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Broncos wide receiver Javon Walker, right, celebrates a touchdown during the first half Sunday at Invesco Field at Mile High.
Broncos wide receiver Javon Walker, right, celebrates a touchdown during the first half Sunday at Invesco Field at Mile High.
Mike Klis of The Denver Post
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Las ráfagas de nieve cayeron continuamente, horizontalmente y probablemente en su lugar para el para el partido más grande del año de los Broncos.

Los Broncos y los Gatos Bengales de Cincinnati se enfrentaron frente a frente, hombro a hombro, entre el lodo, el frío y el polvo de nieve. El ganar y las semifinales no estaban aseguradas. Perder significaría que la temporada estaba terminada.

Los dos equipos lo trajeron. John Lynch, de los Broncos de 35 años, jugó con el abandono de un estudiante casi-graduado de la universidad. Domata Petko, el defensa de cabello largo, no se daba por vencido en los pases, siendo un ser inmovible contra las jugadas.

Los dos equipos tenían mariscales con brazos largos, corredores con piernas gruesas, y estrellas con la habilidad para hacer jugadas a veces.

Para el final del partido, fueron los Broncos los que predominaron, venciendo a los Gatos Bengales 24-23, en una tarde nevada y fría ante un Invesco amontonado en un partido de AFC que fué absurdo y clásico a la vez.

Después de todos esos pases, jugadas, ataques, volteos, y toda esa gravilla, determinación y golpeo físico que dura una temporada, ¿Cual fue la diferencia? Un intento fallido de un punto extra por los Bengales que pudiera haber empatado el partido con 41 segundos en el marcador.

Feliz Navidad Broncos. Feliz Año Nuevo. Que se diviertan en enero.

“Cuando se juega duro, suceden cosas buenas,” dijo Linch. “Estoy seguro que un poco de suerte entra aquí, y estoy seguro de que están enfermos. Así como me gusta ganar, para que el partido acabe de esa manera, es dificil para ellos.”

En los minutos finales, para su jugada final, los Bengales habían marchado de su linea de 10 yardas, convirtiendo una jugada de cuarta y nueve a su vez. La jugada culminó cuando Carson Palmer conectó con T.J. Houshmanzadeh para un pase de 10 yardas con anotación. Todo lo que los Bengales necesitaban era que Shayne Graham anotara el punto extra para un empate de 24-24 y probablemnte una sesión de tiempo extra.

Solo que el balón nunca llegó al pie de Graham. Detener un balón resbaloso que ha estado en el lodo, Brad St. Louis dejó caer el pase. Se tambaleó fuera de Kyle Larson, del cual el lance a cubrir el balón no fue suficiente, mucho menos para detenerlo en el pasto. Increiblemente, este juego de titanes no fue decidido por los fundamentos mas rudimentarios.

“Obviamente es desilusionante y pésimo,”dijo Palmer, un mariscal profesional quien tuvo un partido fuera, del punto extra. “Pero la verdad es que no deberíamos haber estado en ese situación de todos modos.”

Los Bengales, quienes cometieron cuatro de las seis turnovers y tuvo un pase largo de anotación removido por una penalidad, tomaron su vuelo a casa sin dudar que le habían entregado a los Broncos el mejor regalo -un amarradero a las semifinales. Con un record de 9-6, los Broncos capturarán su cuarta apariencia de semifinales si vencen a los 49ers de San Francisco el próximo domingo en Invesco Field, o si los Jefes de Kansas City pierden contra Jacksonville.

Pero al contrario de sus previas apariencias de post-temporada, los Broncos están planeando jugarsela con un novato de Santa Claus, Indiana, llamado Jay Cutler. La semana pasada, Cutler obtuvo su primer victoria al vencer al mas experimentado novato Matt Leinart de Arizona. Probablemente aun mas impresionante, Cutler en solo su cuarta aparición estelar venció al mas establecido Palmer en un partido monumental el domingo.

“No creo que vencí a Palmer,” dijo Cutler. “Creo que nuestro equipo venció al suyo. Carson, ha estado por mucho tiempo y está jugando muy buen futból americano.”

Mientras que Palmer lanzó para dos anotaciones y 209 yardas, también intentó 40 pases, lanzó dos intercepciones, lanzó mal en la menos cuatro pases para anotación y terminó con un promedio de pedestre de 63.4.

Cutler fue interceptado en la primer jugada del partido, solo para volver con la calma de un veterano de 10 años y lanzar dos pases de anotación en el segundo tiempo y llevar a los Broncos en una jugada de 99 yardas en el tercer tiempo que esencialmente fue la diferencia. Cutler se convirtió en el primer jugador en la NFL en lanzar al menos dos pases de anotación en sus primeros cuatro partidos.

“Todos vimos el talento, pero está lo que es jugar en la NFL,” dijo Lynch. “No se sabe como va a responder alguien. Y simplemente me parece que para el no es algo tan grande.”

En una primera mitad que fue impresionante con grandes jugadas y estropeada por volteos, los Broncos fueron afortunados de solo ir 17-14.

Lo mas chiflado tuvo que ver con el juego errático y comportamiento. Antes de que los Bengales anotaran su primeros puntos en el segundo tiempo, Palmer y Houshmandzadeh estaban discutiendo tan fuerte en el campo, que tuvieron que ser separados.

“Ah, creo que nunca he visto algo así,” dijo Williams. “No podía escuchar sobre que discutían, pero 9 de 10 veces, el receptor quiere el balón.”

En la siguiente jugada, Rudi Johnson corrió alrededor para una anotación en seis yardas. Que tal la importancia del equipo harmonía.

Pero los Broncos volvieron detrás de las dos anotaciones de Cutler en el segundo tiempo y la jugada de 99 yardas en el tercer tiempo en el que el correr fuera de la banca de Mike Bell fue clave.

Los Bengales volvieron también, pero con el partido, las semifinales, y posiblemente la temporada de por medio, ese extra punto, no la patada, se fueron muy lejos.

Después, el entrenador de los Broncos Mike Shanahan, sugirió que ese negado extra punto era el resultado de algo mas que suerte. El dueño de los Broncos Pat Bowlen perdió a su madre Arvella la semana pasada.

“Creo que ella tuvo algo que ver con ese extra punto,” dijo Shanahan.

Un pésame a Pat Bowlen. Y los Bengales.

Se puede comunicar con Mike Klis en el numero 303-954-1055 o en mklis@denverpost.com.

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