
St. Louis – Con siete capítulos ingeniosas en el montículo el domingo por la tarde, el as de los St. Louis Cardinals, Chris Carpenter, se unió a una fraternidad de lanzadores que transformaron los bates de los Rockies en palillos.
El cual suscita la pregunta: Si los Rockies han de dar el siguiente paso (ejemplo: competir por un título de división en agosto y septiembre), ¿su ofensa no tiene que ser más competitiva contra los mejores lanzadores del juego?
“Creo que eso es justo,” dijo Todd Helton. “Para ser el mejor, uno tiene que ser el mejor, sin lugar a dudas. No sólo los lanzadores, pero los mejores equipos, como los Cardinals y los Dodgers.”
Por esa medida, los Rockies no están alcanzando el éxito. El domingo marcó la quinta derrota seguida de los Rockies contra los Cardinals. Contra el rival de la división, Los Ángeles, los Rockies están 2-7.
Los Cardinals vencieron a Colorado 4-1, completando una barrida de tres partidos en el estadio Busch y reduciendo el brillo de la barrida de cuatro partidos en Washington la semana pasada conseguida por los Rockies.
Mezclando su cuatro lanzamientos eficazmente, Carpenter confundió a los Rockies. El año pasado, el ganador del premio de la Liga Nacional Cy Young, permitió una anotación, dispersó siete batazos, y ponchó a cuatro para mejorar a 6-3.
La lista de los brazos tremendos que estrangularon la ofensiva de Colorado esta temporada es impresionante: Brett Myers de Philadelphia (los Phillies ganaron 1-0), Tim Hudson de Atlanta (2-0), Andy Pettitte de Houston (3-0), Brad Penny de Los Ángeles (8-1 y 3-0), Jason Schmidt de San Francisco (9-0), Dontrelle Willis de Florida (4-2), y Jason Marquis de St. Louis (8-1 el viernes por la noche).
“Tenemos que mejorar,” dijo el director Clint Hurdle. “Pero la mayoría de los ases en plantilla ya tienen algo de experiencia de las grandes ligas. Hoy hemos puesto una alineación allí afuera, con la excepción de Helton, con hombres que tienen dos o tres años de experiencia. Así que es cuestión de tiempo, y es una experiencia educacional. Pero uno tiene que ser capaza, de vez en cuando, de batir a su propio lanzador cuando lanza un buen partido.”
La oportunidad de batir a los Cardinals le vino a los Rockies muy pronto, pero la fastidiaron. Colorado ocupó todas las bases con un aút cuando Cory Sullivan y Helton se singulizaron y Matt Holliday anduvo. Pero Carpenter indujo a Garrett Atkins de dar un débil batazo al aire al centro, demasiado poco profundo para conseguir una carrera. Luego Carpenter ponchó a Brad Hawpe para acabar con la amenaza de un lanzamiento con un lanzamiento digno de un ganador de un Cy Young.
“Volví para verlo de nuevo en video,” dijo Hawpe. “Me lanzó una plomada que pasó a 10 o 12 pulgadas sobre el plato. La empezó hacia dentro y luego la corrió hacia afuera de la esquina del plato. Ese es el tipo de habilidad que tiene.”
La anotación de los Rockies vino en la tercera, cuando Holliday clavó a Sullivan con una simple bate roto a la izquierda.
Los Cardinals tuvieron todas las anotaciones que necesitaban en la primera con un saque de pelota (dos carreras) gracias a Scott Rolen sacando a Josh Fogg. Para Fogg, se parecía más al blues de St. Louis. Perdió ocho decisiones consecutivas ante los Cardinals y está 1-9 con una efectividad de 6.97 ERA en su carrera contra ellos.
“Hoy no ha sido una victoria demasiado buena; eso a eso que todo se reduce,” dijo Fogg, quien abdicó cuatro carreras en ocho batazos en cinco entradas. “Hoy no posicioné (la pelota) muy bien. No la moví muy bien hacia dentro ni hacia atrás.”
Hurdle dijo: “No fue su mejor hora, ni tampoco su peor. Estábamos esperando la mejor.”
Se puede comunicar con el escritor Patrick Saunders al 303-820-5459 ó al psaunders@denverpost.com.



