El Presidente Bush visitó Colorado el miércoles para cabildear para el candidato republicano a la gobernación Bob Beauprez, alzando las arcas de Beauprez pero incitando ataques democráticos contra sus lazos a un presidente impopular.
La campaña de Beauprez estimaba a 500 personas que escucharan el discurso de 30-minutos de Bush en el almuerzo del hotel Inverness. El costo era de $1.000 por persona
El acontecimiento debía ayudar a acercar la brecha entre la falta de recaudos de fondos de Beauprez y su rival democrático, Bill Ritter. Pero los demócratas esperaban que la visita les diera la munición para apretar a Beauprez cerca a Bush, con la esperanza de que los republicanos infelices con el presidente miraran a otra parte el día de elección.
“Lo que hace es provocar a republicanos aclarar sobre el salir a votar por los candidatos demócratas, y esto moviliza ciertamente nuestra base,” dijo Pat Waak, Jefe del Partido Democrático del estado. “Yo pienso que es grandioso. Que venga más. ¿Que tal hacer que (el portavoz de la Casa Dennis) Hastert vuelva? Les damos la bienvenida a todos ellos,” ella dijo.
Los analistas políticos dijeron que el acontecimiento fue una estrategia calculado.
“Beauprez, en mi punto de vista, tuvo que sopesar la habilidad del presidente de recaudar el dinero contra las obvias negativas de tener al presidente venir dentro de tu estado y ser fotografiado haciendo campaña con el presidente. Hay una real compensación allí,” dijo Bob Loevy, un profesor de ciencias políticas del Colegio de Colorado.
Aun asi, Beauprez alabó a Bush como líder legendario. “En el tiempo de grandes dificultades, grandes líderes emergen- Washington, Lincoln, Churchill y Bush.”
Bush devolvió el elogio.
“Yo estoy orgulloso de estar aquí con Bob Beauprez. Yo he conseguido conocerlo muy bien,” él dijo. “Él es una persona que entiende que como jefe oficial ejecutivo de un estado, tu tienes que tener una visión y la capacidad de hacer las decisiones necesarias para alcanzar esa visión.”
Mucho de su discurso se centró en la guerra sobre el terror.
“Yo creo que debemos alcanzar la victoria en Irak para asegurarnos que América es segura. Los demócratas en Washington creen que Irak es una distracción de la guerra sobre el terror. Éstas son gentes decentes y son gentes patriotas -ellos solo pasaron a ser la gente equivocada,” dijo Bush a la risa.
“S usted no me cree, si la gente de Colorado está dudosa acerca si Irak es importante para la seguridad de los Estados Unidos, yo espero que ellos pudieran escuchar las palabras de Osama bin Laden, o del hombre No. 2 de Al-Qaeda,(Ayman) al-Zawahiri, ambos quienes han proclamado fuerte y claro que Irak es esencial para sus planes. Vean, ellos creen que América es débil, y si ellos pueden matar suficiente gente inocente, nosotros nos retiraríamos.”
Hastert ha venido bajo crítica por su manejo de antiguo representante del GOP, Mark Foley, quien renunció tras admitir que había enviado mensajes explícitos y sexuales a muchachos adolescentes que trabajaban como house pages en la Casa Blanca. Bush ha dicho que él apoya al portavoz.
Grupos demócratas protestaron la llegada de Bush, entre otras cosas, por el lanzamiento de “Both-Ways-Bob Mobile,” quien caracteriza los juguetes tamaño-de-vida bobbleheads de Bush, Beauprez y de otros republicanos de la nación.
El sentimiento anti-Bush además alzó su cabeza el miércoles en las oficinas generales de campaña del republicano Rick O’Donnell, en donde funcionarios dijeron que vándalos dispersaron clavos en el estacionamiento. Una llanta de su coche y el del un becario fueron pinchada.
Ellos además pintaron con aerosol una de los letreros para el candidato del 7mo Distrito Congresional, poniendo una raya vertical a través de una “W,” una aparente referencia a la inicial media de Bush. Bush, y miembros de su gabinete antes habían estado en Colorado recaudar dinero para O’Donnell.
Los demócratas criticaron a la Secretaria de Estado, la republicana Gigi Dennis, diciendo que ella quebró la ley al co-presidir el recaudador de fondos de Bush.
Dennis dijo que la ley la previene a ella que presida una campaña, no un recaudador de fondos. El funcionario superior de elección del estado dijo que ella solo estaba apoyando su partido.
“Yo no veo cual es el gran mitote sobre esto; si la gente no quiere que la secretaria de estado tenga una posición partidaria, entonces ellos necesitan cambiar la Constitución.”






