La población indignada, de los siete condados en la zona metropolitana de Denver, cayó un 11.5 por ciento a 9,091 el año pasado – pero sólo 4 en Denver, según una encuesta publicada de lunes.
Mientras que el estudio descubrió una caída total – el primero desde 2004 – el número de familias sin hogares incrementó al 12 por ciento y los indignados crónicos aumentaron repentinamente a 47 por ciento.
La población indignada también continua en concentrarse en Denver, pegando su nivel alto en siete años. Mientras que la población indignada bajaba en Denver, el porcentaje de gente indignada en la zona metropolitana, que está en Denver, ha aumentado.
La encuesta fue hecha durante la noche del 23 de enero por la Iniciativa para los Indignados en la Zona Metropolitana de Denver (Metropolitian Denver Homeless Initiative) y el United Way de Mile High.
Descubrió que sólo poco más de la mitad de las 9,091 personas desalojadas estaban en Denver, el grupo más grande desde que comenzó la encuesta en 2000.
Denver contuvo 46 por ciento de la población indignada del área el año pasado, un incremento desde el 40 por ciento en 2004.
”A pesar de lo grande que es bajar el número total de indignados, aún hay 9,000 personas que no pueden declarar un sitio como su casa y eso es una travestía”, dijo Tom Luehrs, presidente de la junta directora de la iniciativa de los indignados y director del St. Francis Center en Denver.
El alcalde John Hickenlooper dijo, “Estaba optimista cautelosamente y me preocupaba que las bajadas iban a tomar más tiempo”.
”El gran temor fue que sí Denver comenzaría ayudar los indignados, ayudándolos encontrar un sitio en donde vivir y ponerles a trabajar, ¿no atraerá a los otros indignados al área?” preguntó Hickenlooper. “Quizás, pero aún estamos viendo las bajadas en los números”.
La iniciativa de los indignados es una colaboración entre más de 100 agencias del área sirviendo los indignados y las poblaciones a riesgo.
Luehrs dijo que el éxito de esfuerzos de alcance junto con una gran disponibilidad de programas en Denver podría explicar la bajada en el número de indignados.
”Lo que sí sabemos es que mientras que las economías se quedan flujos, la gente suele a venir de otras cuidadas ya que allí se encuentra trabajo”, dijo Leuhrs.
La encuesta encontró que el 58 por ciento de los indignados son familias.
”Somos personas normales quienes tuvieron un poco de mala suerte”, dijo Amber Villareal, una madre discapacitada de 32 años con cuatro hijos quien perdió su hogar en Commerce City el marzo pasado tras la despedida de su marido de su empleo.
”Nunca pensé que íbamos a estar sin hogar. Creíamos que íbamos a ser propietarios permanentes”, ella dijo.
Entre otros descubrimientos en la encuesta se descubrió que:
El número de niños y adolescentes indignados hasta los 19 años bajó a 11.5 por ciento pero aún forman un tercio de la población total de indignados.
Más de una entre cuatro personas indignadas reciben beneficios de estampilla de comida, hasta el 10 por ciento.
Menos personas sin hogares están trabajando que el año pasado y cerca de dos personas entre cinco dicen que son indignados porque han perdido su empleo.
Cerca de uno entre cinco personas fueron indignados por primera vez, más que el año pasado.
El número actual de las personas indignadas en la zona metropolitana probablemente es más cerca de los 15,000 durante el curso de un año.
”Esto solo puede ser una instantánea exacta del “por qué” y “cómo” del ser indignado, no el número actual”, dijo Doug Wayland, portavoz para La Coalición de los Indignados de Colorado (Colorado Coalition for the Homeless.
La encuesta fue dada en los bancos de comida del área, comedores de beneficencia, refugios y en la calle y costó cerca de $30,000, dijo Luehrs.
El número de indignados en Denver cayó a 4,474 de 4,654 el año pasado, de acuerdo con la encuesta.
Los descubrimientos de la encuesta parecen aumentar los triunfos por el plan de Hickenlooper que pretende acabar con el problema de los indignados, un proyecto a lo largo de una década que fue anunciado el julio de 2005.
Se puede comunicar con el escritor David Migoya al dmigoya@denverpost.com ó al número 303-820-1506





