
Casi está a los 35 años, edad cuando la mayoría de las defensas están llegando a obtener títulos, no ser tailback. Pero, John Lynch, de los Broncos, no es como la mayoría de los defensas del NFL. De hecho, nunca lo ha sido.
En estos momentos, Lynch se está preparando para cualquier cosa que se mueva en su abridor 14 de la pre-temporada, programado para la noche del viernes en Detroit. Nada irónico salvo que nunca planeaba jugar ni siquiera una oportunidad en el fútbol americano profesional.
Hace mucho, cuando tuvo que escoger su carrera, Lynch iba ser un lanzador de los Marlins de Florida. En el 1992, fue seleccionado en la segunda ronda del reclutamiento del junio del baseball. Como John Elway, la selección de la segunda ronda de los Yanquis de Nueva York en 1981, Lynch jugó el béisbol en la Universidad Stanford.
También fue mariscal de campo, como lo era Elway, pero allí terminó lo parecido. Elway sabía que estaba destinado jugar en el NFL. Pero en su tercer año (en la universidad), Lynch estaba listo de colgar para siempre sus hombreras.
“Pensé que debía ser un titular en mi tercer año (en la universidad), pero lo fui, así que casi dejé el fútbol”, dijo Lynch, quien cumple los 35 años en septiembre. “Cuando decidí volver, le pedí a Denny Green que me ponga en el campo y pensó en la posición de seguridad. Luego, me pusieron en el banquillo cuatro veces en la temporada. Ese fue el año que firmé con los Marlins, así que pensé que iba ser así”.
Lynch, seleccionado una ronda tras el reclutamiento de Charles Johnson por los Marlins, no era un prospecto de margen. Disparaba a las 95 millas por hora y lo estaban preparando para ser el nuevo cerrador de los Marlins. Pudo haberlo hecho también, si el nuevo mandamás futbolístico de los Marlins no hubiera intercedido. Un hombre llamado Bill Walsh.
“Aparentemente, había rastreado el video de cuatro partidos que titulé”, dijo Lynch. “Me había llamado y dijo, mira, entiendo que tienes una buena oportunidad con los Marlins, pero yo pienso que puedes jugar a nivel Pro Bowl en el NFL.’ Y dije, Oiga, jugué cuatro partidos en la universidad y me pusieron en el banquillo. ¿Qué le hace pensar en eso?’ Entonces, comenzó a enseñarme el video y compararme con Ronnie Lott. Estaba pensando, “Este hombre me está vendiendo pura mentiras para que yo vuele’”.
En fin, el fútbol ganó porque, bueno, el fútbol siempre ha ganado con Lynch.
“En mi último año, de verdad descubrí lo que amaba”, él dijo. “Mucha gente pensaron que no fue una buena decisión pues pensaron que tenia un futuro en el béisbol. Pero sabía donde estaba mi corazón. Es curioso, todos dijeron, “Puedes jugar el béisbol por 15 años, pero te vas a lastimar en el fútbol’. Bueno, aquí estoy”.
¿Cómo se ha quedado tanto tiempo? Por un lado, la suerte. Aparte de una lesión seria en su cuello hace tres años, ha permanecido extraordinariamente sano para un jugador que, cuando se trataba de las colisiones, prefiere ser el instigador en vez del transeúnte.
La dedicación también se ha figurado en la ecuación. Lynch entrenó por todo el año justo cuando no lo requería los equipos del NFL. Pero más que nada, ha sido una cuestión de la actitud.
“Siempre he tenido una pasión para el juego”, él dijo. “Para mí, se trata de amar lo que hago. La gente me pregunta, ¿Cómo sigues jugando?’ Creo que no mas sigues y sigues….eso es lo que he tratado de hacer”.
La inclinación natural es suponer que Lynch no es el mismo jugador como su época en Tampa Bay, cuando jugó en cinco Pro Bowls y se ganó un anillo campeonato del Súper Tazón. Bueno, ¿cómo es que, en su 13 temporada del NFL el año pasado, pudo rendir cuatro ataques de mariscal y forzar cuatro caídas?
El hecho es que, cuando se toma un trago de su botella Gatorade, no de la fuente de juventud, Lynch permanece como uno de las seguridades más atacantes. Aun tiene una presencia, realiza las jugadas y sigue teniendo el don para lo dramático. Fíjense no mas en su ataque a Drew Brees en la partido final de la temporada regular de los Broncos en San Diego el año pasado, una jugada que comprobó ser el último de Brees en el uniforme de los Chargers.
Que sepan de esto mientras que Lynch comienza su temporada número 14: Tiene la intención de jugar en la temporada 15, pero solo si lo ponen en el campo en vez de la línea de banda.
“Este periodo fuera-de-temporada me ha dado una buena oportunidad”, él dijo. “Me sentí como nuevo llegando aquí desde Tampa, pero quería asegurarme que aun puedo jugar. Tras la temporada, Mike (Shanahan) me dijo: Quiero que de veras pienses en donde estás. Creo que estás jugando a un nivel alto y queremos que vuelvas.’ Solo necesitaba escuchar eso”.
“Le dije, Si en algún momento llego a ser un jugador de primera oportunidad y me tiene que sacar en un níquel, entonces no esto será para mí.’ He jugado este juego por mucho tiempo. Me he ganado un campeonato. Quiero jugar con tal de que esté ayudando al equipo en una base de bajo-adentro y bajo-afuera”.
Se puede comunicar con el escritor Jim Armstrong al número 303-820-5452 ó al jmarmstrong@denverpost.com.



