Luisa Bolaños recuerda vividamente cuando se resbaló en el hielo al entrar al congelador del restaurante donde trabajaba cargada de una caja de 50 libras. En la caída, Bolaños se rompió un hueso en la espalda que la dejo temporalmente discapacitada. El accidente puso a riesgo su salud y el futuro de sus cinco hijos.
“Me dieron worker’s comp (compensación de trabajadores), unos 350 dólares por quincena que me alcanzaban solo para la renta. Me quedé tres años sin trabajar, y ahora puedo trabajar solo nueve horas a la semana”, explicó Bolaños, quien sufrió el accidente en el 2005 y continua trabajando para la misma compañía.
Cada año miles de trabajadores como Bolaños sufren lesiones o mueren en el lugar de trabajo debido a incidentes prevenibles, según información del Departamento de Labor de los Estados Unidos. Los números más altos de fatalidades y accidentes de trabajo son entre latinos.
En el 2009 se registraron más de 3 millones de lesiones en trabajadores en la industria privada, de ellos cerca de 213.000 eran debido a una caída en el trabajo, de acuerdo a información de la Oficina de Estadísticas Laborales. Cerca de 5.000 personas pierden sus vidas en accidentes de trabajo al año.
Debido a la frecuencia de lesiones entre los trabajadores latinos, tanto el Departamento de Labor federal como organizaciones comunitarias en Denver han enfocado sus esfuerzos en educar a los trabajadores hispanos sobre la seguridad en el trabajo y sus derechos laborales.
Según la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional (Occupational Safety and Health Act) de 1970, los empleadores son responsables de proporcionar lugares de trabajo seguros y saludables a sus empleados. De igual forma, los empleados necesitan informar a sus empleadores si ven que existe un peligro. De acuerdo con el acta, el empleador no puede castigar ni despedir al trabajador por hacer una queja.
Todos los trabajadores, incluyendo aquellos que son indocumentados, tienen el derecho de puntualizar cualquier peligro que enfrenten sin miedo a ser despedidos, según Agnes Talamantez Carroll, quien dicta clases de seguridad para la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA en inglés). Lo que generalmente ocurre es que los trabajadores, principalmente indocumentados, no conocen las reglas de seguridad en el trabajo o tienen miedo a quejarse y terminan lesionándose, señaló Talamantez Carroll.
“Hay empleadores que abusan de trabajadores hispanos, especialmente inmigrantes, porque los empleados no se dan cuenta que tienen derechos. Pero si tienen derechos, tienen que quejarse. OSHA no es la migra”, dijo.
Como parte del esfuerzo para educar a los trabajadores de minorías sobre las reglas de seguridad y salud en el trabajo, el Departamento de Labor federal otorgo 45 becas a organizaciones y colegios alrededor del país. El Centro Humanitario Para los Trabajadores en Denver recibió 190.000 dólares para entrenar a jornaleros, trabajadores domésticos y empleadores sobre que es lo que constituye un ambiente laboral sano y seguro.
Eddie Soto, director de la organización, señaló que El Centro empezará a entrenar a jornaleros y trabajadores domésticos en marzo en sus instalaciones en Denver y en un local en Aurora que será compartido con diferentes organizaciones pro inmigrantes. Sin embargo, la meta del proyecto es de crear un programa móvil que daría entrenamiento a los jornaleros en las esquinas donde se congregan. Según Soto, existen cerca de 500 jornaleros en Denver.
El Centro realizó una encuesta entre 237 jornaleros para identificar las lesiones más comunes y las situaciones que más les preocupan. Soto indicó que la lesión más común es el de la espalda ya que los empleadores exigen que los trabajadores levanten hasta 100 libras de peso sin un cinturón de protección. Las caídas de alturas y resbaladas son también comunes.
“Una de las situaciones que más preocupa a los jornaleros es que sus jefes les hacen trabajar lo mas rápido posible, y debido a esto tienen que tomar atajos que podrían ser peligrosos, como no asegurar la escalera antes de subirse. Es importante que los empleadores sigan las reglas porque les beneficia a ellos y a sus empleados”, dijo Soto.
La prevención de accidentes en la fuerza laboral latina, que representa un 14,8 % de más de 22.000 personas, es una prioridad para la Secretaria de Labor Hilda Solis. Es por eso que aparte de impulsar programas educativos, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional aumentará sus inspecciones. En el 2008, en respuesta a un alta en el número de fatalidades en el trabajo en la industria de la construcción en Texas, los inspectores de OSHA realizaron cerca de 900 inspecciones que resultaron en 1.500 infracciones y multas que sumaron a 2 millones de dólares.
Talamantez Carroll señaló que para prevenir lesiones graves los empleadores deben recibir entrenamiento y una certificación de OSHA de 10 horas para poder entrenar a sus empleados.
Bolaños señaló que ella no había recibido entrenamiento sobre como prevenir caídas en su trabajo. Ya cuando el incidente ocurre, no existen muchas opciones de ayuda para el trabajador lastimado.
Bajo la ley de Colorado, los trabajadores que han sufrido una lesión pueden recibir compensación de trabajadores que incluye cuidados médicos, compensación de sueldo perdido, compensación por incapacitación permanente y beneficios por la muerte de un familia
Según la abogada Elsa Martinez Tenreiro, la compensación de trabajadores no está ligada al estatus migratorio. Lo importante es de informar a su empleador de la lesión y consultar con un doctor inmediatamente. El empleador le proveerá información de los pasos a seguir.
Por ley, todo empleador debe tener un seguro de compensación de trabajadores, pero existen aquellos que no tienen un seguro, señaló Martinez Tenreiro. Eso no debería prevenir que un trabajador lastimado busque asistencia médica.
“Si tienen seguro o no, el empleador es responsable”, dijo.
El Centro Para Trabajadores ofrece ayuda a aquellos que necesitan información sobre como presentar un caso ante el Departamento de Labor de Colorado o una queja ante OSHA. De igual forma, las organizaciones Mi Casa y El Centro San Juan Diego tienen noches legales donde las personas pueden consultar con abogados voluntarios acerca de su caso.
Otra fuente de asistencia es la Fundación Pinnacol que ofrece becas de estudios universitarios y de capacitación vocacional a hijos de un trabajador que haya fallecido o sufrido una lesión grave en un accidente en el trabajo.
Este año las becas aumentaron de 3.000 a 5.000 por persona. En el 2001 solo cuatro estudiantes aplicaron para la beca. En el 2010 el número subió a 96 estudiantes. El plazo para presentar las solicitudes vence el 31 de marzo de cada año.
Dos de los hijos de Bolaños, David, de 21 años, y Galeth, de 19 años, se beneficiaron de la becas de Pinnacol. David está en su tercer año en la Universidad de Colorado en Boulder, mientras que su hermano entró a su segundo año en la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins.
“Es una ayuda grande para nosotros”, dijo David. “Sin esa ayuda no sabría de donde sacar 3.000 dólares para mis estudios”.
El hermano mayor de David, Alberto, tuvo que abandonar la universidad cuando su madre quedó lesionada en el accidente en su trabajo. Su hermana menor, Zuleica, asiste a Pueblo Community College y trabaja de medio tiempo para asistir a su madre que todavía sufre de dolores de espalda.
Y es precisamente la familia del trabajador lastimado que siente el impacto económico y emocional. La lesión presenta un cambio de vida no solo para el trabajador pero también para su familia, según Martinez Tenreiro, que representa muchos clientes hispanos.
“Es muy difícil para las familias, especialmente para los niños porque muchas veces tienen poco para sobrevivir”, dijo. “He visto la destrucción de familias porque a veces los familiares no entienden por lo que la persona lastimada está pasando. La depresión es común en personas que están recuperando, y esto se subestima mucho”.
Para Reportar
Departamento de Labor de Colorado: Para presentar una queja o si tiene preguntas acerca de la compensación de trabajadores en Colorado, llame al 1.800.685.0891 o mande un correo electrónico a workers.comp@stte.co.us.
OSHA: Para reportar condiciones inseguras de trabajo o violaciones de seguridad y salud, comuníquese con la oficina de la Administración de la Seguridad y Salud Ocupacional.
Número gratuito: 1.800.321.6742
Oficina en Denver: 303.844.5285
Oficina en Englewood: 303.843.4500
En línea:
Recursos
Servicios legales gratuitos:
Centro San Juan Diego, 2830 Lawrence Street en Denver. Las noches legales se realizan el primer miércoles del mes de 5:30 a 7 p.m.
Centro de Recursos Mi Casa, 360 Acoma Street en Denver. Días legales serán: 15 de febrero, 15 de marzo, 19 de abril y 17 de mayo de 5:30 a 7 p.m.
Becas de 5.000 dólares de la Fundación Pinnacol: Para estudios de los hijos de un trabajador que haya fallecido o sufrido una lesión seria en el trabajo. La fecha límite para solicitar es el 31 de marzo. Los jóvenes deben tener entre los 16 a 25 años. Para información, llame al 303.361.4775 o visite pinnacol.com/foundation.
Más Información
Talleres: Agnes Talamantez Carroll entrenadora de OSHA autorizada por el Departmento de Labor de los Estados Unidos dictará clases de seguridad en español. Los asistentes recibirán un certificado de OSHA de 10 horas de entrenamiento. Un 50 por ciento del dinero será donado a ACCESS Housing Inc.
Cuando: 19 y 26 de febrero de 8 a.m. a 1:30 p.m.
Donde: Derby Resource Center, 7270 Monaco Street en Commerce City
Costo: 75 dólares que incluye el desayuno y almuerzo
Դڴǰó: Llame al 303.317.8267 o 303.289.7078
Foro informativo del Departamento de Labor: Representantes de varias oficinas del Departamento de Labor nacional y estatal responderán preguntas del público acerca de los derechos de los trabajadores.
Cuando: 24 de febrero, de 8 a.m. al mediodía
Donde: Red Rocks Community College, 13300 W. 6th Avenue en Lakewood
Costo: Gratis

