NEW YORK (AP) – Emily Ruiz, una niña estadounidense de 4 años que fue devuelta a Guatemala hace dos semanas, tuvo que subir a tres aviones y pasear por los pasillos de cuatro aeropuertos para poder abrazar a sus padres el miércoles en Nueva York, al final de una agotadora jornada.
“¿Dónde vamos?”, preguntaba continuamente la pequeña, quien se convirtió en el foco de los medios de comunicación cuando fue devuelta a Guatemala el 12 de marzo con su abuelo, debido a un problema migratorio de éste.
Los padres de Emily, Leonel Ruiz y Brenda Dubon, son guatemaltecos indocumentados. Ambos aseguran que no se les dio la opción de ir a recoger a su hija al aeropuerto Dulles de Washington, cuando se le negó la entrada al país al abuelo de la niña. Luis Dubon había entrado a Estados Unidos de forma ilegal hace dos décadas, y aunque tenía un visado de trabajo temporal H2 válido, los funcionarios de Aduanas y Control Fronterizo (CBP por sus siglas en inglés) descubrieron la antigua infracción.
El matrimonio Ruiz denunció el trato otorgado a su hija, quien nació en Estados Unidos.
El periplo de Emily finalizó el martes, cuando logró pisar de nuevo suelo estadounidense, en Miami, acompañada del abogado de la familia David Sperling. En los aviones de regreso al país, también les acompañaba Hula Mazariegos, una guatemalteca que trabaja con Sterling.
“Me sentí muy mal por Emily. La niña estaba agotada”, dijo Mazariegos el miércoles durante una rueda de prensa en el aeropuerto John Fitzgerald Kennedy de Nueva York. “Yo creo que ella no sabía realmente lo que estaba pasando”.
Las autoridades aseguran que le dieron a Ruiz la opción de ir a recoger a su hija.
“CBP se esfuerza por reunir a niños que son ciudadanos estadounidenses con sus padres. Si los padres escogen no tener la custodia de sus hijos, CBP trabaja con otras agencias para asegurar el bienestar de esos niños, incluyendo el entregarlos a la custodia de otros familiares”, dijo esta semana Joanne Ferreira, portavoz de la agencia.
Según Sperling, las autoridades llamaron a Ruiz por teléfono y cuando se dieron cuenta que era indocumentado le propusieron dos opciones: o Emily era entregada a un centro de cuidado infantil en Virginia o era devuelta a Guatemala con su abuelo. Los padres escogieron esa opción porque tenían miedo de que se diera a Emily en adopción.
“Emily carecía de representación legal. No se tuvo ningún contacto tampoco con la embajada de Guatemala. Ella fue básicamente deportada. Sé que ese no es el término legal para describir la situación, pero es básicamente lo que ocurrió”, dijo Sperling durante la rueda de prensa.
La niña de 4 años además tuvo que dormir debajo de un banco en el aeropuerto Dulles y pasó tanto frío que su abuelo tuvo que cubrirla con una chaqueta, denunció éste desde Guatemala, a través del abogado de la familia. Dubon también dijo que el trato que le brindó el agente de CBP, quien no hablaba español, fue “arrogante y discriminador”, aseguró Sperling.
Los Ruiz no consideran demandar a las autoridades de inmigración de momento “pero estoy seguro de que explorarán su opciones legales en el futuro”, dijo el abogado.
Brenda Dubon, quien también es madre de un niño de tres años, dijo a través de un comunicado el miércoles que “siente una enorme alegría de poder tener a su hija en sus brazos después de tanta angustia”.
“Estaba tan preocupada de saber que estaba lejos de mí y de no saber cuándo la volvería a ver de nuevo”, dijo. “Doy muchas gracias, sobre todo a Dios, y a toda la gente que nos ha apoyado para hacer que este inolvidable momento ocurriera”.
Emily voló el martes en primera clase a bordo de un avión American Airlines desde la ciudad de Guatemala hasta Miami. Tras comer en el McDonald’s del aeropuerto y ser recibida “de forma muy grata” por agentes de CBP, la pequeña viajó a Atlanta, Georgia, desde donde tomó el tercer y último vuelo rumbo a Nueva York, dijo Sperling.
El congresista Charles A. González, presidente del Bloque Legislativo Hispano, dijo que el hecho de que Emily, una ciudadana estadounidense, fuera enviada de regreso a Guatemala “es un tema de particular preocupación”.
“Ante la falta de una reforma migratoria, el Departamento de Seguridad Nacional debe asegurar que ningún niño que es ciudadano estadounidense es deportado de nuevo y que ningún padre enfrente de nuevo la decisión que el matrimonio Ruiz fue forzado a tomar”, dijo González a través de un comunicado.



