
La policía dice que un conductor ebrio le disparó y mató a un oficial de Colorado Springs, llamado Kenneth Joshua Jordan, durante una parada de tráfico el lunes por la noche, marcando la segunda balacera fatal del departamento en lo que va del año.
Jordan, un nativo de Chicago de 32 años, sirvió seis años con el departamento y se especializaba en casos de conductores bajo la influencia (DUI).
La policía devolvió disparos e hirió al conductor, Marco Reiner Lee de 25 años, de Colorado Springs. Los dos Jordan y Lee fueron transportados al Hospital Memorial, donde Jordan murió el martes alrededor de las 12:18 a.m.
Se espera que Lee sobrevive.
El jefe de policía interino, David Felice describió un departamento paralizado por la muerte de un oficial honrado por sus esfuerzos para parar el conducir bajo la influencia en el area de Colorado Springs.
“‘La conmoción’ es probablemente la palabra más apropiada,” dijo Felice. “Esto es inusual para nuestro departamento. Han pasada mas de 20 años desde que tuvimos una balacera (fatal) aquí, y ahora hemos tenido dos en 10 meses.”
En febrero, el oficial Jared Jensen, fue baleado y murió mientras trataba de arrestar a un hombre sospechoso de apuñalar a su propia hermana.
En el incidente del lunes, la policía dijo que un oficial del departamento de la división de Sand Creek paró a un conductor sospechoso de conducir bajo la influencia alrededor de las 11 p.m. en la cuadra 4400 del bulevar Fountain en la sección sudeste de la ciudad, aproximadamente una milla del aeropuerto.
El oficial, creyendo que Lee se encontraba intoxicado, volvió a su auto y pidió refuerzos.
Jordan y otro oficial respondieron a la escena para asistir en evaluar al chofer, pero mientras Jordan se paró cerca de la puerta del chofer, Lee sacó un arma y abrió fuego, impactando al oficial varias veces, dijo la policía.
Personas cerca de la investigación dijeron al Denver Post que Jordan fue baleado por lo menos cuatro veces -una en el frente, debajo de su chaleco antibalas, y tres veces en la espalda arriba del mismo.
Los otros oficiales entonces abrieron fuego, impactando a Lee.
A las 9 a.m. el martes, la policía aun peinó la escena en un puente arriba de Sand Creek, donde el vehiculo de Lee estaba en frente de tres autos de la policía de Colorado Springs -dos de los cuales aun tenían encendidas sus sirenas. Un solo agujero de bala se veía en el parabrisas del auto parado inmediatamente detrás del vehiculo de Lee.
Los oficiales levantaron y tomaron como evidencia un arma tirada en el piso. Un montón de ropa sangrienta estaba tirada cerca.
Unos minutos después, los oficiales aseguraron una bandera americana en el enrrejado del puente, la cual se movía a media asta.
Lee tenía dos previos arrestos por DUI este año, incluyendo uno en marzo que se caracterizó por una persecución a alta velocidad y su arresto por varios cargos, incluyendo el cargar un arma escondida.
Lee obtuvo una sentencia suspendida en ese caso, según los récords del Departamento de Investigaciones de Colorado (CBI). Dos meses después, fue arrestado en otro cargo de DUI, y se presentará en una audiencia en ese caso el próximo més.
En el incidente de marzo, la policía para a Lee por ir a exceso de velocidad en el Interestatal 25, pero se rehusó a firmar la multa y tirandola para salir manejando a toda velocidad de ahí -metiéndose enfrente de otro conductor en el proceso, según la declaración del arresto. El oficial lo persiguió.
Lee impactó la raya divisora con su vehículo durante la persecución pero finalmente se paró. Mientras que el oficial con pistola en mano se acercaba, Lee volvió a fugarse.
La policía dejó de seguirlo cuando Lee salió de la carretera y se pasó dos luces rojas, pero despues encontraron el vehiculo abandonado y contactaron a Lee en un edificio de departamentos. Trató de escapar corriendo, y los oficiales lo persiguieron a pie.
Cuando lo atraparon, la policía encontró una funda de pistola vacía dentro de su cinturón y, después, encontraron un arma en el estacionamiento donde había dejado el auto.
“Nunca, por un segundo, trató de adivinar la mente de un sospechoso,” dijo el jefe de policía, Felice el martes. “No sé si algún día sepamos qué era lo que pasaba por la cabeza de Marco Lee esa noche.”
DeAndre Barnes le dijo al diario Gazette de Colorado Springs que Lee, a quien identificó como su hermanastro, utilizó su teléfono celular para llamar a un amigo después de la parada inicial de la policía. Lee le dijo a su amigo que quería mucho a su familia pero que ya estaba “cansado de todo este drama.”
“Lo siento, pero esto ya llegó a su fín,” dijo Lee justo antes de abrir fuego, le dijo Barnes al Gazette.
“Simplemente piensa diferente,” dijo Barnes. “Piensa que todo el mundo está en su contra.”
En un perfíl en MySpace.com, Lee escribe que atendió la preparatoria Sierra en Colorado Springs y enlista el “campo de tiro al blanco” primero en sus intereses, los cuales también incluyen caminatas en montaña, acampar y pezcar. Dice que trabaja en una compañia de vidrio en Denver.
Chad Kohl, quien trabaja con Lee en Fargo’s Pizza Co. en Colorado Springs, dijo que Lee ha trabajado en la cocina por siete u ocho años y ocasionalmente trabajaba como cantinero.
Dijo que no veía nada en la personalidad de Lee que indicara el potencial para la balacera que ha conmovido a la ciudad.
La especialista del Ejercito, Jennifer Page, de 28 años, se encontraba dormida en una residencia cercana cuando la despertaron los balazos -un gran susto para una soldada que recién volvió de Irak.
“Ha de ser difícil para estos oficiales,” ella dijo. “Aún si no lo conocían personalmente, aún es difícil perder a un camarada -un compañero policíaco, un soldado, un compañero de los que sean. Es difícil perder a alguien.”
Los escritores Kevin Simpson y Mike McPhee contribuyeron a este reportaje.



