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Mike Klis of The Denver Post
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Por alguna razón, Miami se ve tan lejos ahora que lo que lo parecía hace unas semanas.

Esto no puede haber sido lo que el entrenador Mike Shanahan tenía en mente cuando hizo el cambio de mariscales la semana pasada, del veterano de diez años Jake Plummer, al novato con cero experiencia, Jay Cutler.

Un partido que se suponía empezaría una nueva era, mas bien pudo haber llevado a los Broncos a un final inesperado, y súbito.

Cuando Josh Brown pateó un gol de 50 yardas con cinco segundos en el marcador para llevar a los Halcones del Mar mas allá del marcador de los Broncos de 23-20, una multitud con dientes temblantes se marchó frígida del Invesco Field pensando que le había pasado a la temporada de su equipo que alguna vez prometía algo.

Y que le pasó al líder de espiritu de los Broncos, Al Wilson.

Después de que el cuello de Wilson fuera chasqueado hacia atrás mientras trataba de recuperar un balón perdido por Darrent Williams, el linebacker estrella de los Broncos cayó sin fuerzas al piso. Wilson fué atado a una camilla, llevado fuera del campo, e inmediatamente llevado a un hospital cercano.

El anuncio inicial de los Broncos fué que Wilson sufrió de una torcedura en el cuello, y Shanahan dijo que fué llevado hacia el hospital como una medida preventiva. Toda Broncolandia solo pudo esperar que no sea una lastimadura más grave.

En papel, los Broncos pudieran estar en peor condición. Con un récord de 7-5, los Broncos son uno de cinco equipos de la AFC que están empatados por las últimas dos posiciones para las semifinales.

Para ese montón de equipos de 7-5, sin embargo, ninguno va hacia abajo peor que los Broncos. Han tenido 12 partidos ganados en el Invesco Field con tres pérdidas consecutivas en casa. Han perdido tres seguidos y jugarán el próximo fin de semana contra San Diego (10-2).

Y la duda que siguió a Cutler hacia su debut de la NFL se mantuvo algo borrosa para el final del partido. Cutler lanzó dos pases para anotación, incluyendo una acarrillada de 71 yardas por el receptor novato Brandon Marshall con solo 2:37. Pero Cutler también lanzó dos intercepciones. Una fué devuelta para una anotación y la otra colocó el segundo de los tres goles de campo de Brown.

Como es lógico, Cutler se veía nervioso en el comienzo, lanzando muy corto, dejando caer un balón y siendo tumbado en la zona roja. A la mitad del segundo cuarto, Cutler se encontraba a solo 1-por-4 pasando por una yarda.

Pero durante todo, los Broncos pudieron mover el balón gracias al regreso de el ahora saludable Tatum Bell. Ya fuera en la banca o inefectivo en cinco partidos previos debido a las lastimaduras en los dedos gordos de los dos pies, Bell tuvo 110 yardas antes de que la primera mitad llegara a la marca de cuatro minutos.

Con Bell moviendo a la ofensiva de Denver hacia territorio de Seattle, Cutler se pudo deshacer de bastante nerviosismo para poder completar un pase de nueve yardas a Stephen Alexander para una primera caída. Exhala, muchacho, exhala. Despues en la jugada, en segunda-y-gol de la 7, Cutler se mantuvo fresco antes de conectar de nuevo con Alexander, quien se quitó al linebacker Lofa Tatupu para una anotación.

Cutler obtuvo la primera anotación de su carrera y los Broncos llevaban una delantera de 10-0. La multitud se descongeló los suficiente para darle tembleques al Invesco Field.

Para su siguiente jornada, Cutler llevaba un poco más de confianza pero no tanta sabiduría contra un pase de ataque. Terminó siendo una combinación desafortunada. Haciendose hacia la derecha, Cutler pudo evitar al defensa Bryce Fisher, una antigua estrella de la Fuerza Aérea, solo para entrar directo hacia el defensa Chuck Darby.

Cutler casi pudo librarse, pero Darby le tomó un tobillo y lo jaloneó. Cutler lanzó sin piernas y el resultado fue un lanzamiento que el defensa para Seattle Darryl Tapp tomó y corrió para 25 yardas para una anotación.

Oh,oh. Fue el tipo de error que Brian Griese y Jake Plummer hicieron mientras eran mariscales para los Broncos y por lo que fueron crucificados. Pero para la nueva esperanza, el sentido es que Cutler fue bautizado con su momento de Bienvenido-a-la-NFL.

Se puede comunicar con Mike Klis en el número 303-954-1055 o en mklis@denverpost.com.

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