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Jose Herrera, right, closed his Aurora bakery, El Paisa, on Monday for the We Are America march. He says he lost about $1,000, but many neighboring businesses closed as well.
Jose Herrera, right, closed his Aurora bakery, El Paisa, on Monday for the We Are America march. He says he lost about $1,000, but many neighboring businesses closed as well.
Denver Post reporter Chris Osher June ...Author
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Cristóbal García duda que pueda recuperar los $2,900 que perdió por cerrar su carnicería Cielo Martierra, localizada el boulevard Federal, el lunes pasado.

Denver Drywall Co. estima que tendrá que pagar $68,000 en costos de sobre tiempo, con el fin de igualarse con los trabajos que fueron cancelados porque el 85 por ciento de sus 500 empleados faltaron al trabajo, con el fin de participar en las manifestaciones de inmigrantes de la semana pasada.

Mientras que los economistas han dicho que es difícil medir el impacto económico de la marcha “Nosotros Somos América” y el boicot económico realizados la semana pasada; una encuesta a docenas de negocios realizada por el Denver Post sugiere que contratistas y negocios de latinos fueron los más duramente golpeados.

Los efectos del boicot, que llamaba a los inmigrantes y sus partidarios a no gastar dinero el 1 de mayo pareció no tener mucho impacto. Centros comerciales, tiendas y minoristas del área metropolitana de Denver reportaron no haber tenido cambios en sus negocios. Algunos negocios en el centro de la ciudad más bien vieron un aumento en sus ventas como resultado de los 75,000 manifestantes que descendieron al centro.

Kris Donhowe, dueño de un Subway en la estación del Centro Cívico y cerca de donde se realizaron las manifestaciones, reportó un aumento del 40 por ciento en sus ventas del día. El Subway de la calle 16 y Champa, vendió 250 sandwiches comparados a los 200 que usualmente vende en las dos horas del almuerzo, de acuerdo con el gerente Dan Nohner.

El evento aumento en el tráfico a pie en las veredas en frente del Argonaut Wine and Liquor del este de la avenida Colfax, hizo que las ventas normales del lunes suban un 5 por ciento, de acuerdo con el dueño Ron Vaughn.

Mientras tanto, muchos negocios que dependen de trabajadores inmigrantes, incluyendo las plantas empacadoras de carne, restaurantes, hoteles, hospitales, hogares para ancianos, pudieron cambiar sus horarios de producción o pudieron traer empleados adicionales para cubrir las ausencias.

Jeffrey Zax, profesor de economía de la Universidad de Colorado en Boulder indicó que “sería interesante ver sí es que los efectos van a ser meramente simbólicos o no.” Agregó además “en general, yo no esperaría ver un impacto profundo a largo plazo.”

Cargill Meat Solutions de Fort Morgan, una de las plantas procesadoras de carne más grandes del estado, cambió su horario de producción del lunes al sábado para apoyar a que los trabajadores asistan a las manifestaciones por los derechos de los inmigrantes. De los 1,900 empleados, el 70 por ciento son latinos.

Swift & Compañía, localizada en Greeley cerró su planta procesadora de carne con 1,700 empleados, pero recuperó el tiempo perdido extendiendo las horas de los trabajadores durante la semana.

La mayoría de los 1,300 empleados del Comercial Clearing System trabaja por las noches, limpiando aproximadamente 200 edificios en el área metropolitana. Así que ellos tuvieron tiempo libre para asistir a las manifestaciones durante el día, sin afectar el trabajo de la compañía, dijo Nancy Sotelo portavoz de la compañía. Ella agregó que la mayor parte de los empleados de la compañía son inmigrantes.

Mientras que muchos negocios dijeron que sus empleados les advirtieron con anterioridad de sus planes de tomar el día libre para asistir a las marchas, algunos en diseño de jardines y operaciones de construcción dijeron que estaban sorprendidos de las ausencias de sus empleados – y fueron forzados a cerrar una vez que descubrieron que no podían cumplir con sus obligaciones por falta de trabajadores.

Ed Weimer, gerente asistente del Pacific Supply-Denver, proveedor de planchas de yeso, dijo que perdieron cerca de $40,000 en ventas ese día. Pero que pudieron recuperar la mayor parte de las pérdidas el resto de la semana, debido a una mayor demanda en los productos, dijo Weimer.

El dijo que probablemente gastó unos $1,360 en sobre tiempo el martes y miércoles para igualarse con las entregas atrasadas.

Robert Ritter, responsable de recursos humanos de Academy Roofing, dijo que cerca del 65 por ciento de los 170 empleados de su compañía tomaron el día libre.

“Tuvimos proyectos que se quedaron parados. Algunas construcciones parecían ciudades fantasmas.” Dijo Ritter.

Los latinos conforman el 35 por ciento de la fuerza de trabajo en el área de la construcción, dijo Dick O’Brecht portavoz para la Asociación General de Contratistas de Colorado. La mayor concentración de mano de obra extranjera está en el negocio del concreto, tablero de yeso, techos y diseño de jardinería.

En diseño de jardinería, dijo que los inmigrantes constituyen el 90 por ciento de la fuerza laboral.

O’Brecht tuvo una teoría en el sentido de que para los restaurantes, hoteles y otros negocios que sirven al público hubiera sido más fácil no tener que cerrar sus establecimientos durante el día, que para subcontratistas en otras industrias.

“En un restaurante, ellos todavía pueden cocinar la comida y servirla; ellos pueden decir Si reciben un mal servicio, reciben un mal servicio.’ En un hotel cuando los empleados están de huelga, el personal de administración puede realizar sus funciones tal vez no con gran eficiencia, pero el negocio sigue adelante. Pero cuando usted necesita 20 trabajadores para terminar un trabajo con concreto antes de que se endure, deberá el tener el equipo completo para terminar el proyecto.”

Unos pocos subcontratistas dijeron que estaban sin suficientes trabajadores para trabajar en el proyecto de transportación masiva del T-REX, a lo largo de los corredores sureste de las carreteras interestatales 25 y 225.

Los efectos de la marcha se expandieron más allá del área metropolitana de Denver en algunos casos hasta las comunidades montañosas.

“Nosotros perdimos bastante productividad, pero no lo suficiente como para impactar horarios y hacer que no cumplamos las fechas plazas o que perdamos dinero,” dijo Kassie Inés, ingeniera de proyectos de R.A. Nelson Construction, la compañía que está a la cabeza de un gran proyecto de renovación de Aspen. “Si hubiese sido más de un día probablemente hubiese sido algo crucial.”

En otras partes del estado, sin embargo, el impacto de la salida de los trabajadores fue casi imperceptible.

“Con toda honestidad, no había escuchado que iba a suceder,” dijo Bobby Lieb, director de la Cámara de Comercio del área de Durango.

En el área metropolitana, el efecto de las manifestaciones fue muy visible en los distritos de negocios latinos incluyendo partes del boulevard Federal en Denver y al este de la Avenida Colfax en Aurora. Muchos dueños de negocios en esas áreas dijeron que sus convicciones personales, la falta de negocio y en algunos casos la presión social contribuyó a su decisión de cerrar el negocio.

“Yo cerré porque no había gente alrededor,” dijo García, dueño de la carnicería Cielo Martierra y una tienda de víveres en el centro comercial Federal Village y otra al este de la avenida Colfax. García típicamente emplea 5 a 6 personas y la mayoría de ellos pidieron el día libre.

Unas pocas puertas más abajo en el centro de ladrillo café (brown-brick strip), Raúl Valles dijo que no le molesta haber perdido los $ 1,300 por haber cerrado el restaurante Tres Hermanos del cual él es el dueño junto con su hermano.

El dijo que el negocio hubiera sufrido de todos modos, aun si es que hubiera permanecido abierto.

“Todo estaba muerto alrededor de esta área. Nadie estaba en las calles,” agregó.

Mientras que dueños de empresas pensaron que lo que perdieron nunca lo podrán recuperar, otros pensaron que sí lo podrán hacer con un mayor negocio la siguiente semana.

“Las personas lavarán su ropa otro día,” dijo Ken Rini, dueño de A-All Coin Laundry & Dry Cleaning localizado en el boulevard Federal. El 95 por ciento de sus clientes son Latinos, dijo él.

El hecho de que las manifestaciones parecieron golpear más a negocios de Latinos y empresas que emplean inmigrantes, hizo que muchos cuestionaran si el impacto de la misma sería, en general, positivo.

En la panadería El Paisa de Aurora, el dueño José Herrera, estimó que él perdió cerca de $ 1,000 por cerrar. La mayor parte de los negocios Latinos cercanos al suyo también cerraron, él agregó.

La panadería emplea a las hermanas de Herrera y a 6 otros trabajadores. Todos ellos asistieron a las manifestaciones.

“No ayudó al negocio,” dijo Herrera pero “tal vez llamó la atención del gobierno.”

Los escritores Dave Curtin, Electa Draper y Steve Lipser contribuyeron para este reportaje.

La escritora Kristi Arellano puede ser localizada al 303-820-1902 ó a
karellano@denverpost.com.

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