
Las leyes estatales más severas entrarán en efecto el primero de enero y las redadas en contra de inmigrantes ilegales en los sitios de trabajo, están ahuyentando a los trabajadores fuera de Colorado, dicen los expertos de la industria.
“Yo creo que el factor miedo está empezando a aparecer,” dijo Jimmie Dean representante de relaciones con el gobierno para el Sindicato de Granjeros del Rocky Mountain. “Existe un temor que está haciendo que los trabajadores salgan del estado.”
Los empleadores de la construcción, agricultura, jardinería ornamental y otras industrias, dicen que no pueden conseguir que los americanos nacidos en Estados Unidos tomen esos trabajos y que ya estaban enfrentando una escasez laboral aun antes de que la Asamblea General de Colorado pasara las nuevas leyes el verano pasado.
Las medidas enérgicas federales y las leyes más estrictas harán aun más difícil para los negocios que están luchando por conseguir trabajadores, dijo Tucker Hart Adams un economista regional del US Bank.
La semana pasada, los agentes de inmigración arrestaron a 120 trabajadores ilegales sospechosos de México y América Central, quienes estaban ayudando a construir casas para militares en la Base de la Fuerza Aérea de Buckley en Aurora.
Sin embargo y aun antes de la redada, John Escobedo, gerente de la lavadora de coches Firehouse en Denver, había notado una disminución en la cantidad de inmigrantes aplicando para trabajar.
“Solían simplemente entrar,” dijo Escobedo. “Solía ser más fácil. Ahora tengo que buscar más e invertir más tiempo en el proceso.”
Otros empleadores, incluyendo el Swift & Co. de Greeley, dijeron que no han apreciado cambios significativos en el flujo de solicitantes.
Pero una generalizada preocupación acerca de las leyes ha aparecido en las firmas externalizadas de recursos humanos, donde los empleados están utilizando más preguntas acerca de inmigración en el papeleo.
La nueva ley requiere que los empleadores verifiquen el estado legal de los empleados o enfrentar multas por hasta $25.000.
“Las personas preguntan acerca del tema cuando visitamos a posibles clientes,” dijo Christine Holmes, directora ejecutiva de LMC Resources, una empleadora profesional de Denver
“En las últimas seis semanas, ellos están preguntando más y más como es que monitoreamos los I-9 y cómo es el proceso,” ella indicó, refiriéndose al formulario de elegibilidad para trabajar.
Una disminución gradual en la reserva de laboral aumentaría el costo del rol de pagos, para algunas compañías, dijo Helga Grunerud, directora ejecutiva de los Contratistas Hispanos de Colorado.
Los pequeños contratistas tienen miedo de que con menos inmigrantes ilegales compitiendo por los trabajos, los trabajadores extranjeros que si están en el país legalmente empezarán a demandar mejores sueldos, dijo Grunerud. Las grandes compañías que si pueden pagar más se apoderarán de esos empleados.
Los contratistas que ahora trabajan en el sector público, donde las nuevas reglas de Colorado tendrán su mayor impacto, están retrasando algunas ofertas de trabajos públicos hasta que la ley se haya implementado y se vea como el nuevo sistema va a funcionar, indicó Grunerud.
Los dueños de viveros e invernaderos tendrán que conseguirse personal que esté dispuesto a ganar lo que les podemos pagar, reducir sus servicios o cerrar sus negocios, dijo Donna Ralston directora ejecutiva de la Asociación de Profesionales para el Cuidado de Jardines.
“Esto es sólo el principio. Ahora estamos teniendo problemas manejando nuestros trabajos. Si es que ellos empiezan a hacer redadas en los puestos de trabajo, estas personas van a empezar a irse a toda velocidad,” advirtió Bruce Miller presidente del Drywall de Denver.
El aumento de la vigilancia policial en las fronteras ya ha causado una disminución laboral en California, Washington y la parte superior de Nueva York, de acuerdo con el New York Times. La fruta se está pudriendo en algunos huertos de California, debido a que los granjeros no pudieron encontrar el suficiente número de personas para recoger la fruta, indicó el periódico.
Bruce Talbott del Talbott Farms Inc. en Palisade, tiene miedo de que sus manzanas, uvas para vino y duraznos puedan sufrir una suerte similar el próximo año. “Pienso que no se va a poder hacer mucho del trabajo,” dijo Talbot, quien es dueño de 300 acres donde los trabajadores inmigrantes realizan todo el trabajo desde podar y cortar hasta regar agua y cosechar.
El ha tenido problema en encontrar trabajadores desde que los Ataques Terroristas del 2001 hicieron más dificultosa la entrada al país para trabajadores extranjeros. Muchos trabajadores han dejado los campos para trabajar en la industria de petrolera y de gas, durante este período, él indicó.
Si es que se vuelve más difícil encontrar trabajadores, él tal vez tenga que dejar de trabajar algunos huertos, agregó él. “La economía va a dejar de funcionar bien.”
Talbott, Miller y otros que fueron entrevistados dijeron que ellos sí requieren documentación de sus empleados, indicando que ellos sí pueden trabajar legalmente. Pero ellos dicen que los documentos pueden ser fácilmente falsificados.
Con la nueva ley, ellos tendrán que comparar esos documentos con una base de datos federal. “Yo pienso que esto descalificaría a bastante de nuestra fuerza laboral histórica,” dijo Talbott. “Ellos ahora nos proveen de documentos que se ven bien, pero yo tengo la sospecha de que una vez que se haga una referencia cruzada, ellos van a quedar descalificados.”
“Podemos sobrevivir, pero me temo que los pequeños granjeros no podrán,” dijo él. “La otra alternativa es tomar la ruta de la clandestinidad y pagar en efectivo, o ellos no van a poder sobrevivir.”
Se puede comunicar con el escritor Tom McGhee al 303-954-1671 o al tmcghee@denverpost.com.
Se puede comunicar con la escritora Kristi Arellano al 303-954-1902 o al karellano@denverpost.com.



