Un barrio en Harvey Park fue llenado de aullidos y ladridos tan fuertes que los residentes – seguros que alguien estaba siendo atacado – empezaron a llamar a la policía.
Cuando los oficiales llegaron al número 1892 de la Calle Raleigh Sur el lunes, encontraron a 38 enjaulados, dijo la policía.
El dueño de los perros – Michael Padilla, 38 años – fue citado legalmente por crueldad y negligencia y poseer perros prohibidos en Denver.
Padilla también fue llevado a un hospital local porque uno de los perros le había arrancando la punta de un dedo a mordiscos, dijeron las autoridades. La policía no pudo encontrar la susodicha punta.
Los vecinos empezaron a llamar a la policía antes de la medianoche el viernes, quejándose de una cantidad de perros llorando y ladrando, dijo Virginia Quiñones, la portavoz de la policía de Denver.
:Era horrible – sonaba como si alguien estuviese siendo atacado o estaban luchando,” dijo Rita Poitra, 59 años, quien vive al lado opuesto de la calle en su casa estilo rancho a un nivel.
La policía encontró varias jaulas fuera de la casa con perros pit bull en ellas, algunos con sangre reseca y cicatrices aparentemente por luchas con otros perros, Quiñones dijo.
Padilla le dijo a la policía que los animales eran perros de exhibición.
“Cualquiera que esté familiarizado con perros de exhibición sabría que éstos perros no estaban en condición alguna para estar en el ruedo del espectáculo,” dijo Quiñones. “Todos los perros eran extremadamente masivos y obviamente estaban muy agitados.”
Doug Kelly, director del control de animales de Denver, dijeron que habían 19 cachorros y 19 perros adultos.
La mayoría de los pit bull estaban bien de salud; otros estaban apilados los unos encima de los otros en un remolque que estaba enganchado a la furgoneta; un perro estaba enjaulado en la camioneta, dijo Quiñones.
Algunos de los cachorros estaban en las jaulas con sus madres; otros estaban en cajas de cartón.
Padilla le dijo a la policía que llegó el martes de Texas y supuestamente iba a mudarse a Brighton con los perros.
La madre de Padilla reside en esa casa, según su dueño, Steven Ivey, 50 años.
Ivey permitió a Padilla guardar su vehículo con los perros en su casa.
“Fue un acuerdo inocente,” dijo Ivey. “Estaban finalizando el papeleo por la compra de una casa en el condado de Adams. Había un embrollo con los agentes inmobiliarios, si no ya se hubiesen mudado.”
Ivey dijo que Padilla cría a los perros y los vende por el Internet.
Quiñones dijo que un agente de policía estaba a un lado con una escopeta para proteger a los oficiales de control de animales cuando estaban cargando a los perros en las cuatro furgonetas.
No se citó legalmente a Ivey, dijo Quiñones.
Los vecinos dijeron que algunos perros estaban sangrando de cortes, y algunos estaban agazapándose y tenían miedo.
Kelley dijo que los oficiales de control de animales confirmaron que los perros eran pit bull. Si el dueño puede verificar que los perros están en camino a una casa en una ciudad donde se permite tener a este tipo de perro, se le podrá devolver algunos de ellos.
Si la ciudad tiene límites en cuántos perros pueden ser guardados en una casa, algunos de los perros serán matados, dijo.
Kelley dijo: “Nos tomará algún tiempo en averiguar lo que realmente tenemos.”
Se puede comunicar con el escritor de plantilla, Kirk Mitchell, al 303-820-1206 ó kmitchell@denverpost.com.






