ap

Skip to content
20051006_125349_David_Harsanyi_mug.2005.jpg
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your player ready...

¿Competir por obtener estudiantes?

Qué idea más ingeniosa.

Ciertamente fue alentador escuchar al Superintendente de las Escuelas Públicas de Denver (DPS) mencionar la necesidad de promocionar las escuelas a los padres.

Cada vez es más difícil ignorar el número de padres que desean matricular a sus hijos en las escuelas charter, muchos de ellos se inscriben para loterías, prácticamente suplicando que reciban a sus hijos.

Ahora, imagínense dónde estaría el DPS si es que tuviéramos el sistema de vales.

Chris Gibbons es director de la Escuela Preparatoria Charter West Denver, que abrirá sus puertas en Agosto. Gibbons tiene un incentivo para tener éxito.

Gibbons explica, “nuestro enfoque es ser una escuela comunitaria y trabajamos con los vecindarios y en el vencindario alrededor de nuestra escuela.” “Nosotros hicimos una campaña puerta a puerta. Probablemente nos reunimos con 500 familias, dejamos materiales con otras 200, y mandamos publicidad directa a otros 300 padres de familia.”

Una escuela charter, como la Preparatoria West Denver, gastará aproximadamente la misma cantidad por alumno que las DPS, pero la diferencia es que la Preparatoria ofrecerá clases más pequeñas y con mayor flexibilidad.

Gibbons obviamente posee un lujo que los administradores del DPS sólo pueden soñar con tener y ésto es agilidad e independencia: Habilidad para realizar cambios sin tener que negociar con los nueve círculos del infierno o comúnmente llamado burocracia.

Gibbons ni siquiera está suplicando para obtener más dólares de los impuestos. Es más, él ha tenido que rechazar a estudiantes. La Preparatoria Denver West recibió 150 aplicaciones (este año ofrece sólo hasta sexto grado) y realizó una lotería para escoger, al azar, 100 estudiantes.

Las escuelas públicas de Denver, en su totalidad, han perdido 8,000 estudiantes en los cuatro últimos años.

Bueno, podríamos decir que no es que los ha perdido en el sentido exacto de la palabra. Pero debemos aceptarlo, la razón por la cual las escuelas charter ahora tienen 7,100 estudiantes matriculados es que solamente tienen cupo para 7,100 chicos.

El caso de Denver no es el único. La migración de las escuelas públicas es una tendencia a través de toda la nación. En las escuelas del distrito de Washignton D.C., 10,000 estudiantes o el 25 por ciento ha emigrado a escuelas charter en los últimos cinco años según el Washington Post.

Adicionalmente, unos 1,700 estudiantes de bajos recursos, predominantemente las minorías, se han beneficiado del programa de vales, un programa que el sindicato de maestros de Denver había negado a padres pobres.

De acuerdo con el periódico Minneapolis Star Tribune, en el área de Minneapolis, las escuelas públicas en los varios distritos han proyectado un decrecimiento de matriculaciones por un 30 por ciento porque los estudiantes están tratando de escapar de las escuelas públicas tradicionales de bajo rendimiento.

En St. Louis hubo un éxodo de cerca de 4,000 estudiantes a las escuelas charter durante los últimos cinco años. Esta migración, dice la Associated Press, costará a las escuelas públicas más de $100 millones de dólares.

Esta historia se repite una y otra vez en ciudades a través de toda la nación, presagiando malas noticias para los DPS.

Gibbons explica, “nuestra escuela tiene un enfoque en la preparación para la universidad, esa es nuestra meta N.1 el preparar a los estudiantes de escuela media para que puedan seguir a la universidad.” Prosigue diciendo, “ tenemos un día más largo en la escuela. También tenemos un año escolar un poco más largo, así como una disciplina más estricta que va acompañada del uso de un uniforme. Relativamente hablando, lo más importante que estamos ofreciendo son escuelas más pequeñas y clases más pequeñas.”

Claro está que en Denver existen escuelas públicas superiores y que cualquier estudiante tiene acceso a ellas, pero usualmente éstas se encuentran localizadas en barrios ricos y primero deben aceptar a estudiantes que viven en el barrio. Son los pobres los que usualmente se quedan rezagados a menos que el status quo sea desafiado.

Gibbons indica que “es bueno desafiar a las escuelas para que hagan un mejor trabajo educando a chicos que viven en las zonas urbanas, particularmente dado al mal estado en que se encuentra la educación urbana en el país.”

Hay que reconocer que no todas las escuelas charter son exitosas, pero cuando éstas fallan, el mismo mercado se encarga de cerrarlas, pues los padres empiezan a buscar otras opciones.

Por otra lado, las escuelas públicas dan la vuelta y buscan el pozo de la fortuna usualmente en los contribuyentes.

Una y otra vez…

Esperamos que en algún punto, los padres se pregunten: “Oye, esperen un momento, miren a las escuelas charter, miren a las escuelas privadas. ¿Qué está haciendo esta gente con nuestro dinero?”

Esperamos que respondan consumidores responsables.

La columna de David Harsanyi aparece los Lúnes y Jueves. Se puede comunicar con David Harsanyi al 303-820-1255 ó dharsanyi@denverpost.com.

RevContent Feed

More in News