
SOMA, Japón (AP) – Las barras de uranio de un reactor nuclear en Japón quedaron totalmente expuestas en dos ocasiones el lunes debido a un descenso precipitado en el nivel de agua, elevando el peligro de una fusión.
Horas antes, una explosion de hidrógeno destruyó la edificación que alberga otro reactor.
Los niveles de agua fueron restablecidos después del primer descenso, pero las barras continuaban parcialmente expuestas el lunes por la noche, incrementando el peligro de que la radiación se propague y se funda el núcleo del reactor.
El sinnúmero de problemas presentados en la planta de Dai-ichi en Fukushima exacerban los inmensos desafíos que afronta el gobierno de Tokio, el cual tiene dificultades para el envío de asistencia a cientos de miles de personas a lo largo de la costa asolada por un terremoto y un tsunami subsecuente. Las autoridades consideran que tal vez 10.000 personas perecieron en el desastre.
Tiempo después, un funcionario japonés de alto rango dijo que las barras de combustible en tres de los reactores nucleares que han presentado los mayores problemas parecen estarse fundiendo.
De todos estos problemas, el descenso del nivel del agua en la Unidad 2 era el que más preocupa a las autoridades.
“Las unidades 1 y 3 están en cierta forma estabilizadas por el momento”, dijo el funcionario de la Agencia Nuclear e Industrial, Ryohei Shiomi. “La unidad dos es la que ahora amerita todos nuestros esfuerzos y atención”.
Los empleados lograron elevar el nivel del agua después del segundo descenso del lunes por la noche, pero éste comenzó a bajar por tercera ocasión, según Naoki Kumagai, funcionario de la agencia nuclear. Los empleados consideran rociar agua directamente al contenedor para enfriarlo.
En cierta forma, la explosión en la Unidad 3 no fue tan funesta como había parecido.
La detonación disminuyó la presión que se acumulaba en el interior del reactor en problemas, y las autoridades dijeron que el crucial contenedor -un blindaje de concreto alrededor del reactor- no resultó dañado.
Además, señalaron que los niveles de radiación se mantenían en los límites legales, aunque se ordenó que permanezcan en sus casas todas las personas dentro de un radio de 20 kilómetros (12 millas).
Las autoridades de la prefectura de Fukushima dijeron que 190 personas quedaron expuestas a cierto nivel de radiación de la planta.
Autoridades de seguridad nuclear indicaron que los aparatos de vigilancia alrededor de la planta mostraron por un corto periodo niveles de radiación que excedían en seis veces el límite legal, pero esos niveles desaparecieron.
Horas después, Estados Unidos anunció que había enviado a sus fuerzas situadas frente a las costas lejos de la planta después de detectar un nivel de contaminación radiactiva de bajo nivel.
El portaaviones estadounidense Ronald Reagan estaba a 160 kilómetros (100 millas) frente a las costas cuando detectó la radiación, que los funcionarios estadounidenses dijeron era la misma de una exposición de un mes a un área de radiactividad natural.
La explosión de hidrógeno fue similar a una ocurrida el sábado en la Unidad 1 de las mismas instalaciones, que dejó cuatro trabajadores heridos y provocó evacuaciones masivas.
Poco después de la explosión del lunes, Tokyo Electric advirtió que había perdido capacidad de refrigerar la Unidad 2.
Takako Kitajima, funcionario de la compañía, dijo que los trabajadores de la planta se aprestaban a inyectarle agua de mar a la Unidad 2 de la planta a fin de enfriar su reactor después de la pérdida de su sistema de refrigeración.



