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After kicking the turf at the center of the field, Mexican defender Mario Mendez walks glumly to the sideline after his team lost in overtime to highly favored Argentina.
After kicking the turf at the center of the field, Mexican defender Mario Mendez walks glumly to the sideline after his team lost in overtime to highly favored Argentina.
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Leipzig, Alemania – Por unos buenos 90 minutos el sábado, el Mundial de Fútbol cambió su curso establecido, un camino hacia una de las más grandes finales en la historia del Mundial: Brasil, el campeón defensor y el mejor equipo del mundo, versus Argentina, el mejor equipo de la Copa Mundial, hasta ahora.

Dos vecinos, dos gigantes del fútbol y grandes enemigos, encontrándose en el legendario Estadio Olímpico de Berlín el 9 de julio. El mundo lo quería. El mundo lo esperaba.

Entonces, en una tarde hermosa y calurosa en esta ciudad industrial en el corazón de la ex Alemania Oriental, Argentina se enfrentó a una peste impredecible. El poco rendidor México se transformó de sospechoso a magnífico cuando más lo necesitaba.

México llevó a Argentina a sobre tiempo antes de perder 2-1 con un gol que le convierte a Argentina, la amenaza que en realidad es. Maxi Rodríguez suavemente rebotó un largo pase con su pecho, antes de que este toque el piso, y milagrosamente, pateó un arco perfecto de 30-yardas pasando muy cerca de las manos del arquero mexicano Oswaldo Sánchez.

El decir que Argentina se sintió afortunada de escapar de lo que hubiera sido la peor pérdida de este torneo, se refleja mejor en la descripción que Rodríguez hizo de su gol.

“La pelota fácilmente hubiera podido irse a los graderíos como se fue a la red,” él dijo.

El gol arruinó la maravillosa actuación de México, un equipo alentado a través de Alemania por una hinchada de aproximadamente 65.000 mexicanos, la mayoría de ellos desilusionados – hasta el sábado. México fue un equipo que se despertó en la segunda mitad del partido para ganarle a Irán, que se vio terrible con el empate sin goles con Angola, y se vio apabullado con la pérdida ante Portugal.

Pero en contra de Argentina, el Tri controló la pelota la mayor parte del partido, su defensa no permitió que nada se le pase y transformó a Argentina en otro simple equipo de América del Sur.

“En el mundo del fútbol,” dijo el entrenador Ricardo La Volpe, “en el campo de juego, México nos hizo ver que ellos saben como jugar al fútbol.”

Los seguidores de fútbol del hemisferio Oeste no se sorprendieron por el partido del sábado. En los últimos tres encuentros, México y Argentina terminaron 1-1-1. Pero nadie esperó que México dominara desde los primeros minutos y que tomara la delantera 1-0 antes de que las primeras barras de: “OLE, OLE, OLE, OLE!” hubiesen terminado.

La Volpe hizo unos cambios. Omar Bravo, su único jugador con dos goles, estaba fuera con dos tarjetas amarillas; y La Volpe salió con tres delanteros, agregando al ya recuperado Jared Borgetti y Ramón Morales para que vayan acompañando al delantero José Fonseca. La combinación si dio resultado.

A los seis minutos de empezado el partido, Pavel Pardo hizo un tiro libre sobre la área de los penales, pasando sobre toda la defensa argentina hacia los pies del capitán Rafael Márquez. El defensor del Barcelona pateó la pelota hacia el lado izquierdo del arco, para anotar el 1-0 que les daba el liderazgo.

Aun cuando Argentina igualo el marcador, cuatro minutos después, con Herman Crespo que corrió pasando a Borgetti para cabecear un corner cobrado por Juan Riquelme, parecía que México tenía el control del partido. En el primer tiempo, ellos intentaron hacer 4-6 veces más goles que Argentina, y controlaron el balón 52 por ciento más tiempo. Crespo, quien metió el tercer gol, tuvo una pequeña opción para patear la pelota en otra oportunidad.

“No pensamos que iba a ser fácil,” dijo en entrenador de Argentina Jose Pekerman. “Creo que su estrategia fue muy buena. Ellos jugaron tan bien como yo esperaba, y no estoy siendo diplomático; es la manera como yo siento las cosas.”

En el segundo tiempo, México perdió a su defensa Andrés Guardado por haberse lesionado, pero aun así tuvo muchas oportunidades. Borgetti, quien es el jugador más peligroso y que no pudo jugar los dos últimos partidos por una lesión, perdió dos tiros directos y Fonseca casi logro anotar con un tiro que se salió hacia la izquierda en el minuto 86 del partido.

Mientras más se alargaba el partido, sin embargo, los argentinos alcanzaban una ventaja más grande. Pekerman ingresó a Lionel Messi, quien cumplió 19 años el sábado y puede ser considerado el mejor jugador de 19 años del mundo y a Carlos Tevez, quien ha sido excelente durante todo el torneo.

La extra ofensiva dio resultado temprano en los dos tiempos suplementarios (TS) de 15 minutos que se jugaron; pues a los tres minutos, Rodríguez hizo su magia, convirtiendo un gol que será reprisado para la eternidad. Sin embargo, en lo que es un evento triste en la Copa Mundial, México finalmente jugo un partido que también será repetido por siempre.

El escritor John Henderson puede ser contactado al 303-820-1299 o al jhenderson@denverpost.com.


SABADO

Alemania 2, Suiza 0

Argentina 2, México 1 TS

HOY

Inglaterra vs. Ecuador,

9 a.m., KMGH-7,KCEC-50

Portugal vs. Holanda, 1.p.m., ESPN, KCEC-50

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