Aurora – Un oficial quien luchó al suelo una mujer discapacitada y su hija no violó la política policial ni los procedimientos, descubrió la Junta Directiva para la Revisión de Incidentes.
El gerente policíaco Daniel Oates anunció su decisión el lunes en la sede del departamento de policía.
La junta, compuesta de cuatro oficiales y cuatro ciudadanos, se reunió el jueves y el viernes para investigar la demanda de abuso racial y física presentada por Loree McCormick-Rice, de 51 años y su hija Cassidy, 12 años de edad durante el incidente, contra el sargente Charles DeShazer. La demanda proviene de un incidente del 17 de junio en el estacionamiento de un supermercado.
McCormick-Rice y su hija, ambas afro-americanas, dicen que DeShazer, un hombre anglo, les dirigió una calumnia racial.
“Estas alegaciones son extremadamente serias y el departamento las está tomando como tal”, dijo Oates el lunes.
La junta analizó los reportajes noticieros sobre este incidente y se compararon al testimonio de un testigo, dijo Oates, y descubrieron que “no fueron creíbles” las declaraciones hechas por McCormick-Rice.
La junta revisó una cinta de vigilancia donde DeShazer arrestaba al par, sujetando ambas al suelo. También escucharon a 13 testigos -oficiales, empleados del supermercado y un experto sobre la brutalidad policial- sin escuchar las palabras de McCormick-Rice y Cassidy.
David Lane, abogado del par, dijo que le dispusieron una transcripción de la versión de sus clientes, aunque él les aconsejó a no testificar.
“Cuando la policía investiga a la policía, se queda encubrido”, dijo el lunes.
Lane dijo que querrá presentar una demanda federal contra el Departamento de Policía y la ciudad.
Oates dijo una investigación interna por el departamento está en curso e instó al par a testificar.
La junta de revisión y la investigación interna son separadas, aunque ambas han hecho recomendaciones a Oates.
McCormick-Rice criticó los descubrimientos de la junta directiva.
“El hecho de que no hayan encontrado ninguna maldad no me sorprende pues van a proteger lo suyo”, dijo el lunes. “Creo que es muy, muy malo”.
Tras su arresto, Cassidy fue tratada por su clavícula rota en el Childrens Hospital.
En noviembre, el abogado de la ciudad retiró los cargos contra el par por resistir el arresto.
DeShazer, quien sigue en servicio, se declaró ante la junta directiva la semana pasada.
“Se fijo al corazón y contestó todo sinceramente”, dijo el abogado Dave Osborne, quien instruyó a DeShazer que no de comentarios.
En un informe escrito, DeShazer, quien esa noche trabajaba su segundo empleo como guardia de seguridad, negó que hizo algún comentario racial.
Los miembros de la junta directiva no estaban disponibles para dar sus comentarios.
Comuníquese con el escritor Kieran Nicholson marcando el número 303-954-1822 ó al knicholson@denverpost.com.



