ap

Skip to content
In July, Dave and Sharyn Madison, who live in Lakewood, will fall into the Medicare drug program's "doughnut hole," where the plan pays nothing.
In July, Dave and Sharyn Madison, who live in Lakewood, will fall into the Medicare drug program’s “doughnut hole,” where the plan pays nothing.
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your player ready...

A primera vista, el seguro de salud del nuevo programa de prescripciones médicas de Medicare, parecía una buena alternativa para Dave y Sharyn Madison.

Poco después Dave Madison tuvo cáncer.

Allí fue cuando los Madison descubrieron acerca del “gran agujero” del plan de prescripciones médicas.

Este mes, su co-pago fue de $1,307 por la quimioterapia oral que Dave Madison necesita para luchar en contra del cáncer pancreático que tiene.

Eso parecía bastante dinero hasta que en julio, se enteraron que tendrían que pagar todo el costo de la medicina que era $2,587.

“Hemos caído en ese gigantesco hoyo,” dijo Sharyn Madison.

Se espera que casi 7 millones de jubilados con el plan de cobertura de salud de Medicare queden atrapados en este gran agujero, de acuerdo con un estudio realizado por la Fundación Kaiser Family.

La cobertura básica de medicamentos de Medicare, conocida como la Parte D, no paga nada de los costos de las medicinas sino hasta llegar a los $250.

Luego el plan cubre el 75 por ciento del costo – hasta que la cuenta anual alcance los $2,250 – mientras que el individuo paga el 25 por ciento restante.

“Desde los $2,230 hasta los $5,100, el plan no paga nada,” dijo Mike Fierberg, el portavoz regional para los Centros de Servicio de Medicare y Medicaid.

“El beneficiario paga el 100 por ciento,” agregó Fierberg. “Eso es lo que llamamos el gran agujero.”

Los gastos son calculados anualmente, así que cualquiera que necesite bastantes medicamentos tendrá que enfrentar esta brecha año tras año.

Ciertos planes cubren menos medicamentos o pagan menos por ciertas medicamentos.

David Madison de 66 años, será una de esas personas. Los doctores le han dicho que el tiene que mantenerse en este régimen forzado de quimioterapia – un tratamiento intravenoso una vez por semana, durante tres semanas; a continuación una semana de descanso, además de la droga oral Tarceva – por el resto de su vida.

El Congreso intencionalmente creó esta brecha en la cobertura, dijo Vicki Gottlich, una abogada experta en políticas del Centro para Apoyo de Medicare.

“El Congreso quería financiar las necesidades catastróficas existentes y al mismo tiempo asegurarse de que todos reciban alguna cosa.” dijo Gottlich

La única manera de hacerlo, con la cantidad de dinero que ellos querían destinar para este uso, era el crear un gran agujero,” ella indicó.

Aun con esta brecha en la cobertura, se ha estimado que el precio por 10 años de cobertura de Medicare sería de aproximadamente $724 billones, mucho más de los $395 billones que se había proyectado, de acuerdo con estadísticas federales.

Este razonamiento de los congresistas no es de mucho consuelo para los Madison, quienes tienen ingresos fijos que incluyen la pensión de jubilación de Dave de 40 años que fue un albañil; estos ingresos alcanzan los 34,000 al año.

“Algo está mal con la manera en la que ellos escribieron el Medicare Parte D, pues a personas como nosotros que ganamos y vivimos con tan poco, y que hemos trabajado duro todas nuestras vidas, se nos saca fuera de la escena,” dijo Sharyn Madison.

Antes del Medicare Parte D, muchas compañías farmacéuticas ofrecían asistencia especial para personas que no podía afrontar los gastos de estas medicinas tan importantes.

Pero ahora hay confusión en cuanto a sí es que esta asistencia es legal, bajo la Parte D, por lo que muchas compañías han cortado drásticamente la asistencia que solían dar a los jubilados.

Fierberg, de Medicare, dijo que las compañías todavía legalmente pueden proveer estas medicinas.

Pero Debra Charlesworth, portavoz de la compañía farmacéutica Genetech, dijo que muchas compañías farmacéuticas están esperando una clarificación oficial acerca del tipo de ayuda que puedan o no ofrecer.

Genetech es la productora de Tarceva, la medicina que Dave Madison necesita.

Desde enero, la asistencia farmacéutica ofrecida ha dejado de darse, de acuerdo con Thomas Stephansky, trabajador social de la clínica del Centro de Cáncer Rocky Mountain de Aurora.

“Se nos ha dicho que con Medicare Parte D, los pacientes ya no podrán recibir asistencia directa de las compañías manufactureras, él dijo.

En Colorado, existen 436,900 jubilados, pero sólo cerca del 83 por ciento de aquellos que son elegibles, se han enrolado en el programa, Fierberg agregó.

Ellos se han enrolado en uno de los 43 planes de seguros privados ofrecidos en el estado.

Las primas mensuales varían desde cero costo hasta algunas HMO que cuestan $73.

También es posible comprar una cobertura que incluya menos parte del gran agujero, Fierberg indicó.

“Algunos planes en Colorado ofrecen cobertura específica cubrir el gran agujero, particularmente para medicinas genéricas,” él dijo, agregando que esos planes cuestan más.

El Centro para Apoyo de Medicare está empezando a escuchar historias, a través del país, de gente que tienen pasar por regímenes de medicamentos muy caros – especialmente pacientes de cáncer, gente con el virus HIV/SIDA o con condiciones crónicas múltiples – quienes están pasando por muchas dificultades financieras, dijo Gottlich.

Partidarios y proveedores de salud están también observando este tipo de casos en Colorado.

“Yo he visto a pacientes que se han endeudado, que están consiguiendo segundas hipotecas, poniendo los gastos en tarjetas de crédito y aun cayendo en bancarrota,” indicó
Stephansky.

Sharyn Madison tiene miedo de una catástrofe financiera. “Siempre hemos tenido un buen crédito,” ella dijo. “Ahora esto es cuestionable porque estamos luchando para poder pagar las cuentas cada mes. Solíamos salir de vez en cuando al cine o a comer en un restaurante. Ahora todo el dinero que tenemos se nos va en medicinas y de ese modo esperamos poder salvar nuestras vidas.”

Actualmente existen 10 proyectos de ley en el Congreso, destinadas a reducir o eliminar el gran agujero, incluyendo un proyecto co-auspiciado por el senador de Colorado Ken Salazar.

Gottlich dijo que no hay mucha esperanza que estas medidas se conviertan en ley. “Yo pienso que el Congreso está reacio a abrir y tratar el caso de la Parte D,” ella indicó.

Andrew Nannis, portavoz de Salazar, dijo que el hacer cambios en un año de elecciones “sería muy difícil.”

Sin embargo, a media que más y más gente se exprese en contra del gran agujero, o se den cuenta que los beneficios no les están dando más cobertura que la que ofrecen las aseguradoras privadas, entonces será difícil que el Congreso siga ignorando el problema,” dijo Nannis.

Mientras tanto, Sharyn y Dave Madison están juntando dinero para su quimioterapia del mes de julio y han aplicado para ayuda a través de una compañía farmacéutica.

“Tenemos un poco del dinero, pero nos está empezando a dar pánico,” dijo Sharyn Madison.

Ella dijo que probablemente tendrán que vender el coche de Dave para poder cubrir toda la cantidad que requieren.

Después de julio habrán logrado atravesar el gran agujero – por lo menos por este año.

“Pero el primero de enero del próximo, tendremos que empezar todo nuevamente,” agregó Sharyn Madison.

RevContent Feed

More in News