Dos días después de que las urnas cerraron en Denver, el destino de la medida 1A, la cual subiría impuestos en compras para pagar la pre-escuela para ciertos niños, está encerrada dentro miles de votos sin contar.
De 117,825 votos conocidos en medida, la 1A estaba 293 votos delante el jueves por la tarde. Pero los funcionarios de las elecciones estiman que hay mas de 32,000 boletas ausentes, así como otras boletas mas sin contar.
“Estamos viendo al viernes antes de que tengamos algo firme,” dijo Alton Dillard, un portavoz para la Comisión Electoral de Denver. Hasta ahora, los contadores llevan mas de 125,000 boletas totales.
Los que apoyan la medida, Preschool Matters, no comentaron.
Otros observadores movieron la cabeza.
“Supongo que esperaremos tres días,” dijo la consejera, Rosemary Rodríguez. “Hubiera estado bien saber que pasó, es muy frustrante.”
La medida recaudaría impuestos para ayudar a los padres para pagar la educación preescolar. La medida subiría los impuestos de 12 centavos por cada $100 para pagar créditos de colegiatura para familias de niños de cuatro años y proveer dinero para programas de pre-escuela.
Sus partidarios dicen que ayudaría casi a 2,000 niños a obtener habilidades sociales y una preparación para su educación.
Los opositores dicen que el dinero violaría la separación de estado e iglesia al pagar por escuelas basadas en la fe. Otros dicen que el dinero pudiera ser gastado en otros servicios mas tradicionales.
El sindicato de maestros de Denver vio la medida con escepticismo.
Kim Ursetta, presidenta de la Asociación de Maestros de Denver, la cual representa a 3000 maestros, dijo que tenia dudas acerca de la calidad de programas preescolares que recibirían fondos por medio de la 1A.
Aunque el sindicato no tomó posición oficial acerca al tema, Ursetta dijo estar preocupada acerca del nivel de experiencia de los maestros contratados, al igual que como serían las escuelas.
“Si pasa o no, estas son preguntas importantes que necesitan ser hechas,” dijo ella. Sin tener un estándar mínimo de como es una escuela de calidad, no sabemos cuál son las metas. Estaríamos interesados en poder amoldar esa conversación.”
Funcionarios del sindicato dijeron también que se oponían a que dólares de impuestos se fueran a instituciones privadas.
El alcalde John Hickenlooper promovió la medida, y la campaña se benefició de mas de $1.4 millones en donaciones y prestamos.
Por comparación, la campaña del año pasado para pasar un impuesto para construir el Centro de Justicia recaudó $700,000.
La escritora Allison Sherry contribuyó a este reporte.
Se puede comunicar con Chuck Plunkett al numero 303-954-1333 o en cplunkett@denverpost.com.



