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Valerie, de 22 años, anduvo hacia el 16th Street Mall el lunes por la tarde pidiendo dinero a la gente. Su atractivo suele funcionar, dijo, “porque soy guapa y graciosa.”

Guapa o no, Valerie es el tipo de molestia que los directivos de los negocios del centro y los oficiales cívicos están intentando desalentar. Mucho creen que los mendigos desvían los negocios, los participantes en una convención, y a los turistas de venir al área, y la mayoría cree que dando dinero a los limosneros no hace nada por resolver el problema.

En un esfuerzo de redirigir las donaciones de las instituciones benéficas, el Distrito del Centro de Denver para La Mejoría de Negocios Asociados (Downtown Denver Partnership’s Business Improvement District) lanzó el lunes una campaña animando a la gente de donar en línea (por vía del Internet).

El sitio Web de la campaña, Giveabetterway.org, enlaza al otro sitio Web donde se expone el plan de 10 años para acabar con la falta de hogar, Denversroadhome.org, donde la gente puede donar directamente al Método Unido de Mile High (Mile High United Way).

Se diseñó la campaña para educar a las personas sobre el por qué no ayuda dar el dinero a limosneros y para proveer otra vía alternativa para donar, dijo Tami Door, presidenta de la asociación, la cual representa a más de 550 negocios en el centro.

“Sabemos que la mayoría del dinero dado a los limosneros es gastado en drogas y alcohol,” dijo.

El mensaje de la campaña, “Por favor Ayude. No Dé,” no resuena con todo el mundo.

“Si la gente quiere dar, ¿qué hay de malo en ello?” dijo Cristal Soleman, 38 años, quien dijo haber pasado dos años intermitentes mendigando las calles de Denver. “No todo el mundo está intentando comprar alcohol. Algunas personas están intentando comprar comida.”

Otros dicen que es muy improbable que donen vía el Internet.

“Trabajo seis días a la semana. No tengo tiempo para enchufarme al Internet y hacer todo eso,” dijo Linda Harris, una especialista de uñas en Snappy Nails, quien dijo dar frecuentemente a los limosneros. “Pero si puedo ayudar a una persona, quizás en comprarle una hamburguesa con queso, entonces eso es bueno.”

Una encuesta publicada el pasado agosto por el distrito y la Oficina de Desarrollo Económico de la ciudad (Office of Economic Development) encontró que los residente de Denver dan $4.6 millones a los limosneros anualmente, con una donación media de $1.84.

“Encontramos que las personas daban dinero porque se sentían culpables o querían gratificación instantánea,” dijo Door. “De lo que estamos intentando ayudar a que la gente entienda es que el dar dinero a los limosneros sólo agravan nuestros males sociales comunitarios. No está resolviendo el problema.”

Para esparcir el mensaje, el Distrito de Mejoras Empresariales (Business Improvement District) planea distribuir 150,000 guías informativas por el distrito empresarial del centro compuesto de 120 cuadras durante el próximo mes. También ha colgado carteles anti-limosnero a lo largo del 16th Street Mall.

En mayo del 2005, los directivos de Denver desvelaron un plan de 10 años y costando $122 millones para acabar la falta de hogar, con el enfoque hacia el desarrollo de unidades de alojamiento provisional y la expansión de servicios de apoyo.

Siguiendo los ejemplos de las comunidades como Atlanta y Philadelphia, la ciudad tomó medidas severas sobre el limosnear hace seis meses. Pasó una ordenanza que prohíbe a cualquiera de sentarse o acostarse sobre las aceras del distrito empresarial del centro desde las 07:00 horas de la mañana hasta las 21:00 horas de la noche. También prohíbe la solicitación de donaciones a 20 pies de las mesas fuera de los restaurantes.

La ordenanza ha ayudado a reducir las quejas de los negocios del centro sobre los limosneros agresivos, dijo Door.

“No ha estado tan mal,” dijo Neil Jorgensen, gerente de Marlowe’s, quien dijo que los limosneros raramente molestan a los clientes habituales en el patio exterior del restaurante. “Saben (los limosneros) que no deberían de hacerlo.”

Se puede comunicar con la escritora Julie Dunn al 303-820-1592 ó al jdunn@denverpost.com.

Se puede comunicar con la escritora Ameera Butt al 303-820-1374 ó al abutt@denverpost.com.


Crea un impacto

Esto es lo que las donaciones pueden comprar.

$625

Proveer a una familia sin hogar con comida, cobijo, ropa, asistencia de empleo, y gestión de casos clínicos durante un mes.

$216

Provee 10 días de alojamiento provisional.

$75

Una noche de cobijo y servicios de apoyo para una víctima de violencia doméstica.

$15

Almuerzos para 10 personas sin hogar.

Fuente:

Giveabetterway.org

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