Lakewood – Los seis inquietos jóvenes sentados alrededor de la mesa, ya saben la rutina.
En este lunes por la mañana en particular, ellos tienen 90 minutos para llegar a dominar los sonidos de las vocales, consonantes, prefijos de las raíces de las palabras y una cosa chistosa llamada “schwa” -un sonido neutral que cualquier vocal puede hacer; dependiendo de las letras que se encuentren junto a ella. Eso sin mencionar las 30 nuevas palabras del vocabulario para el viernes.
Así que cuando la maestra Miranda Chitze se lanza a una serie de animados y rápidos ejercicios de lectura, ellos se dan modos para llevar el ritmo de una manera impresionante.
“A. Manzana. Ahh”.
“E. Ed. ¡Eh! ”
“I. Picazón. ¡Ih!”
“O. Pulpo. ¡Au!”
De forma ideal, los niños deben aprender los conceptos básicos de lectura en el tercer grado. Pero Chitze es una maestra de la preparatoria del Alameda High School; y estos seis estudiantes son del noveno año y están luchando en contra del analfabetismo y la frustración de aprender a leer a un nivel de jóvenes de mayor edad.
A través de toda la nación, las escuelas secundarias están entrando en territorios antes considerados como dominio de las escuelas primarias. Están enseñando a los adolescentes a leer.
En Colorado, desde Commerce City hasta el Valle de San Luis, estudiantes de la escuela media y preparatoria están recibiendo instrucción intensiva en la lectura, de acuerdo con los administradores -y con los resultados de las evaluaciones- los estudiantes no están leyendo al nivel de su grado de escolaridad.
Las escuelas están reportando algo de éxito. Por ejemplo en la escuela media OConnell del condado de Jefferson, cerca de la mitad de los 400 estudiantes que están enrolados en una clase de intervención para analfabetos, han podido regresar al nivel de lectura de su grado
“Ha habido un gran enfoque en la intervención temprana para las escuelas primarias, pero ahora nos estamos dando cuenta de que hay muchos estudiantes que terminan la escuela secundaria, y que no tienen las destrezas básicas,” dijo Joy Perry director de apoyo de instrucción de la escuela del Distrito Escolar Re-3 de Fort Morgan; esta escuela a ofrecido cursos de remediación en lectura, por segundo año consecutivo a aproximadamente 150 estudiantes de escuela media y la preparatoria.
Millones de estudiantes retrasados
Aproximadamente 6.3 millones de estudiantes de escuelas secundarias a través de los Estados Unidos -aquellos en séptimo a 12 avo. Grado- están leyendo bajo su nivel de grado escolar; de acuerdo con La Alianza para Excelencia en la Educación, una organización localizada en Washington D.C. que se enfoca en mejorar los índices de graduación en las escuelas secundarias.
En Colorado, de 30 al 40 por ciento de estudiantes del 8avo. grado no son proficientes en la lectura, dijo Allison Laylan una consultora en alfabetización que ayuda al Departamento de Educación de Colorado.
“Muchos de esos estudiantes tendrían problemas leyendo un periódico o un texto de su clase”, agregó ella.
De vuelta a Alameda High, Chitze voltea las tarjetas de vocabulario y habla sobre temas de alfabetismo. La Q y la Un son “letras hermanas” porque ellas nunca se separan. “Ped” se refiere a los pies -como por ejemplo peatón y pedicura. Y la “Y”, dice ella “es una letra antipática” porque toma cuatro sonidos diferentes -Yuh, EEE, I y Uh como por ejemplo “Egipto”.
Ellos se ríen ante los sus chistes y le dicen que ella es “súper” -como que esta a la moda- es un cumplido.
Ella sabe que esta es la última clase en la que sus estudiantes les gustaría estar. “Es terrible” cuando ellos se dan cuenta de que necesitan aprender a leer, ella dijo que “se sienten humillados”.
Ella mantiene un ritmo rápido en la clase, con el fin de mantenerlos involucrados, y porque no tienen tiempo que perder cuando estos estudiantes están retrasados uno o dos niveles.
“Yo siento la necesidad de ayudar a estos chicos”, indicó ella.
Debbie Backus, la directora académica de las escuelas públicas del condado de Jefferson, dice que el problema de la lectura entre adolescentes es un “tema nacional”.
Se espera que los estudiantes dominen la mecánica de la lectura para el tercer grado. Pero muchos no han tenido una buena instrucción o vienen de hogares donde no se han desarrollado hábitos de lectura, agregó ella.
Expectativas más altas
En el pasado las expectativas en la lectura no eran tan altas, como lo son ahora, dijo Backus. “Hubo muchos chicos que pasaron por la escuela sin ser proficientes en la lectura”.”
Ahora, a medida que las escuelas enfrentan sanciones por la nueva ley de “No Child Left Behind”, cuando los estudiantes leen bajo el nivel de su grado; más y más distritos están asignando períodos más largos de lectura y esperan que todos los maestros -aun aquellos que enseñan ciencias, estudios sociales y otras materias- integren técnicas de lectura en sus planes de clases.
Entre los maestros que enseñan otras materias existe una creciente “aceptación a regañadientes”, dijo Steve Houwen, un maestro de ciencias del Alameda High y que ha visto como la alfabetización entre los estudiantes ha declinado entre los estudiantes en los últimos 15 años.
Ya sea que este enseñando acerca de la mitosis o la vida de las plantas, Houwen dijo, que él ahora implementa estrategias de lectura en sus lecciones. Por ejemplo, el requiere que sus estudiantes tomen nota de las palabras que no entienden de sus libros de ciencias y que hagan un resumen de lo que han leído, en vez de dejar que ellos copien el texto directo de libro.
“Esta es la realidad”, agregó él.
Por dos años, el Departamento de Educación del estado ha ofrecido entrenamiento a aquellos administradores de las escuelas de distrito donde los estudiantes están leyendo a un nivel más bajo del requerido, dijo Layland. Las escuelas en el Valle de San Luis, en la región de Pikes Peak y las del área metropolitana de Denver, han venido participando.
Existe un énfasis particular en que los distritos enseñen lo que se llama los “cinco componentes esenciales de la lectura”, que fueron desarrollado por un panel nacional especializado en lectura en el año 2000. Para leer de una manera apropiada, los estudiantes deben entender los cinco componentes -conscientización fonética (la habilidad para reconocer y manipular los sonidos en las palabras) la fonética, vocabulario, fluidez en la lectura y comprensión.
Cuando los estudiantes tienen fallas en uno de estos tres componentes, su habilidad para leer se ve afectada, dicen los expertos. Por ejemplo, un estudiante puede leer con fluidez pero al mismo tiempo puede tener problemas de comprensión en la lectura, dijo Rafael Heller quien es un asociado principal de políticas con la Alianza para la Excelencia en la Educación.
Ashely García de 15 años puede relacionarse con esto.
“Yo podía leer una frase una y otra vez pero aun así no la entendía”, dijo ella.
Otro asunto, dicen los expertos, es la pobreza. Heller dijo que chicos que crecen en hogares de bajos ingresos económicos, usualmente vienen a la escuela con un vocabulario limitado; el cual disminuye su habilidad de entender lo que están leyendo.
Un estudio realizado en 1995 encontró que un niño de tres años que haya crecido en un hogar con asistencia social, puede tener un vocabulario de 526 palabras; esto comparado con las 749 palabras que tendría un niño que crece en una familia de clase trabajadora. Esto a su vez en contraste con un niño que ha crecido en una familia de profesionales, que tendría 1,116 palabras; indicó el estudio.
La clave es leer en casa
Los expertos dicen que los chicos que leen en casa, vienen a la escuela con mejores habilidades para la lectura.
“Dé un vistazo y mire cuantos libros hay una casa”, dijo Heller. En una casa de escasos recursos, “usualmente no hay ninguno”.
Los estudiantes de Chitze hablan con confianza acerca de la lectura. Ellos se ven leyendo más rápido -en vez de en forma entrecortada- y entendiendo las palabras.
“Yo tenía miedo de leer enfrente de las personas, ya no tengo miedo”, dijo Ashley García.
Carmen Montaño de 14 años dice que desde que empezó a tomar la clase de alfabetismo, ella alza su mano en clase para ofrecerse a leer más.
“Yo solía leer muy calladamente para que nadie me escuche”, dijo ella.
El estudiante Jeremy Atencio dijo que el solía pasar tanto tiempo viendo a la palabra que estaba tratando de leer, que después de un rato “se olvidaba lo que estaba leyendo”.
Ahora tiene 14 años de edad y esta leyendo el libro “Of Mice and Men” de John Steinbeck, lo cual le sorprende.
“Yo siento que leo mejor de lo que leía antes”, indicó él.
La escritora Karen Rouse puede ser contactada al 303-954-1684 o al krouse@denverpost.com.
Algunas ideas para ayudar a que los chicos aumenten su vocabulario
Allison Layland, una consultora de alfabetización para la preparatoria que ayuda al Departamento de Educación de Colorado, ofrece las siguientes sugerencias para padres de chicos que tienen problemas de lectura:



