Miami – Aunque Tom Tancredo no consiguió hablar aquí el jueves, Miami no puede dejar de hablar sobre Tancredo.
El jueves el congresista de Colorado, quien comparó a Miami a un “País del Tercer Mundo”, fue el tema candente en los programas radiales de habla-hispana. El diario Miami Herald puso en su portada la cancelación del discuro que tenia planeado Tancredo.
Afuera del Rusty Pelican -el restaurante de la Bahía Biscayne que bloqueó el discurso- los noticieros y sus satélites noticieros se colgaban sobre las palmas el jueves mientras que los reporteros entrevistaron a sus clientes en inglés y español.
Tancredo, un republicano de Littleton, fue invitado a discursar en la junta del Rotary Club el jueves en el Rusty Pelican. Planeaba hablar sobre el porque inmigrantes deben aprender inglés y entrar en el crisol de la nación.
Habia provocado una controversia durante una visita al estado de Florida el mes pasado cuando dijo que Miami se parecía como un “país del Tercer Mundo”, diciendo que allí hay mucho crimen y pocas personas de habla-inglés.
Pero el miércoles, el restaurante rescindió su permiso para la presentación de Tancredo; sus gerentes diciendo que los manifestantes y una avalancha de medios (de comunicación) comprometería la seguridad del cliente y trabajador.
El jueves, algunos en el restaurante dijeron que para ellos, Tancredo parecía ignorante; otros apoyaron su perspectiva con todo corazón.
“Lastimó profundamente a gente aquí en Miami; estuvieron bastante ofendidos”, dijo Nicole Palilonis, de 22 años acerca del comentario. “Miami no es una ciudad como otra, la gente aman a esta ciudad y su diversidad”.
Elkin Pavajeav, de 30 años y quien inmigró de Colombia a Miami hace 20 años, en parte está de acuerdo con Tancredo. Miami, dijo, si se puede parecer a un país del Tercer Mundo.
“Hay mucha probeza aquí; parece a Cuba”, dijo Pavajeav. Pero Tancredo parece insinuar, él dijo, “que los americanos son los únicos quienes deben estar aquí … América está abierta a todos; me puede pasar ese sueño”.
Manny Klieaner, un miembro del Rotary Club de 82 años, tuvo palabras sobre Miami aun más severas que las de Tancredo.
“Parece más a un inodoro que un país del Tercer Mundo”, dijo Klieaner. Se quejó de la corrupción local y habló sobre trabajadores quienes hablan español en los hospitales y firmas de leyes.
Tancredo solo “es un forastero dándo su opinión, sin tener conocimiento y entendimiento de la diversidad”, dijo Bill Beckham, un nativo de Miami de 50 años y vendedor de seguro.
Unos expresaron su disgusto al oir la cancelación de la presentación de Tancredo. “De veras estamos en un país del Tercer Mundo si no podemos dejar a que la gente con opiniones divergentes hablen en un foro público”, dijo Norman Kassoff, de 76 años.



