
La tercera no estuvo cerca de sera la vencida mientras los residentes veían cansados la más reciente de tres tormentas en Colorado, cerrando escuelas y cancelando actividades a lo largo del Front Range, cubriendo autos, aceras y carreteras con una no muy bienvenida fresca capa de nieve.
“Estamos en un modo de batalla-fatiga,” dijo Greg Fulton de la Asociasión de Cargueros de Colorado, la cual representa a los choferes de camiones grandes.
Para las 3 p.m. el viernes, de 5 a 7 pulgadas de nieve nueva habían caído ya sobre el area metropolitano, segun los cálculos del Servicio Nacional de Meteorología, con mas de un pie de nueva nieve en las afueras y el Front Range. Al menos dos pies de nieve cayeron en las montañas centrales y al norte. La nieve cerró escuelas y negocios en varios condados del Front Range, y forzó a otros negocios y algunas agencias a enviar a sus empleados a casa para el mediodía.
Un accidente de varios autos cerró los carriles hacia el norte del Interestatal 25 cerca de Pueblo a las 10:40 a.m. el viernes, dijo el patrullero estatal Gilbert Mares. Nadie resultó seriamente herido en el accidente. La carretera fue reabierta casi una hora después.
“La gente de verdad está aprendiendo en la Ola 3 de la tormenta,” dijo Paul Peterson, un portavoz del Departamento de Transporte de Colorado.
El tráfico que fue monitoreado por video, mostraba a la mayoría de los conductores ejerciendo cautela, manteniendo una buena y segura distancia de los otros autos, y conduciendo debajo del límite de velocidad.
Leyes de cadenas estaban en efecto para los camioneros en el I-25 entre Monument Hill y la salida de Greenland.
Las llegadas al túnel Eisenhower y Vail Pass por el Interestatal 70 se mantuvieron lentas pero estable, y en buen estado, dijo Peterson.
Las autoridades del area metropolitana no reportaron accidentes mayores, solo algunos golpes leves.
En el sudeste de Colorado, donde los rancheros, la Guardia Nacional de Colorado y voluntarios han estado trabajando largas horas para alimentar al ganado aislado por la nieve, solo cayó un poco de nieve. Los albergues continuaban, dijo Brian Oliver, un portavoz para el comando de operaciones del area sudeste de Lamar.
Mas al norte, el clima y la actitud general recibió este resumen en el reporte por Internet del Servicio Nacional de Meteorología.
“Casi una tormenta semanal por 3 semanas. Es difícil mantenerse al tanto. Algunas personas aún están tratando de deshacerce de la nieve de la tormenta de diciembre 20-21. La Madre Naturaleza siempre sale vencedora”.
En Denver, el reciclaje y el levantamiento de basura permaneció casi en un horario de día festivo. Los equipos aseguraron a los residentes que cualquier basura programada para el viernes sería recogida el sábado, si la basura y los reciclados eran visibles, y no estaban cubiertos de nieve.
Sin embargo, los residentes de Aurora, especialmente para aquellos trabajando en las calles demasiado estrechos para las quitanieves grandes, se dieron cuenta de que montones de basura en espera -algunos desde antes de Navidad- pudieran quedarse allí por lo menos otra semana más. El levantamiento de basura en Aurora es manejado por contratistas privados.
La nueva tormenta también simbolizó un aplazamiento para los casi 900 residentes de Denver que recientemente recibieron avisos sobre sus aceras cubiertas de nieve.
“Como está nevando, no estamos dando avisos,” dijo Julius Zsako, portavoz para el Desarrollo y Planeamiento de Denver. Hasta ahora, aquellos que han recibido avisos han cumplido con ellos inmediatamente.
Sin embargo, mucha gente sigue quejándose, en su mayoría sobre las calles aun con nieve. La política de la ciudad de Denver es de mantener las calles arterias limpias para los primeros respondientes y para el transporte público, dijo la representante de las Obras Públicas de Denver, Ann Williams.
La ayudante de enfermera Shawna Mahany, quien vive en Westminster, está furiosa que las agencias de gobierno ignoren las calles residenciales para remover la nieve de las calles principales. La defensa de su auto se rompió después de que conducía por una calle congelada en camino a una cita con un cliente.
“Veo a algunos clientes cuatro o cinco veces por semana, algunos ni siquiera pueden salir de sus camas por si mismos, ¿y que pasa si tienen una bolsa de colostomía o un catéter?”
“Tienen que estar acostados en su propia suciedad si nadie les ayuda. Tendrán infecciones y llagas.”
“Y no soy la única de mi agencia. Si no puedo salir, ¿Quién puede? No tienen mucha gente de repuesto,” dijo Mahany.
Los reporteros Erin Emery, Kieran Nicholson y Steve Lipsher contribuyeron a este reportaje.
Se puede comunicar con Claire Martin en el numero 303-954-1477 o en cmartin@denverpost.com



