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Homínidos parecidos a simios que vivían hace mas de un millón de años, no fueron los comilones melindrosos que una vez pensaron los científicos.

Comían extensamente, seleccionaban hierbas y tubérculos a veces, roerían frutas y hojas y a lo mejor animales, de acuerdo con un nuevo estudio realizado por un equipo de investigación que incluye científicos de la Universidad de Colorado.

Este descubrimiento desafía una teoría de hace mucho tiempo de que los hábitos exigentes de homínidos de 100 libras, llamados Paranthropus robustus, les llevó a su extinción.

Este es el primer estudio que pinta el cuadro de un homínido primitivo comiendo su paso a través de un paisaje variado , él dijo.

El equipo de Sponheimer publicó sus descubrimientos en la revista Science en su numero de hoy.

Una nueva técnica para analizar dientes, esbozado en la redacción, también podría contestar otras preguntas sobre el comportamiento homínido -desde el tiempo que amamantaban sus bebes hasta si los hombres jóvenes dejaban sus comunidades, dijo Sponheimer.

Los dientes primates crecen por muchos años durante la vida de un individuo, creando capas microscópicos como análogo a los anillos de un árbol, dijo Sponheimer.

La clase de comida que los criaturas comían son grabadas en esas capas químicamente.

Así que el equipo de Sponheimer usó una técnica llamada ablación láser para pelar tiras de los dientes de los Paranthropus, y estudiaron la composición química precisa para ver qué comían las criaturas durante el tiempo.

Muchos de nosotros hemos hecho trabajo acerca de las dietas paleo, pero siempre es una instantánea , él dijo. El problema, claro, es que los individuos son dinámicos y por primera vez, podemos echarnos un vistazo dinámico y real .

Paranthropus, los cuales midieron cerca de 4 pies de altura y coexistieron con los antepasados humanos en el género Homo- intercambiaron comida regularmente, descubrieron los científicos.

Antes, muchos se imaginaban que las criaturas se alimentaban exclusivamente en las plantas duras. Eso podría explicar el músculo de mandíbula enorme y sus dientes grandísimas y por qué los homínido desaparecieron cuando se secó el clima de África, además del cambio en la disponibilidad en la comida.

De esta manera, otras diferencias biológicas, sociales o culturales a lo mejor podrán explicar los diferentes destinos de los Homos y Paranthropus , concluyeron los científicos en su redacción.

En un trabajo de comentario por la revista Science, Stanley Ambrose, un antropólogo en Universidad de Illinois en Urbana, dijo que la investigación estaba brillando luz a un nuevo sendero .

Se puede comunicar con la escritora Katy Human al número 303-954-1910 ó al khuman@denverpost.com.

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