
Seattle – Resiliencia y brillantez reverberaban del jugador de campo abierto de los Rockies, Matt Holiday, y el lanzador de relevo, Brian Fuentes, seleccionados como estrellas de los Rockies en la Liga Nacional (LN) (National League o NL).
Durante sus seis primeros años en las ligas menores, Holliday bateó una vez mejor que .300, nunca asentó más de 16 anotaciones y reventó su codo. Desde que entró en las grandes ligas, Holliday cambió a ser un ídolo de la matinée, un bateador fuerte y tosco que ha impresionado tanto esta temporada que sus homólogos acabaron votándole.
“Cuando él estaba en segunda base el otro día, le pregunté cuánto pesaba. Mis dos brazos juntos no son tan grandes como uno de sus brazos,” dijo emotivamente el jugador medio de los Angels de Los Ángeles, Orlando Cabrera. “Jamás he visto a alguien como él. Qué, ¿le hicieron en algún laboratorio remoto?”
La carrera profesional de Fuentes es más animada que científica, sirviendo como el Wile E. Coyote de los Rockies. Córtenle, degrádenle, pregúntenle, y siempre vuelve a por más, nunca retrocediendo de un desafío. Una vez no fue lo suficientemente bueno para conseguir meterse en el equipo de su escuela superior, Fuentes consiguió su segundo equipo de estrellas el pasado domingo, específicamente arrancado por el gerente de la LN, Phil Garner de los Astros de Houston.
“Probablemente esto signifique un poco más,” dijo Fuentes, cuyo dominio de los zurdos (2-por-29 en contra suyo) figuraban en gran parte en su selección. “No eres sólo un tipo porque tenían que tener a alguien. Para que los dos nos vayamos es un grato cumplido para la organización.”
Los Rockies son el único equipo en la LN Oeste con múltiples jugadores seleccionados. Es la primera vez que han tenido más de un sólo nombre desde el 2003, cuando el lanzador, Shawn Chacón, el jugador de campo abierto, Preston Wilson, y el jugador de primera base, Todd Helton, representaron la franquicia.
“Es un gran honor. Estoy halagado,” dijo Holliday, quien está bateando un .345 con 15 anotaciones y 55 RBIs. “Significa mucho.”
Lo que hace avanzar al mercurial de Holliday de un peatón de la ligar menor a un bateador fuerte e impresionante es su media. Como Cabrera puede atestiguar, una mirada a los 6 pies 4 pulgadas, 228 libras de Holliday grita poder. Pero está contendiendo por un título de batazos tras demostrar su habilidad de conducir la pelota al campo opuesto y machacar los lanzamientos fraccionados.
“Realmente puede batear a cualquier campo y es lo suficientemente fuerte para que la mitad de ellos salgan fuera del campo,” dijo Helton, quien ha estado hablando con entusiasmo sobre la potencialidad de Holliday desde el entrenamiento primaveral del 2003. “Es difícil no notar a un hombre jugar tan bien como lo hace él.”
Holliday es el único jugador de segunda base de cosecha propia de los Rockies en convertirse en toda una estrella, uniéndose a Helton. Ya en línea para recibir una nómina monstruosa este invierno – ¿cómo suenan $5 millones y un poco más? – cuando puede rechazar una opción mutual y elegir un arbitraje de salario Holliday, de 26 años, está en ruta de batear 30 carreras completas y tener 110 RBIs.
“Tan bueno como fue siendo un chamaco cuando le entrené por primera vez (en Single-A), ahora es incluso mejor,” dijo el entrenador de los Rockies, Dave Collins. “Eso dice mucho sobre su carácter y su deseo de trabajar duro.”
La carrera profesional de Fuentes despegó la pasada temporada cuando desarrolló un deslizante y un lanzamiento de cambio de velocidad diabólico para complementar su bola rápida de 91 mph. Los adversarios le llaman “T-Rex” por su entrega a estilo frisbee con su brazo chato. Para los zurdos, Fuentes se ha convertido en la muerte. No se sorprendan de verle frente a David Ortiz de Boston la próxima semana – ponchando tipos como Brian Giles de San Diego y Ryan Howard de Philadelphia con suma facilidad.
“Su material es simplemente vil,” dijo el receptor de los Dodgers, Sandy Alomar Jr. “Me acuerdo haber tenido problemas echándole el guante cuando estaba allí porque la pelota se mueve tanto. Así que se puede imaginar lo que es bateando en contra suyo. Ningún zurdo quiere enfrentarse a él.”



