John “JP” Kelso, un empresario y filántropo, hizo un intento desesperado para sonar una alarma momentos antes que sería matado a tiros en su casa por un hombre que habia invitado en su dormitorio, declaró un detective de Denver el martes.
A Kelso, descrito por sus amigos como un adicto al trabajo y coleccionista de artes, le visitó Timothy Boham, un modelo quien actuaba en películas pornográficas de varones, el 11 de noviembre en su casa ubicada por la Avenida Seventh, dijeron las autoridades. Boham también trabajaba por la empresa de Kelso, una agencia de cobradores de Denver llamado Professional Recovery Services.
Dos días después, una criada encontró el cadáver de Kelso en su baño.
Después de la audiencia preeliminaria de Boham el martes, el juez del Condado Denver, Andrew Armatas, ordenó enjuiciar a Boham por asesinato en primer grado y robo agravado. Boham fue ordenado a ser retenido sin derecho a fianza.
Durante la audiencia, el detective de Denver, Aarón López declaró que en una entrevista con Bonham desde una cárcel en Arizona, donde le arrestaron el 16 de noviembre, Kelso le habia pedido a entrar en su dormitorio para que se abrazen. Pero Boham, quien necesitaba dinero para su novia, tenia otros planes, testificó.
“Boham fue al dormitorio, salió y le apuntó a Kelso con una pistola en su cabeza y le exigió para que abriera su caja fuerte”, dijo López acerca de la declaración de Boham. El dijo que Boham intentó esposar al empresario, le hizo entrar al baño dondo mantenía la combinación de la caja y luego, le dirigió de nuevo al dormitorio.
Allí hubo una pelea, la cual dejó a Kelso sangrando copiosamente, agregó López. Mientras entraban al dormitorio de nuevo, Kelso se arremetió para la “alarma del pánico” colocada en la pared, dijo Boham a López.
No sonó, pero el intento de Kelso dejó “sangre manchada en la pared y la alarma”, declaró.
En ese momento, Boham dijo que habia placado a Kelso y puso una almohada sobre su cabeza. Sonó la arma, aunque Boham dice que no jaló el gatillo y no supo por qué se habia disparado, dijo el detective.
La bala pegó la parte derecha de la cabeza de Kelso, pasó por piso de su dormitorio y terminó en un envasado plástico de decoraciones navideñas en su sótano, dijo López.
Stephen Flavin, abogado de defensa, argumentó que no había pruebas de que Boham balaceó a Kelso adrede; simplemente, la arma se disparó.
Pero la acusadora Diane Balkin dijo que el asesinato fue premeditado.
“El (Boham) estaba entrenado para el usar armas; se deliberó por más de una hora (sobre robar a Kelso), le disparó en la cabeza y usó una almohada para silenciar el disparo”, dijo Balkin.
López dijo que Boham se habia confesado a su hermana y madre antes de fugarse para Arizona. Antes de irse, se habia retornado repetidamente a la casa de Kelso para limpiarla con las esperanzas de no descubrir sus huellas y ADN.
Boham también logró abrir la caja fuerte, pero no encontró dinero, dijo el detective.



