Colorado Springs – El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, dijo el miércoles que es inapropiado hablar sobre si los Marines mataron a civiles inocentes en Irak hasta que se hallan conseguido más hechos.
Rumsfeld, in Colorado Springs, dio un discurso de graduación a la clase de la Academia de las Fuerzas Aéreas del 2006, diciendo que dos investigaciones estaban en marcha con respecto a las muertes de dos docenas de civiles el 19 de noviembre en Hadithah, Irak. Los militares originalmente dijeron que una bomba al lado de la carretera causó las víctimas, aunque las muertes están siendo investigadas ahora como asesinatos.
“Una (investigación) es para determinar qué pasó, y la segunda es para determinar qué pasó tras lo que pasó,” dijo Rumsfeld en una rueda de prensa el miércoles por la tarde en el cuartel general del Northern Command de los EE.UU. en la base de las Fuerzas Aéreas de Peterson. “Los Marines están trabajando diligentemente sobre ello. En el momento adecuado, cuando tengamos todos los hechos, los haremos accesibles al público.”
El teniente coronel Jeffrey R. Chessani, comandante del batallón que, según las alegaciones estaba involucrado en las muertes, es un nativo de Rangely al noroeste de Colorado.
“Podría decir algo sin querer que podría afectar adversamente el resultado de las evaluaciones,” dijo Rumsfeld.
Antes de su visita a Northern Command, donde se le fue informado sobre los planes de los militares para la temporada de los huracanes, Rumsfeld agradeció a los 879 nuevos graduados de la Academia de las Fuerzas Aéreas por elegir el servir su país.
“Cada uno de ustedes ha dado un paso hacia delante para encararos a una amenaza muy peligrosa. Has ofrecido ser voluntarios para manteneros firmes en la línea de fuego en nombre de la libertad. Su decisión ayudará decidir el destino de millones de seres humanos a través del globo terráqueo,” dijo Rumsfeld.
Dijo que miembros de la clase – la primera de entrar en la academia tras los ataques terroristas del 11 de septiembre – ascendieron a subtenientes en un momento cuando “nuestro país se enfrenta a diferentes amenazas de las que conocemos. Los extremistas están intentando aterrorizar e intimidar las gentes libres a someterse a su voluntad. Su guerra es más que un concurso entre lados opuestos de sociedades opuestas. Sólo tienen en cuenta dos resultados: controlarnos o destrozarnos,” dijo Rumsfeld.
Durante sus cuatro años en la academia, los miembros de la clase – la cual empezó con 1.209 cadetes – soportó escándalos de asaltos sexuales y una controversia sobre la tolerancia religiosa. Tres superintendentes y tres comandantes estaban al timón, incluyendo el Superintendente General de División John Dallager, a quien le dieron la bienvenida con un aplauso apasionado.
Durante el típico lanzamiento de las gorras blancas – mientras los aviones aerobáticos estruendosos retumbaban sobre el Estadio Falcón – algunos graduados lanzaron fajas rojas. La clase pidió a los líderes de la academia de cambiar el color de la faja del uniforme de desfile de amarillo a rojo, pero los líderes no aprobarían el cambio.
Mientras canciones de rock tronaban de unos altavoces gigantes en la pista del estadio, el cual estaba lleno de humo de puros gruesos, Benjamin Shearn, 22 años, un graduado de Fort Washington, Maryland, dijo que la graduación fue una de las mejores experiencias de su vida.
“El subir allí y el recoger el diploma, sabiendo que finalmente tienes un título, que has terminado, teniendo a un general saludándote, es un muy buen sentimiento,” dijo Shern.
Dijo que el graduarse en un momento de guerra “va con el territorio.”
“Supe que quería venir antes de que todo ocurriera. Pero definitivamente, cuando vino la decisión final de venir aquí, tenías que considerarlo. Así que toda persona que vino entonces, sabía perfectamente que había esa posibilidad.”
Se puede comunicar con la escritora de plantilla, Erin Emery, al 719-522-1360 ó eemery@denverpost.com.





