
Los padres del residente de Denver Abraham González, vivirán en una casa que él compró hace dos meses en la ciudad mexicana donde el creció.
El carpintero de 30 años de edad, un mexicano inmigrante que ha vivido legalmente en Denver por siete años, compró una casa de cuatro dormitorios en Aguascalientes, sin haber salido de Denver. El consiguió un préstamo hipotecario de $35,000 – sobre el cual paga $330 mensuales – a través de Su Casita Mortgage, una operación de préstamos a través de la frontera, que abrió sus puertas aquí hace tres años.
“Esta es una muy buena idea,” dijo González, quien es dueño de una casa en la calle Osceola, donde vive con su esposa y cuatro hijos pequeños. “Mis hijas y mi hijo nacieron aquí y mi vida ya esta hecha aquí, pero necesito pensar en el futuro cuando ya sea una persona mayor, y además quiero ayudar a mis padres ahora.”
Su Casita y otro agente hipotecario de Denver, el Dedicated Mortgage/re.Mex. están entre el gran número de compañías que están ayudando a mexicanos viviendo en los Estados Unidos a invertir en su tierra natal.
El dinero de las hipotecas es una pequeña fracción de los $20 billones que los mexicanos nacionales mandaron a sus casas desde los Estados Unidos en el 2005.
Su Casita, que tiene oficinas a través de México, y las otras compañías no requieren prueba legal de residencia por parte de sus clientes, pero a cambio ellos tienen que poder probar que tienen trabajo y pueden pagar la hipoteca.
Con el debate nacional acerca de la inmigración ilegal en alto tono, existen aquellos a los que les gustaría ver que los agentes hipotecarios se aseguren que sus clientes están en el país legalmente.
“Tengo una presunción muy grande en contra de interferir con las transacciones comerciales asumiendo que las personas están legalmente en el país, y (prestamistas) piensan que esto es un riesgo apropiado,” dijo el ex gobernador de Colorado Dick Lamm. “Yo haría que la gente tenga que probar que están legalmente en los Estados Unidos.”
Lamm es uno de los líderes de un movimiento para refrenar el fluir de inmigrantes ilegales hacia el estado, y es el auspiciante de una propuesta de enmienda constitucional estatal que prohibiría a los gobiernos estatales y locales que presten servicios a inmigrantes ilegales.
El Centro Hispánico Pew estima que entre 225,000 y 275,000 inmigrantes no autorizados vivieron en Colorado en marzo del 2005; se cree que cerca de 178,000 de ellos están incorporados a la fuerza laboral.
González ha prestado atención, ha medida que la legislación acerca de inmigración que está en el Congreso a incitado demostraciones por parte de los inmigrantes y sus seguidores, así como también las contra-manifestaciones por parte de sus adversarios que están en contra de la inmigración ilegal.
“Todos quieren tener una vida mejor,” él dijo. “Yo pago los impuestos, soy una buena persona; y este es un tiempo difícil (para los inmigrantes).”
El no tiene planes de regresar a México y dijo que la casa en Aguascalientes es una inversión que proveerá capital para sus hijos.
Los prestamistas a través de la frontera tienen gran atractivo para los trabajadores mexicanos, quienes regularmente mandan a dinero a los familiares de su tierra natal.
En el 2005, México recibió un record de $20 billones de sus nacionales que viven aquí, este dinero es oficialmente conocido como envíos, de acuerdo con el Banco de México. La cantidad ha estado creciendo constantemente – en el 2002 por primera vez superó los 10 billones, de acuerdo con el Centro Hispánico Prew.
Los mexicanos que viven aquí mandan un promedio de $230 mensuales por trabajador de vuelta a sus comunidades, de acuerdo con la información provista por el Cónsul Mexicano en Denver.
Algunos desean una casa a la cual regresar algún día, otros están buscando propiedades para sus padres o tener una inversión para sus hijos.
“Algunos dirían, Estoy ganando bien trabajando en construcción; yo voy a pagar las cuentas desde aquí.’” dijo Carlos Ramírez, dueño del Dedicated Mortgage.
En los Estados Unidos están creciendo negocios que ayudan a financiar casas en México. Desde 2003, Su Casita ha abierto oficinas en Dallas, New York y Chicago.
El año pasado, la filial de la gran compañía de cemento Cemex Construmex, hizo préstamos a través de la frontera a más de 2,000 familias mexicanas en los Estados Unidos, para que puedan comprar o remodelar casas a través de la frontera, dijo la compañía. Este año Construmex espera aumentar su número de préstamos a 5,000.
Su Casita hace aproximadamente 20 préstamos al mes en Denver y cerca de 600 prestamos a través del país, dijo Manuel Campos Spoor, vicepresidente de la compañía. La hipoteca promedio es de un poco más de $35,000 y el interés hipotecario en un préstamo de 20 años a interés fijo es del 12 por ciento, dijo Campos.
El Dedicated Mortgage realiza en Denver, aproximadamente 15 hipotecas por mes a través de la frontera. La mayoría de las casas son pequeñas entre 1,200 y 1,500 pies cuadrados, dijo Ramírez.
Los préstamos son procesados y los fondos y el servicio es realizado en México. Un prestamista en los Estados Unidos que no desea viajar a México para terminar el papeleo puede firmar un poder para un familiar, para que esta lo haga. El prestamista puede pagar en dólares americanos, que son transferidos a México de acuerdo con las tazas bancarias.
Ramírez empezó a realizar préstamos el año pasado, luego de que muchos de sus clientes latinos le preguntaron si es que podía ayudarles a financiar una casa al sur de la frontera. Inicialmente, su oficina actuó como agente de Conficasa, un prestamista a través de la frontera establecido en Houston. Poco tiempo después él hizo los arreglos para que el Dedicated se convierta en un agente hipotecario y el mismo manejar las transacciones.
Le negocio depende del boca a boca, dijo Campos en cuanto a Su Casita.
“Los clientes tienen que creer que esto es algo verdadero, que ellos no van a ser estafados y que van a llegar a alcanzar sus metas.”
El escritor Tom McGhee puede ser contactado al 303-820-1671 o al tmcghee@denverpost.com.



