
La tormenta del 2006 puede haber cerrado oficinas el miércoles, pero las computadores portátiles, teléfonos celulares y Blackberrys estuvieron trabajando horas extra.
Muchos trabajadores que pudieron llegar a la oficina fueron despedidos temprano, muchos con computadores portátiles y trabajo que completar. La flexibilidad fue la clave en muchas compañías mientras padres trataron de ajustar sus horarios para alojar tiempo para pasar por escuelas y centros de cuidado infantíl mientras la nieve se apilaba a lo largo del area metropolitano.
“Llamé a todos mis empleados para darles la oportunidad de trabajar desde casa, recibiéndo información y trabajar desde casa o simplemente quedarse en casa. Lo dejé a su discreción”, dijo Denise de Percin, directora ejecutiva de la Iniciativa de Salud del Consumidor de Colorado, una organización sin fines de lucro centrada en Denver.
Vail Resorts Inc., el cual cambió sus oficinas centrales de Avon a Broomfield el verano pasado, cerró su oficina al mediodía el miércoles y canceló su fiesta de Navidad de sus empleados.
“Imaginese, Vail Resorts no puede ir a una fiesta debido a la nieve”, dijo la portavoz, Kelly Ladyga. “Como esta es una temporada muy ocupada para nosotros, la mayoría de la gente está trabajando desde sus Blackberrys o sus laptops”/
La compañía también aplazó su junta anual de accionistas, planeada para hoy, hasta el 4 de enero.
“Si un empleado no desea venir a la oficina debido al clima, está a la discreción del gerente dejarlos trabajar desde casa”, dijo Eric Becker, portavoz para Starz Entertainment centrado en el condado Douglas, el cual provee los canales premium a 15 millones de hogares a lo largo de la nación.
Aunque dijo que el personal que debe monitorear la transmisión si trabajaría.
Holland & Hart, la firma de ley más grande de Denver, cerró sus oficinas en Denver, Denver Tech Center, Boulder, Santa Fe y Cheyenne temprano el miércoles.
El socio de las oficinas centradas en Cheyenne, Tom Sansonetti dijo que no esperaba que los cierres le afectaran financieramente porque todos los abogados pueden entrar a la red de la firma desde su casa. También cargan teléfonos Blackberry, permitiéndoles leer y escribir correos electrónicos si acaso no pueden entrar, él dijo.
No existe una formula simple para medir el impacto económico de la tormenta. Pero la economia de Colorado generó $216.5 billones el año pasado, lo cual significan $866 millones por dia laboral, suponiéndo que son 250 dias al año.
Patricia Silverstein, una economista con Development Research Partners en Littleton, dijo que en vez de tratar de poner una figura de dólares exacta en los costos económicos de la tormenta, es más instructivo ver a los ganadores y a los perdedores.
Los gobiernos deben pagar tiempo extra a sus empleados de carreteras y personal de emergencia, pero choferes quitanieves también están ganando dinero.
Las ventas en las tiendas definitivamente han disminuido, pero muchas de esas ventas están retrasadas, no eliminadas. Y existen casos en los cuales la gente pudo haberse surtido en víveres debido a la tormenta.
El Hotel Monaco dijo haber subido 60 habitaciones adicionales de negocios debido a la tormenta.
“Definitivamente estamos abiertos. Hemos recibido a algunos clientes de DIA y hemos tenido algunas personas simplemente entrar por una habitación”, dijo la gerente general Allen Paty. “Estamos esperando que Panzano, nuestro restaurante, se llene esta noche porque hay tantos restaurantes cerrados”.
El hotel Hilton Garden de 157 habitaciones en el aeropuerto de Denver se encontraba lleno para las 10:00 a.m. el miércoles. El Holiday Inn Express & Suites DIA de 91 habitaciones también se había llenado.
Adams Mark de 1,225 habitaciones en Denver vio 350 habitaciones adicionales rentadas, la mayoría por empleados de negocios locales, dijo un gerente.
Compañías que ofrecen servicios las 24 horas estaban también muy ocupadas.
El emplazamiento de Boulder de IBM, centro de operaciones para la división de Servicios Globales, la cual maneja y monitorea redes de negocios, estuvo abierta todo el dia. Muchos de los empleados tienen la habilidad de trabajar desde casa, y escogieron esa opción el miércoles, dijo el portavoz Dan Willis.
Comcast, con 800,000 clientes en el estado, aplazaron las citas de la tarde pero respondieron a las interrupciones en servicio, dijo la portavoz Cindy Parsons.
Qwest le instruyó a los empleados no-esenciales evitaran salir y se quedaran en sus hogares, pero empleados haciendo funciones críticas, quienes tienen entrenamiento de clima adverso, estuvieron trabajando, monitoreando y manteniendo la red de Qwest, dijo el portavoz Michael Dunne.
En ReadyTalk, una compañia de teléfono e Internet centrada en Denver, el negocio generalmente sube durante clima inclemente, dijo el co-fundador y vicepresidente de ventas y publicidad Scott King.
Hombres de pequeños negocios, como Chris Winter, un socio en TriStar Drywall en Centennial, tambien espera que la tormenta le afecte financieramente. Aunque la mayoría de su negocio fue cerrado el miercoles, y probablemente hoy, Winter dijo que puede ajustar sus horarios de construcción.
“No tenemos el pago para los muchachos que no están trabajando, pero cuando la construcción baja un poco, retrasa los pagos porque no estamos haciendo el trabajo tan pronto como quisiéramos. Se esperaneste tipo de retrasos,” él dijo.
Las aseguradoras son las que probablemente tomen un gran golpe de los accidentes de auto y otros tipos de daños. La tormenta de marzo del 2003 en Denver generó mas de $100 millones en reclamos de seguros.
Existen también “perecederos” económicos que no pueden ser cambiados – cosas como comida de restaurantes, asientos en un avión o tiempo en una máquina de casino.
La tormenta de marzo del 2003 le costó a los casinos del estado aproximadamente $6.7 millones en ganancias, con $1.15 millones en impuestos de juego.
En aquel entonces Frontier Airlines estimó que perdió de $5 millones a $6 millones adicionales debido al tiempo de vuelo perdido y otros costos.
Los escritores Julie Dunn, Andy Vuong y Greg Griffin contribuyeron a este reporte.
Se puede comunicar con Kimberly S. Johnson en el número 303-954-1088 o en kjohnson@denverpost.com.
Se puede comunicar con el escritor Also Svaldi en el numero 303-954-1410 ó al asvaldi@denverpost.com.



