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Denver Post city desk reporter Kieran ...
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El arresto de 41 personas en dos antros sociales parece no disminuir la moda del juego póquer Texas Hold Em.

Los supuestos jugadores se presentarán en un corte de Denver el viernes, donde la mayoría afrontan un cargo insignificante de “jugar” y algunos afrontan un delito menor de “jugar profesionalmente”.

Pero esté seguro que habrá docenas de torneos de póquer en Colorado esta noche, y los juegos continuaran, no importa los resultados de la operación emboscada.

Entonces, ¿qué separa los cientos de jugadores de póquer de aquellos quienes fueron dados citaciones judiciales?

Es la diferencia entre lo que legal e ilegal, dicen las autoridades.

”Puedes apostar en un ambiente legal o uno legal”, dijo Bob Brown, del Colorado Bureau of Investigation.

Los arrestos del 11 de febrero vienen tras una investigación de tres meses de dos antros sociales Hop Sing Tong, 4130 E. Colfax; y Asian International, 7520 E. Colfax Ave.

Agentes clandestinos del CBI estaban presentes en algunos juegos y encontraron infracciones que incluyen:

Jugando para dinero entre gente sin una relación establecida.

El sitio estaba cobrando $4 cada mano.

Los juegos utilizaron personas de reparte, una violación de sus licencias.

Cuando hay juegos de póquer informales entre amigos y colegas que juegan por centavitos, eso se considera legal bajo la ley de Colorado porque los jugadores tienen una “relación social”, dijo Brown. Lo que también hace legal el juego es cuando la casa (o sea el dueño de la casa) no toma un parte de las ganancias.

Si el dinero crece mas que los centavitos, hasta los miles de dólares, esos juegos permanecen legales si la relación social es valida y si la casa no cobra.

Ambos clubs tienen una licencia de la ciudad que las clasifica como “clubes sociales tras las horas”, declarando que son negocios no lucrativos, formados para las funciones de recreación, incluyendo jugando las cartas.

Algunos jugadores quienes recibieron citaciones judiciales negaron comentar y otros no se les podía comunicar, también los directores de los clubs.

Si son declarados culpable, los supuestos jugadores podrían afrontar seis meses en la cárcel y una multa de $500 por una ofensa insignificante, y 18 meses en la cárcel una multa de $5,000 por un delito menor, dijo Lynn Kimbrough de la oficina del distrito de Denver.

En el Tailgate Tavern, localizada en la Mainstreet en Parker, mas de 60 jugadores legas llenaron las mesas de póquer la noche del lunes.

A Rico Ramírez, co-dueño del Poker Tour, le pagan para dirigir los juegos Texas Hold Em en el Tailgate y otros negocios.

”Estamos aquí para jugar póquer, no jugamos para dinero”, dijo Ramírez, un oficial de policía jubilado.

Los participantes del torneo no pagan nada, pero pueden ganar una variedad de premios, considerados legales.

No apostando dinero hace los torneos de póquer fuera de los pueblos de Colorado reconocidos por apostar Black Hawk, Central City y Cripple Creek- legal y popular.

Algunos lo hacen para diversión, otros para mejorar sus habilidades.

”Considero el póquer un deporte”, dijo Dave Hartmann, persona de reparte con el Poker Tour. “Estas en competición y sudas”.

Hartmann juega seguido, casi a los 500 cada día, dijo, incluyendo los juegos en línea. Apostando en póquer en línea es en contra de leyes coloradenses.

Los jugadores en el Tailgate incluyen hombre, mujeres, los jóvenes y los ancianos. Algunos traían puestos gorras y lentes, otros tenían téjanos. Algunos vinieron con amigos, otros vinieron para formar nuevas amistades.

Debbie McPherson de Parker fue introducida al póquer por su novio.

”Le dije que ha creado un monstruo”, dijo McPherson. “Cuando juego, se trata de suerte”.

Se puede comunicar con el escritor Kieran Nicholson al numero 303-820-1822 o al knicholson@denverpost.com.

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