El artista eminente, Luis Jiménez, fue matado el martes en su estudio en Hondo, N.M., cuando una pieza de su escultura – la parte posterior de un mustang midiendo 32 pies comisionado para el Aeropuerto Internacional de Denver (Denver International Airport o DIA) – cayó encima de él desde un montacargas.
El accidente ocurrió mientras Jiménez, 65 años, utilizó el montacargas para mover una sección de la escultura de fibra de vidrio, “Mustang.” La pieza se soltó y le dio a Jiménez, clavándole contra una viga de soporte de acero. Se le declaró muerto en el Centro Médico del condado de Lincoln.
La escultura estaba casi terminada. Originalmente fue comisionada por $300,000 hace más de 13 años como la pieza central de la colección de arte público de DIA.
Jiménez pasó de alto cuatro fechas plazas – la última era el 31 de mayo – para terminar la escultura. En el 2004, un mediador tuvo que intervenir cuando el artista rehusó la petición de la ciudad de rembolsar su dinero y permitir que otra persona terminara el trabajo.
Todavía es incierto qué ocurrirá con la escultura. La Oficina de Asuntos Culturales de Denver (Denver’s Office of Cultural Affairs) y el DIA “trabajarán conjuntamente con la comunidad de arte local para determinar cómo se terminará Mustang,” leyó un comunicado emitido por la ciudad.
Jiménez se estableció como un artista famoso a nivel nacional en los años 60, cuando fue pionero del uso del viso, una fibra de vidrio multicolor moldeada como técnica para su arte popular chicano. Sus obras se encuentran en las colecciones del Instituto Smithsonian, el Museo de Arte de Denver, el Museo de Bellas Arte en Houston, el Centro de Bellas Artes de Colorado Springs, y otros museos a través de los EE.UU.
“Le veía como el abuelo del arte chicano,” dijo el artista de Denver Carlos Fresquez. “Influyó a tanta gente a escala internacional, un jugador importante, pero los chicanos le veneraban. Cuando usted anda por la Galería Nacional de Arte Americano (National Gallery of American Art), allí está Vaquero,’ en el Smithsonian.”
”Vaquero,” una escultura de 16 x 12 pulgadas de un vaquero mexicano montado sobre un caballo corcoveado, fue su primera obra pública puesta al lado de las escaleras de la galería nacional. Se hizo casi tan famosa por su controversia como por su dinámica brillante y fluida. Los críticos lo llamaron un estereotipo chillón de los latinos pobres.
“Para Jiménez, Vaquero’ representa lo que los mexicanos y mexicano-americanos contribuyeron al Oeste Americano,” dijo Gwen Chanzit, conservadora del arte moderno y contemporáneo en el Museo de Arte de Denver, cuya escultura de Jiménez llamada “Barfly” será exhibida permanentemente cuando el anexo Hamilton se abra en octubre.
“No era tímido al reconocer la agenda social en su trabajo, y el utilizar fibra de vidrio como técnica también habla de sus raíces de clase obrera.”
Nacido en El Paso en 1940, Jiménez era hijo de un inmigrante mexicano que diseñaba rótulos sin forma determinada en neón para su tienda de rótulos eléctricos y de soldadura en el Segundo Barrio de El Paso. A los 6 años, se convirtió en el aprendiz de su padre, aprendiendo a cómo soldar y pintar en spray, y observar a su padre crear rótulos en neón que Jiménez denominaría luego como “obras de gran imaginación.”
En 1966, tras estudiar con el muralista Francisco Zúñiga en la Ciudad de México, Jiménez se mudó a la ciudad de Nueva York y estableció su propio éxito como artista, con un estilo sin precedentes que se convertiría en reconocible instantáneamente. Volvió al Suroeste a principios de los años 70.
“Reconocías una pieza de Luis Jiménez cuando la veías,” dijo John Grant, director de proyectos especiales en el Museo de Arte Contemporáneo de Denver (Denver’ s Museum of Contemporary Art).
:Realmente hizo un gran hincapié en la forma muscular, similar a Michelangelo, en las formas de hombre como en las mujeres. Voluptuosas. Llenos de carne y de vida.
“La pieza Mustang’ para el aeropuerto quizás iba a ser la definición de la obra de arte en Denver. Era poderoso y simbólico en el oeste. Se habría convertido en un símbolo de Denver.
Se puede comunicar con la escritora Claire Martín al 303-820-1477 ó al cmartin@denverpost.com.





