
Menos de una semana tras su inauguración, el gobernador Bill Ritter ya está recibiendo problemas del arzobispo católico y franco de Denver acerca de un tema conocido: el aborto.
En su columna de esta semana en el Denver Catholic Register, el arzobispo Charles Chaput llama el compromiso del demócrata para levantar restricciones de elegibilidad para programas de la prevención del embarazo y planificacións familiar fundados por el estado “una política pública gravemente defectuosa”.
Ritter, un católico que se describe a si mismo como un “antiabortista” desea leventar una orden dada por su antecesor, el republicano Bill Owens, también un católico. La orden dio restricto a aquellos grupos que ejecutaban abortos con dinero estatal para la planificación familiar y prevención del embarazo.
El lunes, Evan Dreyer, portavoz para Ritter, se negó a responder directamente a las críticas de Chaput pero, enfatizó que Ritter se opone a fundar abortos.
Solo grupos para la planificación familiar quienes comprueban una separación entre fondos estatales y dinero gastados en los abortos, serían elegibles, dijo Dreyer. Una enmienda en la constitución estatal prohibe el uso de dinero estatal para subvencionar los abortos directa- o indirectamente.
“El arzobispo y el gobernador están de acuerdo sobre ciertas partes del tema”, dijo Dreyer. “El gobernador cree fuertemente que resultaría en buena política pública si intentan bajar los embarazos imprevistos, y esa es su meta”.
El gritar a Ritter mantiene la creencia de Chaput de que los políticos católicos deben adherirse a las enseñanzas religiosas en su vida pública para que mantenerse fieles. El prelado de Denver se ha ganado una reputación nacional por su disposición a hablar francamente.
Chaput elogió a Ritter y su deseo para mejorar el ciudado y la educación de salud y dijo que su Discurso al Estado se rebosaba con “buena voluntad, sentido y esperanza”.
Mucha de la ira de Chaput se ha enfocado en el Planned Parenthood, organización que perdió casi $400,000 en fondos estatales bajo la administración de Owens. Chaput enfatizó un paso de su Discuros al Estado de Ritter, en donde hablaba acerca del criterio del impacto legislativo a las generaciones venideras.
“Es difícil tener un futuro ‘para nuestro hijos y los hijos de nuestros hijos’ sin los mismos niños y en la práctica, el Planned Parenthold se especializa en el negocio de prevenirlos”, escribió Chaput. “Lo que es más turbadora es la larga particpación del Planned Parenthoold en los ‘derechos’ del aborto y los servicios letales relacionados con ellos”.
Chaput cuestionó si es posible separar dinero para abortos y planificación familiar. Escribió que sería razonable creer la oposición acerca del aborto y el apodo “antiabortista” indicado por Ritter dado a su fe católico “activo y comprometido”.
“La definición de sus palabras se aclararán en las demandas que impone al Planned Parenthood, en las que pedirá pruebas de que verdaderamente separan fondos estatales de los servicios aborativos y que sustencialmente, no apoyan la mantanza de niños no-nacidos”, escribió Chaput.
Pero si levantan las restricciones, Planned Parenthood of the Rocky Mountains podría no aprovecharse de la oportunidad, dado a los altos costos de reestructuración para cumplir con las demandas del estado, entre otros factores, dijo Kate Horle, portavoz.
Ella dijo que el Planned Parenthood también estaría reacio a tomar recursos de clinicas pequeñas por todo el estado quienes actualmente, reciben dinero estatal para la planificación familiar.
“Aunque reconozco que la prerrogativa religiosa de Chaput le permite creer de que alguna manera, el Planned Parenthold desearí alzar la tasa abortiva de Colorado -es lo que insinua- lo que siempre hemos hecho es asegurarnos de que cada niño sea un niño amado y deseado”, dijo Horle.
Jeanette DeMelo, portavoz para el archidiócesis, dijo que el objectivo principal de Chaput era de iniciar una conversación y descubrir intereses comunes en el debate acerca de fondos para la planificación familiar.
Chaput no retó la posición abortiva de Ritter durante la campaña.
Comuníquese con el escritor Eric Gorski marcando el número 303-954-1698 ó al egorski@denverpost.com.



