ap

Skip to content
San Diego's Chris Young limited the Rockies to one hit in eight innings Tuesday night in improving to 4-3. He threw 110 pitches and had eight strikeouts.
San Diego’s Chris Young limited the Rockies to one hit in eight innings Tuesday night in improving to 4-3. He threw 110 pitches and had eight strikeouts.
Denver Post sports columnist Troy Renck photographed at studio of Denver Post in Denver on Tuesday, Feb. 20, 2024. (Photo by Hyoung Chang/The Denver Post)
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your player ready...

San Diego – Cada historia sobre Chris Young comienza como un cuento increíble. Mide 6 pies con 10 pulgadas. Si no fuera un lanzador, sería un poste de fául.

En una noche fresca del martes, la novedad dio el paso a un talento impresionante. De cualquier manera, Young es brillante, conllevando un juego sin hits en el octavo capitulo mientras que los Padres de San Diego amordazaron a los Rockies, 2-0, en el Petco Park.

“Su estatura le da un ángulo diferente”, dijo Matt Holliday, el macetero de los Rockies, con su equipo 3 ½ partidos detrás de Arizona (en el primer lugar) entrado hoy al partido final de la gira. “Y tuvo el mando en todos sus disparos”.

Los Rockies pueden aguantar una derrota, incluso si gastaron un esfuerzo sólido por Aarón Cook. Pero no quisieron ninguna parte de la humillación. Ya habían tenido un partido digno para la Canal de la Historia, jugando un papel de apoyo en el honrón 715 de Barry Bonds. No necesitaron la caza del jugador del Hall of Fame para más recuerdos a su costa.

“Nadie quiere tener un juego sin hits, nunca”, admitió el manejador Clint Hurdle.

Tras el séptimo capitulo, lo improbable se comenzó a sentirse probable. La multitud anunciada, compuesto de 23,698 personas, comenzó a zumbar con emoción. Cada áut después del quinto capitulo produjo un grito más fuerte. Entonces cuando Young se metió durante el octavo, hubo un sentido de que esta noche fresca veranea en el Petco Park estaba al borde de convertirse en un evento en donde uno puede decir “estuve allí”.

Y terminó tal cual. Con un swing, Brad Hawpe impidió que Young se uniera con Al Leiter y Hideo Nomo, ambos en 1996, como los únicos lanzadores sosteniendo a los Rockies sin un hit. Lo distinto en los hits de Hawpe – un doble agudo a la derecha en una curva sostenida – se fueron mas allá de su soledad en el marcador. El y Young son buenos amigos y jugaron juntos en la gala veranea de la prepa para los Mustangs de Dallas en 1997.

“Si iba ser cualquier persona, estoy agradecido que fue él. He conocido a Brad por mucho tiempo. Estoy alegre al ver que está haciendo bien”, dijo Young, también un ex-compañero de equipo de la juventud del guardabosques Choo Freeman. “De veras, podía haber rendido 15 hits y no importaría si ganásemos”.

Lo largo y lo corto fue que Young estaba tajante, grabando 79 estraícs en 110 disparos. El no domina la gente – su bola rápida se quedó alrededor de 91 millas por hora – pero él les molesta. Mientras que casi cada sinker va la zona de estraíc, Young graba los áuts, provocando que los bateadores persigan un high heat’.

“Eso fue por el diseño”, dijo Young, quien tuvo la oportunidad de jugar en el NBA tras una carrera estelar con Princeton pero en vez, escogió el béisbol profesional. “Estoy tratando de cambiar sus alturas de vistas”.

El trabajo de Young casi no fue suficiente. Los Rockies siempre estaban entre el alcance de los brazos, gracias en parte grande a las corridas de bases agresivas, sino descuidados, de los Padres. El receptor JD Closser sacó a dos corredores, asegurando que permanecerá en la lista a favor de Miguel Ojeda cuando Yorvit Torrealba vuelve el viernes.

En el noveno, Trevor Hoffman fue autorizado de extinguir los últimos suspiros de los Rockies y casi se ahorcaron. Con dos áuts y dos estraícs, Matt Holliday envió un cambio en la línea izquierdista del campo. Dave Roberts capturó la pelota en la pared justo cuando vagó en el territorio de la falta.

“Deseo que me hubieran devuelto ese disparo”, dijo Holliday. “Por eso es duro. Te agarran del frente”.

Se pueden comunicar con el escritor Troy E. Renck al 303-820-5447 ó al trenck@denverpost.com.

RevContent Feed

More in News