Cuatro días antes de la elección, y los precios de la gasolina están a 83 centavos por galón menos que su precio record en agosto.
¿Coincidencia o conspiración?
Economistas y analistas financieros se burlan a la noción de que alguien tenga el poder para manipular la compleja industria del petróleo.
Los precios bajaron, dicen, como una consecuencia de factores del mercado: bajos costos de crudo, una declinación en demanda temporal y especuladores desistiendo de inversiones.
Futuros de petrolero en el Intercambio Mercantil de Nueva York cerró el jueves a $57.88 por barril, muy abajo de el record alto de $78.40 en 14 de julio. La gasolina de Colorado ha bajado también, de una alta de $3.08 por galón en agosto al promedio del jueves de $2.25. Mientras que el 53% del público no se suscribe a la teoría de conspiración, el 42 % dice que cree que la administración de Bush ha ayudado a bajar los precios para beneficiar a los candidatos republicanos, según una encuesta en septiembre de USA Today y Gallup.
“Este mercado va dirigido por fundamentos,” dijo Jason Schenker, un economista de energía con Wachovia Corp., de Charlotte, Carolina del Norte. “Me resisto a creer estos argumentos (de conspiración). Creer que el partido republicano puede influenciar los precios de la gasolina es darles más crédito de lo que se merece.”
Pero tal noción no sorprendería al manager de inversiones Peter Forbes, recientemente llenando el tanque de su Lexus negra con $2.14 regular.
“¿Está el petróleo siendo manipulado por el gran gobierno?” Forbes medita. “No lo dudaría para nada. Es dificil de probar, pero de verdad es conveniente.”
Los precios de la gasolina han bajado cada año antes de las elecciones federales desde 1990, a lo cual los analistas de energía lo atribuyen a la baja en demanda después de la temporada de conducir el verano. La mayoría de las bajas han sido de 10 centavos por galón o menos después de las elecciones.
Pero la baja de este año de junio a la semana antes de las elecciones ha sido unos comparativos 58 centavos. Analistas dicen que la declinación en precios de petróleo se debe a que los precios subieron a altas plusmarquistas a principios de este año por miedo a interrupciones de suministro geopolítico y la cruda de las interrupciones relacionadas con el huracán del año pasado.
La tendencia de los precios no es tan consistente en años que no hay elección. Desde 1991, los precios en el periodo junio-a-noviembre que no preceden a elecciones han bajado cinco veces y subido tres.
La ampliamente discutida teoría de conspiración, algo básico de blogs y radio, mantiene que las compañías de petróleo y sus aliados republicanos en el gobierno están jugando con el mercado para bajar los precios y hacer que los votantes se vean mas inclinados a mantener a los republicanos en control del Congreso.
Los precios bajos ya son acreditados con ayudar a los índices de aprobación del presidente Bush en la manera que ha manejado la economía. En una encuesta de Wall Street Journal y NBC News esta semana, 46 % de los votantes aprobaron de su administración, arriba de 39% en junio.
“Si, creo que de verdad se debe a la elección que viene,” dijo el oficial de libertad condicional Jerald Mason, llenando su tanque recientemente en un 7-Eleven de Capitol Hill. “Después de la elección, si los republicanos están aun en la administración, los precios subirán.”
Mientras que la teoría de conspiración tiene muchas variaciones, casi se mantiene sobre estas alegaciones:
El gobierno de Arabia Saudita, un amigo de hace mucho tiempo de la familia Bush, está manteniendo la producción alta forzando a los precios a bajar y reforzar la economía de los EE.UU.
Respuesta anti-conspiración: Los árabes no cuentan mas con la producción de sobra para afectar significantemente la producción y afectar los precios. Hasta donde pueden, pueden suavizar la volatilidad de precios a escala mundial, no para ayudar a los republicanos.
Refinerías americanas han bajado su márgenes de ganancias, uno de los factores clave que determinan los precios de la gasolina. Los márgenes han bajado de 45 a 50 centavos por galón este verano, a aproximadamente 7 centavos esta semana.
Las cinco mayores compañías de petróleo de la nación -Exxon Mobil, BP, Royal Dutch Shell, Chevron y ConocoPhillips- son dueñas del 42% de las refinerías.
Respuesta anti-conspiración: Los márgenes de gasolina son por temporada y casi siempre bajan junto con la demanda en el otoño.
La administración de Bush está secretamente vendiendo petróleo de la Reserva Estratégica de Petróleo, llenando los mercados y empujando los precios hacia abajo.
Respuesta anti-conspiración: Según el Departamento de Energía, no han habido adiciones o retiros de la reserva de mayo a septiembre.
El recientemente asignado tesorero de Hacienda, Henry Paulson Jr. se ha apoyado en sus antiguos socios de Goldman Sachs para vender futuros de gasolina, un movimiento que bajaría los precios. Goldman Sachs opera un índice de comodidades que es ampliamente seguido por comerciantes.
Respuesta anti-conspiración: Paulson dijo que cortó todas sus vinculaciones con Goldman Sachs cuando fue nombrado tesorero.
Las alegaciones producen una mezcla de sonrisas e indignación de teorizadores anti-conspiración.
Una de ellos es Lori Weigel, una socia de Public ap Strategies de Denver, una firma nacional republicana de encuestas.
“Como republicana, encuentro la premisa de la pregunta (de conspiración) insultante,” dijo Weigel. “Es muy ridículo que los republicanos estén controlando los precios de la gasolina o que siquiera tuviéramos el poder de hacerlo. Si lo hicieran, y no veo porque…lo hubieran dejado a $3 (por galón) para empezar.”
Simples fundamentos de suministros y demanda junto con variaciones de temporada explican porque los precios de la gasolina han bajado, dice Steve Douglas, de Greenwood Village que es gerente de suministro y mercadotecnia para la refinería Suncor Energy USA.
“Son economía de un mercado libre,” él dijo . “Si las elecciones se realizaran en junio, la gente se daría cuenta que los precios subieron antes de una elección.”
Llenando su tanque recientemente en Denver, el empleado jubilado del Departamento de Educación, Charles Hansen dijo que no está listo para creer en la teoría de conspiración todavía.
“Trabajé en Washington por 30 años, y de verdad tengo que descartar eso,” dijo. “Debo asumir que se debe a presión del mercado. De verdad no entiendo como funciona el mercado, pero simplemente me da gusto de ver que los precios bajaron.”
Se puede comunicar con el escritor Steve Raabe al numero 303-954-1948 o en sraabe@denverpost.com.



