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As a comedian, Rubi Nicholas - in her Castle Rock home with daughter Yasmin, 3 - draws from growing up a Pakistani-American in a white Pennsylvania neighborhood. Last week, she won Nick at Nite's "Search for the Funniest Mom in America."
As a comedian, Rubi Nicholas – in her Castle Rock home with daughter Yasmin, 3 – draws from growing up a Pakistani-American in a white Pennsylvania neighborhood. Last week, she won Nick at Nite’s “Search for the Funniest Mom in America.”
DENVER, CO - SEPTEMBER  8:    Denver Post reporter Joey Bunch on Monday, September 8, 2014. (Denver Post Photo by Cyrus McCrimmon)
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Castle Rock – La vida de Rubí Nicholas es una serie cómica a punto de realizarse: una madre trabajadora, un padre casero, dos hijos precoces, una familia musulmana intentando encajar en un barrio anglosajon en un mundo post-9/11.

Obviamente ella sería la estrella, pero el negocio de la TV llevaría a la recién coronada “madre más divertida” de América un nuevo grupo de co-estrellas.

”Jake Gyllenhaal,” dijo ella, nombrando su elección de nuevo esposo, la estrella cinematográfica glamorosa de 25 años de “Brokeback Mountain.”

”Y, ¿puedo desempeñar el rol de una 25añera?” dijo la madre 36añera de dos. “¡Cállense la boca!”

Estas son las cosas que ella piensa tras haber ganado “En Busca de la Madre Más Chistosa en América” la semana pasada en el show Nick at Nite.

Su premio, a parte de $50,000, es la oportunidad de realizar un programa televisivo sobre su vida. El material surgió alrededor de ella entre sorbos de café en la mesa de la cocina mientras su esposo Ted se arremolinaba por toda la cocina.

Su hija de 3 años, Yasmín, ladraba y se retorcía para atraer atención. Rubí la ahuyentó hacia el cuarto de baño.

Yasmín dio unos buenos pisotones. “No voy a hacer el baile de pi-pi,” gruñó, girándose para salir mientras su manta azul revoloteó como una capa.

Hacía seis meses, ese tipo de momentos fueron ejecutados sólo sobre el suelo de madera dura de su casa en Castle Rock.

Su actuación es su vida, y se cohibió un poco al final del concurso.

”Deja que acabe pronto con el suspenso que tienes: Soy 100 por ciento paquistaní. Ya sé ¿verdad? Tu taxista, mis padres.”

La intención de la broma no era ofender a alguien, sino simplemente jugar el mal contra el bien, dijo.

De todas formas, una onda inquieta de risas fue por la audiencia del estudio, pero Rubí sólo acababa de empezar. Seguidamente, empezó a hablar de su barrio “todo gringo.”

”Encajamos perfectamente,” dijo, “excepto cuando nuestra hija deja su Barbie Jeep en la entrada de automóviles de nuestros vecinos, siempre llaman a la brigada de bombas.”

Las risas se calentaron, y empezó a extenderse.

”No soy una musulmana tradicional. No me cubro el pelo, así que cada vez que estoy con otros musulmanes, pretendo ser latina,” dijo, metiéndose en una parodia que resonó con la credibilidad callejera.

Un campo familiar cómico, la audiencia rugió de risa.

La madre de escaso entrenamiento hizo que la comedia pareciese fácil, dijo la presentadora Katey Sagal, a.k.a. Peg Bundy para la serie cómica de Fox “Casada Con Hijos.”

Madre de dos, Sagal sabe sobre criar a hijos a pesar del ojo sin pestañear de la cámara. “O te ríes o lloras,” dijo.

La sonrisa de Rubí es tan infecciosa como un bostezo, sus risas burbujeantes suenan como Tickle Me Elmo.

”Creo que o lo tienes (ese dón) o no lo tienes,” dijo Sagal. “No lo puedes aprender.”

Rubí siempre “lo tuvo.” Tan joven como los 6 años, Rubí actuó ante una audiencia adoradora – su padre.

Un médico y un inmigrante, habitualmente él se tropezaba con frases americanas. Rubí recordó que una vez él estaba muy enojado con alguien. Canalizando su acento staccato, ladró: “Alguien debería de llamarla y masticarla (“chew her up”)” en vez de reprobarla (“chew her out”).

Rubí creció en un pequeño pueblo de Pennsylvania donde era tan raro ver a un musulmán que bien pudieron haber sido marcianos, dijo.

”Éramos tan nuevos que los muchachos no sabían ninguna calumnia étnica, así que tuvieron que inventarlas.”

Era un campo fértil, dijo, porque la comedia suele ser sobre estrategias de supervivencia. “Yo me sentiría fuera de lugar pero si podía hacer reír a la gente, atraería a las personas. Ayudó mucho a otra gente ver que yo no era tan diferente.”

Se pregunta cómo cambiará su vida el tener una serie de TV, su trabajo como directora de una empresa de seguros, y el trabajo de su marido de atender a los niños. Ahora mismo, cualquier show posible está aún en la etapa del concepto.

Ella y su marido fueron a la fritura de pescado de Knights of Columbus. La competición para la madre más divertida estaba siendo retransmitida.

Rubí le susurró a su marido que su perfil televisivo podría imposibilitar unas salidas tan casual, mientras una niña de la escuela de su hijo de 6 años saltó de la nada, reventando de tanta excitación. Ah, su primer entusiasta, pensó Rubí.

”¿Es usted la señora de los almuerzos?” la niña barbulló a Ted, quien participa voluntariamente para servir el almuerzo en la escuela.

Qué se va a hacer, si su estrellato no asciende, Rubí no se desmoronará. “Tengo un muy buen trabajo.”

Se puede comunicar con el escritor de plantilla, Joey Bunch, al 303-820-1174 ó jbunch@denverpost.com.

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