Durango – Una pequeñísima reunión de los líderes Hopi estaba situada para enterrar más de 1,500 restos antiguos de Pueblo en una ceremonia privada en el Parque Nacional de Mesa Verde la semana pasada, finalizando así un esfuerzo de 12 años para devolver sus ancestros a la tierra.
Los restos esqueléticos, la mayoría de ellos siendo un conjunto de huesos incompletos representando un número de individuos desconocidos, han sido devueltos a la tierra donde, según creen las 24 tribus, sus ancestros podrán finalizar su viaje espiritual en paz, dijo una arqueóloga del parque, Linda Towle.
El parque había oficialmente entregado los restos a las tribus en diciembre. Pero no era hasta el jueves que los Hopis pasaron unas ocho horas en un sitio secreto enterrando de nuevo los huesos que tenían entre 700 y 1,500 años.
El contingente ceremonial luego recibió a parte una ceremonia de limpieza.
La Tribu Hopi no dieron comentario alguno.
Preocupaciones sobre privacidad
”Todos estábamos preocupados sobre la privacidad,” Towle dijo. “La ceremonia no estaba abierta a nadie salvo a los participantes invitados.”
Los empleados del parque les ofrecieron equipamientos y ayudaron a remover la tierra pero no estaban presentes durante toda la ceremonia, dijo Tessy Shirikawa, la portavoz del parque.
Shirikawa dijo que “todo el mundo suspiró de alivio al saber que esas personas ya pueden completar los viajes de su vida que fueron interrumpidos. Todo el mundo, especialmente las tribus, han trabajado muy duro para conseguir esto.”
Disturbios criticados
Durante un siglo, los Indígenas Americanos criticaron los disturbios de las tumbas ancestrales por todo el mundo desde cazadores comerciales de cazuelas hasta arqueólogos profesionales. Pero en 1990, la aprobación del Acta de Repatriación y Protección de las Tumbas Amerindias (Native American Graves Protection and Repatriation Act ó NAGPRA) estableció el retorno de los restos y ciertos objetos culturales a los posibles descendientes.
”Era lo correcto,” dijo Towle. “Estamos en una era diferente, 16 años desde que se aprobó el NAGPRA, y sabemos que éstas gentes merecen estar en sus tumbas.”
La repatriación ha sido costosa, mucho tiempo consumido, y un proceso complicado para las tribus y las agencias federales así como para los museos e instituciones académicas financiadas federalmente que han poseído esos restos y artefactos.
Pero, Towle dijo, la ley ha fortalecido la relación entre la plantilla del parque y las tribus clamando afiliación cultural con los huesos perturbados.
”Cuando NAGPRA fue aprobada, no habíamos previsto lo cercanos que nos sentiríamos a estas tribus,” dijo. “Ahora, más que nunca, están tan metidos en la interpretación de las culturas ancestrales para el parque, desde folletos hasta exhibiciones.”
Horas incontables de trabajo
El entierro histórico del jueves en Mesa Verde fue precedido por horas incontables de investigación, consultas larguísimas entre el meollo de 18 tribus, y la preparación de los restos y alrededor de 5,000 objetos funerarios tal como cuentas y alfarería.
Se necesitó unos 20 antropólogos durante un verano para crear un inventario de la colección, dijo Towe.
La compensación del siglo
Muchos de los huesos enterrados habían sido desterrados entre finales de los años 1800 y 1900, eventualmente cayendo en la custodia del Servicio del Parque Nacional en edificio gigantesco de investigación y almacenaje en Mesa Verde.
Científicos han excavado muchos de los restos en el parque y otros sitos en el área de las Cuatro Esquinas. Proyectos de construcción accidentalmente desterraron otros. Otros fueron enviados anónimamente al parque.
Unas pocas momias casi intactas han sido exhibidas durante años en museos y otros recintos públicos – exhibiciones que las tribus encontraron ser extremadamente irrespetuoso. Pero los restos no han estado a la vista durante más de una década.
Los directivos del parque han removido los restos del parque y los han almacenado en otra parte por propósitos de custodia durante la temporada de fuegos forestales en el 2002.
Un sistema de enumeración previamente utilizado calculó tener unos 800 restos humanos en Mesa Verde. La revisión de esos números calculó tener unos 1,500.
Esos restos tienen ahora un lugar de descanso permanente.
Hasta finales del 2005, NAGPRA ha dirigido un inventario de repatriación nacional de unos 31,571 conjuntos de restos humanos y 633,525 objetos funerarios, según el registro federal.
La escritora de plantilla, Electa Draper, puede ser contactada al 970-385-0917 ó edraper@denverpost.com.



