenientes de las tarifas, para un programa de tratamiento basado en la comunidad y un programa de transición para después de terminado el período carcelario.
“De los 25.000 fichados en el 2005, recibimos $556.355,” dijo la sargenta Paula Presley. “No cubre todos los gastos, pero cada cosita ayuda.”
Dave Wlacher, el director de detenciones de Jeffco, estimó que las tarifas podrían proveer un ingreso de $176.000 anuales, aun si es que sólo el 40 por ciento de los detenidos pagarían.
“Es difícil predecir con exactitud cual será el índice de recaudación,” él dijo. “Somos muy conservadores en nuestros cálculos.”
El condado de Jefferson está en camino a realizar 26.000 fichajes este año. No se puede cobrar tarifas a aquellos que están detenidos con orden judicial, detenciones de cortesía o que estén bajo contrato de otras agencias. Se darían reembolsos a aproximadamente 15% de aquellos cuyos casos sean descartados.
El condado de Jefferson planea utilizar este dinero para ayudar a los detenidos con programas de ayuda mental a atravesar el período de transición de vuelta a la sociedad, así como también para programas de entrenamiento para el personal de la cárcel.
Se contratará aun un consejero de detenciones con el fin de ayudar con la investigación de antecedentes mentales de los detenidos, y un especialista de servicios para nuevos detenidos, que se encargará del procesamiento de los documentos de la corte y sus efectos personales.
Si los detenidos no pueden pagar, la deuda será cargada a sus cuentas. Si es que un delincuente habitual es fichado e ingresado a la cárcel dentro de los siguientes cinco años y tiene dinero, deberá pagar tanto la tarifa nueva como la antigua.
“Algunas personas están sorprendidas con la nueva tarifa,” dijo la sargenta Sandy Keil de la oficina del Sheriff del condado de Larimer, “especialmente aquellos que vienen acá frecuentemente.”
Se puede comunicar con la escritora Ann Schrader al número 303-278-3217 o al aschrader@denverpost.com.



