
Gelsenkirchen, Alemania – La Copa Mundial tuvo aquí su mal emparejamiento más desagradable del torneo el lunes por la noche. En términos del torneo de baloncesto NCAA, imagínense al Duke contra el Maryland-Eastern Shore.
Pero esto no fue una puntuación del baloncesto de la primera ronda que jamás es más que un rumor al otro lado de nuestras fronteras. El lunes, el mundo entero vio cómo el programa de los EE.UU. dar un paso agigantado atrás, un paso alcanzando la frontera de Italia cerca de 1990 cuando un grupo de estudiantes universitarios fueron fulminantemente derrotados en su primera Copa Mundial en 40 años.
El encubrimiento de faltas de los Estados Unidos, 3-0, a manos de la República Checa no era tan malo. Después de todo, los EE.UU. perdieron 5-1 ante los checos hace 16 años. La diferencia del lunes era un gol menos y cinco veces los 1,000 hinchas que se viajaron a Italia.
”Créanme, esto no fue 1990,” dijo el entrenador de los EE.UU. Bruce Arena.
Puede que no, pero el programa que alcanzó la elite mundial en el 2002 y que está intentando demostrar desesperadamente que aún pertenecen en el 2006 reveló el lunes que no pertenecía en la misma cancha. Jan Koller, de 6 pies 8 pulgadas de la República Checa goleó en cinco minutos metidos en el partido, Tomas Rosicky metió dos goles y los checos dominaron cada fase.
Uno alegó que el filo de los EE.UU. era experiencia. Nueve jugadores americanos se combinaron para 13 Copas Mundiales. Los checos combinaron nada. Y aún así fueron los checos, ensayados para la batalla al tomar el tercer puesto en EURO 2004 y con jugadores en los mejores clubes del Chelsea al Juventus, quienes jugaron como si el mundo les observaba cada día.
Después del lunes, puede que los Estados Unidos no puedan ver más a los Estados Unidos. Arena sonó como si tampoco estuviera tan entusiasmado por ello. El equipo de los EE.UU. se encontrará con el Italia el sábado.
“Teníamos a muchos chamacos que estaban jugando su primer partido y estaban un tanto nerviosos,” dijo Claudio Reyna, el capitán de los EE.UU. ya en su cuarta Copa Mundial. “Ahora ya no hay más excusas. Tenemos que jugar mejor que eso.”
Arena llevó al equipo de los EE.UU. a los cuartos de finales en el 2002 utilizando una táctica agresiva y el poder de refuerzo positivo. No obtuvo lo primero y se hundió lo segundo, nombrando nombres en un desguace (verbal).
”Landon (Donovan) no mostró agresividad alguna,” dijo Arena sobre quizás su mejor jugador. “Creí que Eddie Johnson y Josh Wolff estaban bien. No conseguimos nada del centrocampista (DaMarcus) Beasley durante la noche Pocos jugadores tomaron la iniciativa.”
Se puso feo en seguida, incluso antes del partido cuando 35,000 hinchas checos, quienes se vetaron a través de la frontera alemana a este pueblo antiguamente dedicado al carbón y al acero, ahogaron a los más de 5,000 americanos. Antes de que los checos finalizaran su segundo coro de “¡Che-SHE! ¡Che-SHE! (¡Checo! ¡Checo!),” ya tenían la delantera.
Zdenek Grygera manejó la pelota por el lado derecho sin ser marcado. Oguchi Onyewu, el defensa de 6-pies-4 asignado a Koller, estaba a 10 yardas. Grygera disparó un balazo sobre Beasley, y el veterano Eddie Pope tardó en alcanzar a Koller quien lanzó directamente un cohete pasado el portero Kasey Keller.
“Te apuntas un gol en los primeros cinco minutos del partido contra un equipo de calidad como la República Checa que defiende bastante bien, estuvimos tras la pelota desde el principio,” dijo Arena. “Yo estaba decepcionado por nuestro comienzo. Estaba decepcionado con el rendimiento de algunos jugadores durante 90 minutos.”
Donovan a penas avanzaba la pelota y Brian McBride, el mejor goleador de la carrera de los EE.UU., nunca pegó para meter. Reyna le dio al poste de la portería que les hubiera empatado en el minuto 28, pero en cuanto a la defensa, los americanos estaban indefensos. El veterano Pavel Nedved, una estrella del Juventus, controló el mediocampo y Rosicky era imparable.
En el minuto 36, Nedved mandó un cruce que la cabeza de Onyewu dirigió directamente a un Rosicky bien abierto a 25 yardas de distancia. El nuevo signatario de Arsenal mandó un láser a la esquina derecha de arriba para un liderazgo de 2-0 a medio tiempo. Luego lo convirtió en 3-0 en una escapada rara como ganó tan fácilmente la batalla uno-a-uno con Keller, deslizando la pelota pasado el interior del área de penalti.
Por si sirve de algo, los checos son muy buenos y a veces garantizaba el exagerado No. 2 de la clasificación mundial de la FIFA.
“Lo que pasó hoy no es ningún milagro,” dijo el entrenador checo Karel Bruckner. “Tenemos a jugadores de alta calidad. Este es uno de los mejores partidos jugado por nuestro equipo nacional.”
Pero Koller, el golero líder del país de todos los tiempos, se dio de baja con una posible rotura del tendón de la corva a finales del primer tiempo y fue sacado en camilla. Se le vio cojear vestido de paisano, y Bruckner indicó que Koller esté fuera de todo lo que queda de torneo.
Y puede que la estancia de los checos sea una larga. A menos que los Estados Unidos pueda encontrar muchas respuestas contra Italia, tendrá una muy corta.
Se puede comunicar con el escritor John Henderson al 303-820-1299 ó jhenderson@denverpost.com.



