Montrose – El motel ubicado por la franja popular de hoteles en Montrose se ocupaban de sus viajeros durante el Día de Acción de Gracias cuando agentes de drogas usaron una llave para entrar a la habitación 108.
Adentro, encontraron a una mujer acostada en una cama con una pipa de vidrio para fumar metanfetamina a su lado y la droga en su bolso.
Arrestaron a su novio cuando regresó a la habitación donde se había alojado durante semanas. Encontraron más meth y una escopeta desmontada y supuestamente, la pareja vendía meth a agentes clandestinos en esta base durantes semanas antes de la redada.
Como la mayoria de las redadas en hoteles y moteles, una camarera con aspiradora, espray desinfectantes y trapos limpiaba la habitación a su normalidad. Y otra vez sería alquilada dentro de unos días.
Aunque no hay cifras disponibles, la experiencia dice que los vendedores y usuarios del meth les gustan quedarse en hoteles, dijo Tom Gorman, agente en cargo de la Administración de Drogas en Grand Junction.
“No puedo pensar en otra investigación que hemos hecho en que no queda vinculada con un hotel o motel”, dijo.
Pero muchos dueños y gerentes de moteles no necesitan hacer algo fuera de lo ordinario cuando se fuma meth en una habitación. No necesitan informar a las autoridades de salud, ni revisar para contaminantes dentro de la habitación o avisar a los otros arrendatarios de que habian fumado meth adentro.
Ese es algo que incomóda a los investigadioes del National Jewish Hospital, quienes han encontrado residuos el día tras una fumada simulada en una habitación, cuyos niveles sobrepasaron niveles seguros impuestos por el estado después de que se encuentra laboratorios del meth.
“Sabemos que se queda unas 24 horas después y los niveles no caen mucho”, dijo Mike VanDyke, un higienista industrial para National Jewish. “Creemos que bajan dentro de unos días, probablemente semanas y posiblemente meses”.
National Jewish está esperando fondos federales para hacer más pruebas para determinar ese lapso de tiempo además de averiguar cuales peligros podrían poseer los residuos.
Muchas preguntas persisten
Rob Derrera, un estimador con las contratistas de restauración COCAT en Denver, dijo que sus trabajadores han encontrado niveles de residuos aún más altos en habitaciones donde se fumó el meth que en aquellos donde se había preparado. Dijo que no se sabe cuanto humo se requiere para subir los niveles a una zona de peligro, ni el lapso de tiempo.
Hasta que vengan esas respuestas, el fumar meth en habitaciones de moteles y hoteles está bajo el radar de las normas de salud.
Si un dueño decide hacer pruebas y limpieza, podría costar miles de dólares para una sola habitación ya que casi cuesta $100 o mas para probar por residuos en los muebles, alfombras y otros superficies en cada cuarto. La limpieza podría no ser tan extensiva como las limpezas de laboratorios requeridas, pero aun costaría entre $3,000 y $7,000 para desechar todos muebles, algo que la compañía a veces hace con los laboratorios.
“Los hoteles y moteles tiene un freno empotrado para informar. Las pruebas y remedios son muy caros”, dijo John Suthers, fiscal general de Colorado.
Dijo que una fuerza operante estatal recién formada hará un esfuerzo educativo para lidiar con el problema dentro de los moteles.
Aun enfocados en los laboratorios
El peligro que plantea los residuos dejado por los fumadores del meth se ha quedado en el olvido mientras los esfuerzos que se ocupan de los peligros de la droga en el foro público ante todo se enfocan en los laboratorios.
La mezcla nocivas de químicas -acetona, amoniaco anhidro, líquido encendedor, disolvente para pinturas y fósforo colorado- que compone la droga crea un peligro de salud bien conocido. El inhalar o exponer la droga a la piel puede causar quemaduras, problemas de respiración y dificultades neurológicas.
El residuo transmitido por el aire no se considera tan peligroso porque el residuo no contiene toda las químicas de una “cocida”.
Colleen Brisnehan, una especialista para la protección del ambiente con el Departamento del Ambiente y Salud Público de Colorado, dijo que la definición reglamentaria de contaminación es lo suficientemente extenso para incluír la fumada del meth a pesar de que las normas solo se aplican a su fabricación. Ella dijo que las agencias locales tendrían el permiso para imponer una limpieza si es que los niveles de contaminación fuesen lo suficientemente alto -y si les avisarían.
“Pero sería difícil o imposible”, admitió, porque el fumar no provoca una notificación.
Derrera consintió.
“¿Creo que debería de haber algo para lidiar con esto? Seguro que si”, dijo. “¿Pero quién lo pagará u ordenará? ”
Comuníquese con la escritora Nancy Lofholm marcando el número 970-256-1957 ó al nlofholm@denverpost.com.
Tom Gorman, padre del agente del DEA, Tom Gorman y el director de las Fuerzas Operantes para Drogas de Alta Intensidad en Colorado, resumió el problema de metanfetaminas en moteles como un desorden .
Los agentes de narcóticos dicen que los moteles de baja calidad son los peores ya que los vendedores de drogas también buscan por gangas. Eso no significa que solo los albergues son una preocupación. Muchos moteles de media calidad también han sido sitios de redadas.
“Entre mas caro el motel, mejor oportunidad de que no haya ocurrido alguna activdad allí”, dijo Jack Haynes, supervisor de la Fuerza Operante de Delta y Montrose.
El proteger al publico no es fácil. Se vende equipo de pruebas en línea pero son demasiado complejos o caros para el uso general y no dan resultados consistentes.
“Personalmente, estoy muy preocupado”, dijo Tim Hersee, comandante para la Fuerza Operante North Metro, el cual cubre los condados Adams y Broomfield.
Mike VanDyke, un higienista industrial en el National Jewish Hospital en Denver, dijo estar particularmente preocupado acerca de niños dentro de las habitaciones con residuos de metanfetaminas.
“Eso me preocupa debido a su comportamiento de mano-a-boca”, dijo.
Dijo que la investigación comprueba que una actividad sencilla incluyendo el asprirar o brincar en la cama- aumenta los niveles de residuos llevados por el aire.
Ilene Kamsler, presidenta de la Asociación de Hoteles y Alojamiento de Colorado, dijo que en el pasado, su organización ha ayudado educar a dueños de hoteles y moteles sobre como evitar a ser refugios para vendedores y usarios de drogas, pero que actualmente no hay tal esfuerzo.
Dijo que muchos de sus miembros son hoteles de alta calidad que no poseen problemas.



