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Carlos Illescas of The Denver Post
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Aurora – Las Escuelas Públicas de Aurora están organizando un esfuerzo agresivo para mantener a los estudiantes en la escuela, incluyendo la posibilidad de prohibir a que los estudiantes de la preparatoria salguen del campus durante el día.

Tal movida pondría al blanco la tasa de absentismo dentro del distrito escolar compuesto de 32,500 estudiantes. Sin embargo, otros distritos escolares, como el de Denver, han implementado medidas similares exitosamente y con controversia.

“En lo que se refiere al absentismo escolar, este es un nuevo día en Aurora”, dijo John Barry, superintendente para las escuelas de Aurora y también un general jubilado de las Fuerzas Aéreas con dos estrellas.

El distrito escolar de Aurora ya ha iniciado nuevo programas con el fin de mantener a los estudiantes en la escuela. Este esfuerzo incluye el mandar cartas a casa cuando los niños faltan 10 clases o más, clases sabatinas para los que van de pinta y el presentar demandas para delincuentes reincidentes y sus padres. Esos castigos pueden incluír multas, detención juveníl para estudiantes y hasta tiempo en la cárcel para los padres.

Pero cerrando las puertas en las cuatro escuelas preparatorias más importantes del distrito -Gateway, Rangeview, Hinkley y Central- podría ser un componente clave de este esfuerzo.

El distrito planea tener varias reuniones a partir de abril antes de decidir si cerrarán las escuelas; la junta directiva escolar también tendrá voz y voto.

Tasa de absentismo más alto

Si se aprueba, entonces los campuses cerrados podrían iniciarse durante el año escolar 2007-2008 y Barry ha dicho que ya tiene tendencias hacia esa medida.

La tasa de absentismo en las cuatro escuelas preparatorias de Aurora para el año escolar 2005-2006 era del 10 por ciento, en comparación con el 4 por ciento del promedio estatal, de acuerdo con datos dados por el Departamento de Educación de Colorado. Se calcula la tasa al dividir el absentismo no permitido con la suma de días posibles de asistencia para todos los estudiantes ingresados en la escuela.

Barry se ha reunido con el reverendo Leon Kelly, un activista anti-pandillas, junto con Dan Oates, gerente policíaco de Aurora, así para proponer estrategias.

Ademas de más tiempo para las clases, el no permitir a que los estudiantes salguen de la escuela podría mantenerles fuera de problemas, dicen los funcionarios.

“Nada bueno ocurre cuando los estudiantes de la preparatoria salen del campus durante el día”, dijo Oates.

Diles eso a los estudiantes de Gateway, quienes en un día reciente, se dirigieron a sus lugares frecuentados favoritos cuando sonó el timbre del almuerzo, un rito de paso que no querrán dejar.

“Es una mala idea”, dijo Fernando Candelas, un estudiante de último año en Gateway quien usa su hora de almuerzo para comprarse una bolsita de patatas fritas en una tienda 7-Eleven unas dos cuadras de distancia. “Estos son los Estados Unidos; y no queremos que nos encierren”.

Candelas se encuentra entre los varios docenas de estudiantes que van a dicha tienda durante el almuerzo. Muchos estudiantes allí dicen que el cerrar la escuela les animaría a no asistir a la escuela, mientras que otros dijeron que no quieren que la administración violen sus libertades, algo que ellos sienten se han ganado durante esta etapa de sus vidas jovenes.

“Tenemos derecho a comer donde mejor nos plazca”, dijo Griselda López, estudiante del noveno grado.

El DPS deja que deciden los directores

Las Escuelas Públicas de Denver lucharon con este tema el año pasado, donde el superintendente, Michael Bennet, se alejó de una política del distrito que requeriría a que los estudiantes se queden en el campus. Ahora, esto estará a la discreción de los directores, si es que querrán permitir que los estudiantes salguen durante el día escolar.

En la Escuela Preparatoria Lincoln, el director Antonio Esquibel prohibió tal salida para estudiantes del primer y segundo año, pero no para los estudiantes del penúltimo y último año.

Y los resultados han sido impresionantes ya que la tasa de asistencia para estudiantes del noveno grado han mejorado por encima del 83 por ciento durante el año escolar 2005 a un 91 durante este año. Para los estudiantes del décimo grado, esas cifras mejoraron del 88 al 91 por ciento; es más, la tasa de tardanza después del almuerzo también ha bajado.

“Sin duda, el campus cerrado es una razón importante por este acontecimiento”, dijo Esquibel. “Pero, para tener un campus cerrado con éxito, se debe implementar otras cosas, otras intervenciones”.

Ese es exactamente lo que hará el distrito escolar de Aurora este año. El distrito pagará más a los maestros si se convierten en “coordinadores de servicios” para que se reunen con 15 estudiantes cada semana y aquellos maestros registrarán aquellos estudiantes que corren más riesgo de ir de pinta o dejar la escuela.

“La evidencia nos muestra que los estudiantes salen para el almuerzo y no regresan”, dijo Barry. “Estamos muy dedicados a convertir su tiempo escolar en algo exitoso”.

Jeffrey A. Roberts, editor de reportajes asistido por computadoras, contribuyó a este reportaje.

Comuniquese con el escritor Carlos Illescas marcando el número 303-954-1175 ó al cillescas@denverpost.com.

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