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Los negociantes están tratando de decidir si abrir hoy en cara de una tormenta que se espera sople todo el fin de semana del Año Nuevo.

Los restaurantes de Denver están tomando una posición de esperar y ver, especialmente después de los cortes que hubo la semana pasada a los negocios.

“Se trata de ver si puedo traer a los trabajadores,” dijo Derrol Moorhead, propietario de Wingin’ It, un restaurante de Centennial. “Quiero abrir, pero tendremos que ver que pasa y llamarlos en la mañana.”

Para el jueves en la tarde, Moorhead había mandado a todos sus empleados a casa menos a uno. Estaban esperando ansiosamente por un cargamento.

Red Square en Writer Square en el centro estará abierto “sin importar que,” según el Chef Max Ionikh.

“A lo mejor no podremos irnos de aquí esta noche, pero estaremos aquí mañana,” dijo el jueves.

Service Group Inc. está limpiando nieve de el Centro Comercial de la calle 16 en preparación de los fuegos pirotécnicos de año nuevo, con empleados trabajando turnos de 12 horas y durmiendo en el Centro de Marriott Residence Inn, según el distrito de Mejoras de Negocios. Se espera que asistan mas de 185,000 personas.

Tiempo perdido es dinero perdido para negocios aun tratando de recuperarse de cerrar por dos dias la semana pasada.

“Perdí bastante la semana pasada. Se supone que estará muy ocupado hoy, pero de verdad dudo que vayamos a abrir,” dijo Sara Deluca, dueña de Berenice’s, un salón de servicio completo en las calles 12 y Madison en Denver. “Afortunadamente, nuestra recepcionista vive a dos cuadras de aquí, así que puede venir y volver a citar a nuestros clientes.”

Los dias cercanos al Año Nuevo son muy ocupados para los salones, mientras que embellecen a clientes que atenderán eventos de dias festivos. Tracy Moore, dueña del salón Hair Works en Denver, dijo que perdió $1,600 debido a citas perdidas la semana pasada y está preocupada por la mas reciente tormenta.

“Si perdemos este viernes y sábado, abriremos la tarde del Año Nuevo, dijo Moore. “Ha sido un camino duro para nosotros; si no trabajamos, no nos pagan.”

Los centros de esquí han bienvenido la tormenta, aun cuando un pedazo del Interestatal 70 estuvo cerrado temporalmente el jueves, limitando la habilidad de esquiadores a llegar a las pendientes.

Para algunas compañias, el dia final del año es uno importante para contabilidad e inventario. Las compañias vendedoras de autos también pudieran perder debido a que la tormenta force a los vendedores a quedarse en casa este fin de semana.

“Cada auto debe ser vendido; los contratos deben ser cerrados y finalizados,” dijo Kerry Abramson, director de finanzas para Burt Kuni Honda en Centennial. “Es un tiempo muy ocupado para mí, el estar en finanzas. Debo estar aquí. Si me quedo en un hotel, eso es lo que debo hacer.”

Se puede comunicar con Kimberly Johnson en el número 303-954-1088 o en kjohnson@denverpost.com.

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