El vecindario de Loveland de un sacerdote católico acusado de abusar de dos jóvenes fue cubierta con volantes el lunes por un grupo de gente que dicen haber sido victimas de abusos sexuales.
“No quiero ver a otros niños violados”, dijo Jeb Barret, un líder de la oficina regional de Sobrevivientes de Aquellos Abusados por Sacerdotes (SNAP).
Barrett dijo que dejó volantes porque el fue violado hace décadas cuando un sacerdote en Missoula, Montana, le acosó con alcohol.
Barrett y otros miembros de SNAP tuvieron que tocar en las puertas de los vecinos del reverendo Timothy Evans, el dijo, porque la iglesia católica no advierte a la gente cuando un sacerdote abusa de niños.
“Los dejan por ahí como si fuesen campos de minas”, él dijo.
Evans de 43 años, fue acusado por un gran jurado del condado de Jefferson en agosto por cargos de que entre 1995 y 1997, abusó sexualmente de un niño de 16 años que el asesoraba.
Evans, quien fue liberado bajo una fianza de $25,000, es acusado de abuso sexual de un niño por una persona en posición de confianza, de acuerdo a la oficina del abogado de distrito del condado Jefferson.
Durante el tiempo de los abusos, Evans fue asignado a la Comunidad Católica del Espíritu de Cristo como vicario, según decía la acusación. Se alega que Evans manoseó al muchacho al darle un masaje.
Evans no respondió a su puerta o teléfono el lunes.
Leon Cluff, quien su esposa cuida a dos niños, dijo que un hombre acusado de abuso infantil vivía a una cuadra de él.
“Se que eres inocente hasta que se pruebe tu culpabilidad, pero aun así quieres proteger a tus hijos”, dijo Cluff.
Jenna Schaeffer miró a su hijo se dos años cuando escuchó la noticia.
“Es un poco aterrador”, dijo. “Es bueno saber, especialmente si está en la misma cuadra”.
Evans también enfrenta cargos en el condado de Larimer por abusar sexualmente a un joven en 1999 mientras que era pastor en la Parroquia de Santa Isabel Ann Seton.
En ese caso, la declaración jurada dice que Evans había sido acusado de otras dos relaciones, una con un menor en Arvada en 1996 y otra con un adulto casado buscando orientación de Evans en el 2000 en Fort Collins.
Evans no había sido acusado con algún crimen relacionado al incidente del 2000 en Fort Collins. La arquidiócesis de Denver la ha prohibido efectuar cualquier función de sacerdote.
Se puede comunicar con el escritor Kirk Mitchell al numero 303-820-1206 o en kmitchell@denverpost.com.



