
Los Broncos tuvieron su última oportunidad como equipo, para pasar el tiempo con el espíritu de Darrent Williams.
Para aquellos quienes asistieron, la despedida de su amigo pequeño pero picoso quien fue asesinado el lunes en un tiroteo vehícular era “estupendo”.
Lágrimas, risas e innumerables tributos fueron los más destacados del velorio de dos horas, celebrado por el equipo en su sede la mañana del miércoles. El servicio fue asistido por el dueño Pat Bowlen, el personal de entrenamiento, equipo y otros miembros del personal y la familia Williams. También asistió Trevor Pryce, el ex defensa de los Broncos ahora con Baltimore.
“Fue una mañana muy, muy especial”, dijo Demond Williamos, el tío de Williams. “Hubo muchos momentos de tristeza pero también hubo risas. Aunque tuvo sus momentos altibajos, era un momento estupendo”.
Dos fotografías grandes de Williams se mostraban al frente de la sala, dijo su tío. Una foto era de él en un campamento de fútbol americano y la otra era de él con su peinado “fro-hawk” que ostentaba está temporado. También se mostraban sus jerseys con el numero 27.
El martes, el mandmás Shanahan dijo que los jugadores le habían pedido a que celebre el memorial privado. Les daba a los jugadores la oportunidad de compartir sus pensamientos, emociones e historias con la familia de Williams en privado.
Todo el equipo, incluyendo sus cónyuges, volarán para el funeral por avión a Fort Worth, Texas, la ciudad natal de Williams. Los Broncos tendrán un velorio el viernes en el Dove Valley para los empleados.
Sin embargo, la ceremonia del miércoles era pequeña, intima e impactante.
“Nos dio la oportunidad de avisar a la familia de D-Will lo que significaba para nosotros en el poco tiempo que le conocimos”, dijo el guardia Nick Ferguson. “Nos dio tiempo para reflejar como equipo”.
La defensa secundaria fue al frente del cuarto en conjunto y varios veteranos, incluyendo el receptor Rod Smith, el linebacker Al Wilson y el mariscal de campo, Jake Plummer, hablaron, dijo Demond Williams. Bowlen y Shanahan también compusieron parte del grupo, el cual Williams estimó a 30 personas.
La mayoria del equipo pasó el tiempo con la familia, dijo Williams. Dijo que el receptor Javon Walker también habló con la familia, incluyenda a la madre, Rosalinda. Walker estaba sentado cerca de Williams en la limusina en que murió.
“Es difícil para él”, dijo Demond Williams acerca de Walker. “El estar con tu compañero de equipo cuando muere ha de ser duro…..El también necesita las oraciones de la gente”.
“No se cuantas organizaciones reaccionarían de esta manera”, dijo Ferguson. “Es de primera clase; me hace sentir bien….Es bueno saber que si fuera yo, estarían tratando a mi memoria y mi familia en la misma manera que D-Will”.
Comuníquese con el escritor Bill Williamson marcando el número 303-954-1262 ó al bwilliamson@denverpost.com.



