
Washington – El representante de los Estados Unidos, Tom Tancredo, votó en contra de la re-autorización de la histórica Acta de los Derechos de Votación, debido a una provisión que requiere papeletas de votación bilingües para más de 450 distritos electorales.
El representante Joel Hefley, votó en contra de la reautorización debido a que la provisión, para él, es obsoleta e infringe los derechos de los estados.
Los dos republicanos fueron los únicos de entre los 33 miembros de la Cámara que votaron el jueves, en contra de reautorizar la Acta de los Derechos de Votación de 1965, una pieza fundamental en la reforma de los derechos civiles, que pretende asegurar que todas las razas tengan un acceso igualitario a las mesas de votación. Hubo 390 votos a favor.
“Esta fue una victoria aplastante, un voto histórico y una vergüenza que el congresista Tancredo y Hefley hayan votado en contra,” dijo Bill Vandenberg, co-director ejecutivo de Acción Progresiva de Colorado. “Creo que es una vergüenza para el estado de Colorado.”
Antes de que la ley final pase, los representantes republicanos Bon Beauprez de Arvada y Marilyn Musgrave de Fort Morgan, se unieron a Tancredo de Littleton y a Hefley de Colorado Springs, en la votación para una enmienda fallida que hubiera retirado el requerimiento de una papeleta de votación bilingüe. Esta requiere papeletas de votación bilingües para distritos cuyos votantes tienen limitaciones para leer el inglés.
“Si usted está votando, usted debe ser ciudadano americano,” dijo el viernes el portavoz de Tancredo, Will Adams. “Si usted es un ciudadano norteamericano, entonces usted debe ser proficiente en el idioma inglés.”
Al final, sin embargo, Beauprez y Musgrave votaron a favor de la ley final, así como también lo hicieron los representantes demócratas Diana DeGette de Denver, John Salazar de Manassa y Mark Udal de Eldorado Springs.
Norman Ornstein, un analista político con el Instituto Americano de Empresas, dijo que muchos de los conservadores pensaron que “se debían hacer cambios” en el acta pero se rehusaron a bloquear su renovación.
“Usted puede moverse para cambiar (la ley), pero en el análisis final la pregunta es, ¿quiere usted estar en la campaña electoral con la acusación de haber votado en contra del Acta de Derecho de los Votantes?” él preguntó.
No habrán repercusiones para Trancredo o Hefley, dijo Ornstein. Hefley se está retirando a finales de este año, y Tancredo está en un distrito que siempre lo reelige.
Adams dijo que muchos de los legisladores estaban de acuerdo con Tancredo, pero votaron en contra de la ley.
“Toma mucho coraje político para arriesgarse en este tema,” él dijo. “Estas cosas se vuelven demagogia, particularmente cuando se esta en una carrera política.”
Bill Winter, un demócrata que está compitiendo en contra de Tancredo para el 6to. Distrito Congresional, dijo que la postura de los republicanos es “ridícula.”
“Lo que esto hace es caber dentro de un patrón de votos (por parte de Tancredo) que no tiene sentido alguno,” dijo Winter. “Yo no creo que hay una razón real por la cual él tenga este increíble número de votos, pero esto sucede regularmente.”
Hefley se opuso a la reautorización porque una provisión requiere que ciertos distritos de votación en 16 estados, con una historia de discriminación deban obtener permiso del Departamento de Justicia para hacer cambios en la forma en la que realizan sus votaciones.
Hefley cree que la ley debe aplicarse solamente a estados donde el porcentaje de votantes es menos del 50 por ciento en una de las tres más recientes elecciones presidenciales, dijo la portavoz Jenny Walberg. La evaluación actual está basada en las elecciones de 1964, 1968 y 1972.
“El hacer que algunas jurisdicciones sean responsables en base a estándares obsoletos, niega cualquier progreso que los estados hayan realizado para terminar con las practicas de discriminación,” ella dijo.



