
¿Qué tan importantes son los comentarios negativos acerca del nuevo museo?
Esa es la pregunta que está en la mente de los funcionarios del Museo de Arte de Denver y en la de los funcionarios de la ciudad que se están preguntando si es que la variedad de comentarios -y aun aquellos muy críticos- acerca del nuevo edificio Frederic C. Hamilton, por parte de los críticos de arquitectura más famosos, desanimará a las personas a dejar de visitar Denver.
Cuando la expansión de $110 millones estaba siendo planificada y construida, los funcionarios del museo expresaron la esperanza de que el nuevo edificio emerja como un hito de la arquitectura internacional, llamando la atención de gente de alrededor del mundo para ver el primer proyecto terminado del diseñador Daniel Libeskind, en los Estados Unidos
Tras las críticas poco favorables en Los Ángeles Times, en el Chicago Tribune y especialmente la crítica de Nicolai Ouroussof, del 12 de octubre en el influyente New York Times, ha puesto en tela de duda la certeza de que el edificio llamaría la atención.
Por todo el poder emocional, escribió Ouroussof, el edificio parece ser inquietantemente anticuado, y sus fallas fácilmente aparentes.
El veredicto de algunos críticos: El edificio tiene una interesante fachada, pero sus paredes sesgadas y sus techos inclinados, le convierten en una cuestionable vitrina para exponer arte.
Blair Kamin, ganador del premio Pulitzer y un critico del Chicago Tribune, quien tuvo sentimientos mixtos en cuanto a la expansión, piensa que tales comentarios negativos reducirán el número de visitantes de fuera de la ciudad y que ha echado a perder la oportunidad de que el edificio llegue a tener el mismo impacto que en 1997 tuviera la apertura del museo Frank Gehry Guggenheim en Bilbao, España.
No ayuda el escuchar malos rumores de que es un lugar para enseñar arte, dijo Kamin. Los cometarios negativos y aun mediocres irán en contra del efecto del fenómeno Bilbao que se esperaba, o por lo menos de una potencial aclamación.
Robert Ivy, un fanático del edificio, no está tan seguro. Claro que un efecto negativo puede haber ocurrido si es que todas las críticas hubiesen sido muy duras, dijo el editor en jefe de la revista Architectural Record, pero la mayor parte de críticos tomó una posición intermedia y algunos hasta se mostraron entusiastas sobre el tema.
El hecho de que el nuevo edificio tiene rasgos distintivos y que el proyecto de renombre fue realizado por un arquitecto internacional, es razón suficiente para atraer a los curiosos a Denver.
Aun a aquellos que hubiesen leído los comentarios, querrán venir y ver por si mismos para tomar una decisión propia, dijo Ivy. Yo pienso que muy pocas personas se desilusionarán y cancelarán sus vuelos.
Acentuando lo positivo.
Funcionarios locales, que tienen intereses personales y profesionales en hacer que este edificio sea un éxito, están agregando un aire positivo ante los ojos de la prensa.
Lewis Sharp, el director de arte del museo, dijo que la institución sabia que el escoger a Libeskind y su estética poco convencional crearían controversia. Pero él cree que cualquier comentario que este rondando en la prensa, será contrarrestado por lo que él llamó un irresistible apoyo público.
Es un gran edificio, él agregó. Estoy encantado de ser el director. Pienso que las colecciones se ven brillantes dentro de él. Pienso que al público le encanta. No podría estar más feliz.
Jayne Buck, vicepresidenta de turismo del Buró de Convenciones y Visitantes del Área Metropolitana de Denver, cree que las opiniones críticas pueden haber ayudado a impulsar el número de visitantes.
Yo pienso que la prensa incita al dialogo, a la necesidad y al deseo para que la gente lo vea y lo experimente por si mismo, ella indicó. Muchas veces esa es la mejor propaganda que uno puede recibir -en donde hay un poco más de dialogo.
Una persona que todavía piensa hacerse el viaje, a pesar de los comentarios es Kate Greenberg, una publicista de una casa de publicaciones de Nueva York. Ella fotografíó el museo Judío de Berlín, diseñado por Libeskind, y planea hacer lo mismo en Denver.
Yo debo admitir, que me puse un poco triste por los comentarios del New York Times, ella dijo, porque yo soy fanática de Libeskind y siento como que él ha tenido que sufrir muchas humillaciones públicas últimamente, y este fue otro golpe para él.
Sharp refutó desafiantemente ciertos ataques específicos, tales como las críticas de Christopher Knight, crítico de arte de Los Ángeles Times sobre la manera como el museo colgó una pintura realizada por Gene Davis en una de paredes inclinadas.
Hemos colgado esa pintura en un sin numero de lugares, indicó Sharp. Nunca se ha visto mejor. ¿Cómo puedo responder a una critica como esa?
A pesar de cómo uno interpreten las criticas que ha recibido el edificio, casi todos están de acuerdo que estos no tendrán un impacto muy fuerte en como se aprecie al edificio en el futuro. Ha habido grandes museos a los que no les ha ido muy bien en sus inicios. El Pompidou Center, cuyo edificio es una serie de tubos y conductos expuestos a plena vista, es la casa de la colección contemporánea de pinturas de Paris; también recibió comentarios críticos en su nacimiento en los 1970. Tres décadas más tarde, el diseño realizado por Richard Rodgers y Renzo Piano es reverenciado, y el museo es uno de los más visitados de entre las instituciones culturales del mundo.
Los comentarios de los críticos son los clásicos primeros borradores de una historia, agregó Kamin. Yo apostaría a que este edificio va a terminar siendo una gran obra de arte; hubo gente que estuvo muy enfurecida con el museo Guggenheim en Nueva York y dijo que era un lugar horrible para dar a conocer al arte, y aun así es un lugar muy apreciado.
Se puede comunicar con la crítica de artes, Kyle MacMillan al 303-954-1675 o al kmacmillan@denverpost.com.



