No habían más milagros para la familia del teniente Rich Montoya el domingo o para la familia extensa de Montoya en el Departamento de Bomberos de Denver.
El veterano de 61 años de edad de innumerables fuegos sucumbió a sus heridas que recibió en el último que lidió.
Con auxilio respiratorio desde que fue sacado inconscientemente de una casa ardiendo en el número 4306 Thompson Court hace una semana, Montoya fue removido de un ventilador y murió a las 09:55 horas de la mañana del domingo en el Centro Médico Denver Health.
”El estado de ánimo de hoy ha sido muy sombrío,” dijo el capitán Sal Marini, el supervisor de Montoya en la estación de bomberos No. 9, donde la bandera ondeó a medio mástil el domingo en una brisa constante.
”Estábamos preparados para esto, pero siempre hay una pizca de esperanza a la que te agarras, y estábamos aferrándonos a un milagro,” dijo Marini, quien se alistó en las fuerzas un año antes de Montoya hace 31 años.
Al otro lado de la ciudad, los oficiales del cuerpo de bomberos anunciaron la muerte de Montoya.
”Hoy nos encontramos con el corazón partido,” dijo el capitán Phil Champagne, portavoz del departamento, en frente del Monumento Conmemorativo a los Bomberos de Denver (Denver Firefighters Memorial), donde los nombres de los bomberos caídos de la ciudad están escritos sobre la lápida.
Pero, observó Champagne, gracias a los esfuerzos de los bomberos en la casa donde cayó Montoya, una adolescente fue rescatada.
Raquel Gutiérrez, 16 años, seguía recuperándose de sus quemaduras de primer y segundo grado en el University Hospital, donde su condición fue promovida de seria a buena el domingo.
El jefe de bomberos, Larry Trujillo, dijo que los investigadores siguen intentando determinar qué sucedió. Quizás Montoya entró en la habitación errónea, o quizás oyó algo y entró a investigar, especuló. Quizás nunca se sepa la respuesta, añadió Trujillo.
Champagne dijo que un bombero sabe “que puedes hacer todo correctamente y aún así que todo salga mal.”
Trujillo dijo haber pasado mucho tiempo con la familia de Montoya durante la semana pasada.
”Allí hay mucho amor,” dijo.
Los miembros de la familia de Montoya dijeron estar contentos que fue él quien murió como resultado del fuego en vez de otra persona, dijo Trujillo.
”Eso es como Rich lo hubiese querido. El no podría vivir consigo mismo si alguno de su equipo hubiese muerto,” los miembros de la familia le dijeron a Trujillo.
La familia le pidió de por favor agradecer al Departamento de Bomberos, el equipo médico del hospital “por su cariño, su atención, y profesionalismo,” y a la comunidad por su apoyo, pensamientos, y rezos, dijo Trujillo.
Mientras Trujillo elogiaba a Montoya, los bomberos de guardia en la estación No. 9 estaban yendo a lo suyo aunque sus mentes estaban con Montoya y su familia.
Las paredes en el vestíbulo (en la estación) incluyen docenas de placas de valentía y servicio encomendable. El nombre de Montoya está en dos de ellas.
Marini dijo que él (Montoya) siempre esperaba que todo el mundo dieran su todo en todo momento.
”Enloquecería a todo el mundo,” dijo Marini mientras una sonrisa aparecía en su cara. “Pero también se enloquecería a sí mismo.”
Montoya también era un tigre sobre el campo de softball y, aunque no era tan buen golfista, era tremendamente competitivo.
A Montoya sólo le faltaba un par de meses para su jubilación y ya había hecho un esbozo de sus planes.
”Iba a pasar mucho tiempo con sus nietos,” dijo Marini. “Y pensaba jugar mucho al golf.”
A unas cuadras, rosas están empezando a aparecer en la casa quemada en Thompson Court y las luces de Navidad siguen colgadas a lo largo del porche, detrás de la cinta amarilla de la policía. Una tela embreada azul cubre el techo, por donde salieron las llamas.
”Me gustaría que la destrozaran mañana,” dijo la vecina Wanda Pérez. “Es la cosa más triste que jamás haya visto. Siempre que miro en esa dirección, pienso en esa niña y cómo debe de estar sufriendo. Ese bombero sufrió una muerte valiente intentando ayudar a otras personas.”
La organización Corazones de Fuego (Hears of Fire), compuesta de familias de bomberos de Denver, ha estado al lado de la familia de Montoya desde el incendio. Se formó la organización en el año 2.000 tras la muerte de Bob Crump intentando rescatar a una mujer en las crecientes aguas de inundación en el nordeste de Denver.
”Todos tenemos la tendencia de olvidarnos de lo peligroso que es este trabajo, de poner la realidad detrás de nuestras mentes, que quizás no vayan a regresar a casa cada vez que salen,” dijo Linda Arellano, presidenta de Corazones de Fuego y mujer de un bombero durante 32 años. “Esto es un recordatorio muy duro.”
Las misas para Montoya siguen estando en trámites.
Se pueden comunicar con el escritor de plantilla, Joey Bunch, al 303-820-1174 ó jbunch@denverpost.com.
Se pueden comunicar con el escritor de plantilla, Jim Kirksey, al 303-820-1448 ó jkirksey@denverpost.com.
Muertes recientes de bomberos de Denver
El 13 de septiembre del 2001: Asistente del jefe de bomberos Charles Drennan, 50 años, es disparado y asesinado por el capitán Bob Cronin, 44 años, tras ir a la casa de Cronin para aconsejarle sobre sus problemas personales. Cronin se mata justo después.
El 17 de agosto del 2000: Robert Crump, 37 años, se ahoga en las aguas de inundación en el Colorado Boulevard en la Avenida 50 cuando es arrastrado en un desagüe de lluvias mientras intentaba rescatar a una mujer durante una tormenta masiva.
El 31 de enero de 1993: Doug Konecny, 48 años, es disparado a muerte por un hombre suicida mientras Konecny estaba subiendo las escaleras para abrir una ventana en la segunda planta de la casa del hombre al noreste de Denver.
El 28 de septiembre de 1992: Mark Langvardt, 39 años, muere en un incendio provocado cuando es atrapado en un edificio en el número 1625 S. Broadway. El fuego fue provocado como tapadera de un robo.
JAN TORPY, BIBLIOTECA DE INVESTIGACION DEL DENVER POST





