Una pareja de Highlands Ranch operaba un número de burdeles en el área de Denver, utilizando prostitutas coreanas que eran traídas al país por “agentes” que arreglaban pasaportes y visas para ellas, según lo decían documentos federales el miércoles.
Después de una investigación de ocho meses por oficiales federales y estatales, se arrestó a Wai Chong Kong, de 38 años, y su esposa, Kit Chi Ho, de 43, de Highlands Ranch, los dos identificados como ciudadanos de China.
Cada uno está acusado de transportar a gente para utilizarla en actividad sexual ilegal, dijo Jeff Dorschner, portavoz de la oficina del abogado de los EE.UU. en Denver. Si llegan a ser encontrados culpables, la pareja enfrenta hasta 10 años en una prisión federal y una multa de hasta $250,000.
La pareja supuestamente anunciaban los servicios de las mujeres por Internet. Los anuncios incluían fotos de mujeres desnudas ó con muy poca ropa y precios de $140 por 30 minutos y $180 por una hora.
Investigadores estatales y federales vigilaron los departamentos donde se encontraban los burdeles y entrevistaron a los hombres mientras salían. Los hombres confirmaron que habían pagado por tener relaciones sexuales con mujeres, decían los documentos de la corte.
Dos burdeles se encontraban en Denver, uno en Glendale y un cuarto en Greenwood Village.
Arrestada y enfrentando cargos similares se encuentra Kah Poh “Michelle” Cheah, de 28 años, de Thornton.
Historias de mujeres similares
Originalmente trabajaban como prostitutas en Coréa antes de pagar miles para venir a los EE.UU.
En sus solicitudes para los departamentos donde originalmente operaban, Kong dijo que el trabajaba en China Town Express.
Cheah era la que supuestamente ponía los anuncios y era la persona que iba a las cárceles locales y sacaba a las prostitutas pagando fianza cuando eran arrestadas.
Las autoridades dijeron en corte que las prostitutas que fueron arrestadas dieron historias similares. Las mujeres habían trabajado originalemente en Coréa como prostitutas. Le pagaron a agentes de $8,000 a $18,000 para que arreglaran su viaje a los Estados Unidos con visas de estudiantes.
Ya en los EE UU, obtuvieron el número de telefono de una mujer en Denver, identificada por las autoridades como Ho, y le pedían venir a trabajar para ella en Denver. Dijeron que sus ganancias iniciales en Colorado se utilizaban para pagar a los agentes que las habían traído al país.
Los investigadores revisaron la basura en las casas de Highland Ranch y Thornton, según documentos de la corte.
En la casa de Cheah, supuestamente encontraron libros de contabilidad de las operaciones de los burdeles de Denver, la ganancia de la casa por cliente era de $50 y que usualmente 6 hombres iban allí cada dia. La ganancia total de la casa era de $300 diarios.
Las prostitutas dijeron que Kong y Ho les cobraban $20 diarios por alojamiento.
Vinculados a burdeles del área de San Francisco
La policía dice que un hombre que pudiera estar casado con una de las arrestadas pudo haber transportado a prostitutas a lo largo de burdeles de California.
Las autoridades también alegan que existe una conexión entre la operación de Denver y burdeles del area de la bahía de San Francisco. La casa de Cheah está registrada a un hombre de nombre Kwor Chou, y la pareja comparte una cuenta bancaria, según las declaraciones federales.
Vigilancia en Colorado y California mostró que Chou pasaba la mayoría del tiempo en Pacífica, California, un suburbio de California. Cuando fue detenido en su auto con matrícula de Colorado por las autoridades de California, Chou dijo que el auto pertenecía a su esposa en Colorado. El auto, según los investigadores, está registrado a nombre de Cheah.
Los detectives de California dicen que vieron a Chou transportar prostitutas en el auto a lo largo de numerosos burdeles de California.
La investigación fué conducida por el FBI, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, los Departamentos de Policía de Denver y Glendale, el Departamento del Sheriff del Condado Arapahoe y algunas agencias de policía de California.
Se puede comunicar con Howard Pankratz llamando el número 303-954-1939 o accediendo el hpankratz@denverpost.com.



