Washington – Mientras las familias se dirigen a sus parques nacionales este verano, pagarán más y obteniendo menos del Servicio de Parques que ha sido estrujado por presupuestos desinflados y costos en alza.
El Parque Nacional de las Montañas Rocosas de Colorado (Colorado’s Rocky Mountain National Park) incrementó su tarifa de visitante por $5 en el 2005 y ha cerrado uno de sus centros del visitante, en parte por recortes presupuestarios. Y el parque está ofreciendo menos servicios educativos, como vayas de excursión de la naturaleza, que en los pasados años.
Un informe reciente presentado por la Oficina de Responsabilidad del Gobierno de los EE.UU. (U.S. Government Accountability Office) encontró recortes similares en las fuerzas públicas, programas educativos, y servicios para el visitante en muchas de los parques más grandes y más conocidos de la nación.
En el Cañón Bryce de Utah, los guardabosques ya no pueden prevenir o investigar la caza ilegal de animales silvestres en el parque dado a recortes, incluso cuando están alertados de ello. En la Acadia de Maine, el parque ha cerrado todos sus siete cuartos de baño a lo largo de inicios de sendas y carreteras durante el invierno.
Yellowstone ha reducido sus patrullas de guardabosques. El Grand Teton de Wyoming ha disminuido las charlas dadas alrededor de una fogata. El Gran Cañón de Arizona ha recortado sus programas educacionales. Y un cuarto de baño muy utilizado en el Zion de Utah sólo es limpiado una vez al día en vez de dos veces.
Entretanto, más de dos docenas de parques y monumentos nacionales han subido las tarifas de entrada este año.
Servicios para los visitantes reducidos
Los defensores de los parques dicen que esa no es forma de administrar a las “joyas reales” de la unidad (americana) de 390 parques del Sistema de Parques Nacionales (National Park System), el cual reportó 273.5 millones de visitas el año pasado, cerca de un incremento quíntuplo del pasado medio siglo.
“El estrés está empezando a aparecer,” dijo Ron Tipton, vicepresidente principal de la Asociación de Conservación de Parques Nacionales (National Parks Conservation Association), un grupo defensor de parques. “El Servicio de Parques no sólo tiene tanto que ver que menos, pero estamos en un punto donde vamos a tener que tener una reducción significativa de lo que hay disponible al visitante.”
Janet Robertson, 71 años, de Boulder fue en su primera expedición a pie al Parque Nacional de la Montañas Rocosas (Rocky Mountain National Park) cuando tenía 4 años y continúa caminando asiduamente. Ella dijo que ha notado que hay menos recorridos a pie y menos charlas alrededor de las fogatas y teme que reducirá la apreciación de la naturaleza en los niños.
“Significa que realmente estás empezando a afectar una generación entera de niños que no será tan defensor o tendrá tanta comprensión o amor de los lugares salvajes,” dijo Robertson.
Los presupuestos operativos de los parques, cubriendo salarios y programas educativos, han subido algo durante los pasados cinco años, pero la GAO vio que la media de los incrementos no se mantuvieron a la par con la inflación.
Entre los años fiscales del 2001 y el 2005, cerca de tres cuartos de los 83 parques nacionales más populares – aquellos con 1 millón o más de visitas anuales – vieron declives en sus presupuestos operativos cuando se ajustaron a la inflación, informó la GAO.
El añadir incrementos regulares saláriales para empleados e incrementar el combustible y otros costes, los expertos en presupuestos dicen que el “poder adquisitivo” de servicios de los superintendentes de los parques ha disminuido.
La administración de Bush dice reconocer el problema y está respondiendo por solicitar un incremento de $23 millones para la financiación operativa de los parques en el presupuesto del próximo año.
Pero incluso ese incremento no se espera que se mantenga a la par con la inflación o cobra el incremento en los costes fijos de los parques.
Y eso no incluye recortes de construcción, mantenimiento, y adquisición de tierras. Si se toma en cuenta estas categorías, la administración ha recomendado un recorte de $100 millones en el presupuesto de los parques.
Señales de aviso previo
“Cuando dicen que los servicios para los visitantes parecen ser el próximo lugar donde necesitamos enfocarnos, estamos de acuerdo con ello,” dijo Lynn Scarlett, quien supervisa el Servicio de Parques, actuando como Secretaria del Interior. “Cuando intentamos recortar el déficit (federal) presupuestario, es apropiado que no nos embarquemos en una nueva construcción.”
Pero los defensores de los parques dicen que la reducción propuesta de mantenimiento deshará bastante del progreso conseguido en los años recientes. Y el incremento en las operaciones no arreglará las grietas en la fachada de los servicios para el visitante.
“Nos estamos acercando al punto donde y cuando la verdad no se podrá disfrazar,” dijo Tipton, de la Asociación de Conservación de Parques Nacionales (National Parks Conservation Association).
El senador Ken Salazar, D-Colorado, dijo que la financiación escueta de los parques no puede ser excusada por los esfuerzos para recortar el déficit presupuestario.
“La administración ha apoyado el proveer recortes de impuestos a los americanos más ricos,” dijo Salazar. “La consecuencia es que corremos estos déficits enormes, así que hay más presión para llevarse el dinero de programas importantes como la educación superior y los parques.”
Incluso los críticos de las decisiones de financiación de la administración dicen que los parques permanecen como una gran experiencia y los visitantes durante este verano no verán muchos efectos de las deficiencias de la financiación.
Pero los directores de los parques, defensores, y auditores dicen que el incrementar las tarifas y el disminuir los recorridos turísticos de la naturaleza son señales de aviso previo de desgaste en los parques que empezarán a desflecarse en los próximos dos o tres años.
“Es más lo que no van a ver,” dijo Blake Selzer de la Asociación de Conservación de Parques Nacionales (National Parks Conservation Association). “No verán muchos guardabosques intérpretes liderando rutas turísticas. No verán tantas excursiones escolásticas. Si hay menos guardabosques para inspirar y educar a los visitantes del parque, eso es un problema.”
Recortes de Colorado
El Parque Nacional de las Montañas Rocosas (Rocky Mountain National Park), 75 millas al noroeste de Denver, vio a 2.8 millones de visitantes el año pasado, convirtiéndolo en el sexto parque más visitado del país.
Como añadidura al cierre del Centro del Visitante Lily Lake del parque, los directivos abandonaron una alta posición para emplear a más empleados de temporada.
“Sólo puedes hacer un tanto de ello,” dijo el superintendente de las Montañas Rocosas, Vaughn Baker. “Mi broma es que hemos construidos todos estos cuartos de baños pero no tendremos a nadie para limpiarlos.”
Baker tomó la decisión de cerrar el centro Lily Lake, pero dijo que no era sólo a causa de los recortes presupuestarios. Dijo que a la seis, el parque tenía más centros de visitantes que otros parques de tamaño similar y que era una “buena decisión empresarial.”
Las Montañas Rocosas también se benefician de un grupo sin lucro fuerte dedicado a la obtención de fondos, la Asociación de Naturaleza de las Montañas Rocosas (Rocky Mountain Nature Association), el cual ha hecho unos $10 millones en proyectos de mejoras en el parque desde 1986 y algunas veces ha empleado a jóvenes para limpiar los senderos y llevar a cabo otros servicios.
Muchos parques están apoyándose fuertemente en este tipo de grupo “amigos del parque.” Las donaciones a Yellowstone, por ejemplo, ascendieron de $207.000 en el 2.001 a $2.2 millones en el 2005. Pero algunos parques no tienen una base fuerte de donantes. Y los donadores quieren pensar que están mejorando los parques.
“No van a donar si el gobierno federal puede recortar el presupuesto,” dijo Tipton.
Recientemente, la administración de Bush empezó a circular propuestas para que los empleados de los parques soliciten donaciones y remuevan el mandato de “no deterioro” del Servicio del Parque, el cual los críticos dijeron que podrían haber dejado los parques abiertos a añadiduras como nuevas torres de telefonía móvil.
Ambas propuestas fueron retiradas tras encontrarse con una oposición feroz.
La Sec. del Interior, Scarlett, dijo que tales disputas salen de debates legítimos sobre la política de cómo manejar y administrar los parques.
Añadió que las encuestas de los parques continuamente muestran la satisfacción del visitante ronda entre el 95 por ciento o más.
“No vamos a tener ese gozo del visitante si no tenemos los recursos intactos,” dijo Scarlett. “Nunca fue nuestra intención alejarnos de ello.”
Se puede comunicar con el escritor de plantilla, Mike Soraghan, al 202-662-8730 ó msoraghan@denverpost.com.





